El homenaje a Manuel Broseta, asesinado por ETA en València el 15 de enero de 1992, ha servido este jueves para lanzar un mensaje en contra de la polarización y a favor de buscar más aquello que une a los españoles y no lo que los separa, con el fin de seguir siendo «un espejo» para aquellos países que buscan libertad y democracia, como Venezuela.. Así lo han puesto de manifiesto tanto el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (PP), como el exministro socialista Jordi Sevilla, quien ha participado en este acto como presidente del jurado del Premio Convivencia que otorga la Fundación Manuel Broseta y que este año ha recaído en los líderes opositores venezolanos Edmundo González y Corina Machado.. Pérez Llorca ha ensalzado el legado de Broseta en el fortalecimiento de la democracia, la libertad y la convivencia, y ha considerado que los políticos deben abandonar la polarización «que divide y no ayuda en nada a la sociedad española» y apostar más «por el entendimiento y el diálogo» y por buscar la unidad.. Ha destacado la importancia de recordar, y ha recordado que en una época «de durísima tensión y muchísima confrontación, los dirigentes políticos tuvieron la capacidad de priorizar sus ideologías, buscar acuerdos, buscar el diálogo y el entendimiento con el único fin de mejorar la vida de los españoles y de mejorar valores tan importantes como la democracia y la libertad».. «¿Por qué nos cuesta tanto a los que estamos ahora dar ese paso? ¿Qué estamos haciendo mal?», se ha preguntado Pérez Llorca, quien ha afirmado que «dividir a la sociedad española no ayuda en nada» y ha trasladado a los jóvenes que en España la libertad y la convivencia estuvieron tan amenazadas hace 30 años como ocurre hoy en Venezuela.. A su juicio, «es necesario que las nuevas generaciones sepan que se tuvo que pagar un precio muy alto para conseguir ser un país como el que somos, con plena democracia y plena libertad» y «un espejo donde aquellos que pretenden conseguir la libertad o la plena democracia se puedan mirar, como pasa hoy en Venezuela».. Jordi Sevilla, por su parte, ha recordado «aquellos momentos en los que «el espíritu de convivencia primaba sobre las discrepancias» y donde no se buscaba «qué me diferencia de ti, sino qué tenemos en común» y «ponernos a trabajar juntos». «Eso es lo que representaba en aquel momento el profesor Broseta y eso es lo que quiso matar ETA pegándole un tiro en la nuca», ha denunciado.. «En estos tiempos de la polarización deberíamos de recordarlo un poquito más» y «volver a acordarnos de que lo que como país, como pueblo, nos ha hecho grandes no es las dos Españas enfrentadas», sino «poner en común lo que tenemos en común», «buscar el acuerdo antes que la discrepancia» y «la conversación y el diálogo antes que el insulto y el grito», ha señalado el exministro.. Sevilla, que ha llegado más de media hora tarde al acto ha bromeado al señalar que «a nadie en España le extrañará si digo que la culpa de mi retraso la tiene Renfe».. Vicente Garrido ha destacado que Manuel Broseta sigue vivo «porque lo contrario de la vida no es la muerte, sino el olvido», y ha considerado que hoy Broseta estaría «muy satisfecho» de saber que el Premio de Convivencia ha ido a parar «a dos personas relevantes luchadores por la libertad, Edmundo González y Corina Machado».. Pablo Broseta, hijo de profesor y presidente de la Asociación Amigos de la Fundación Manuel Broseta, ha manifestado que el acto no solo sirve para homenajear a su padre y a las víctimas del terrorismo, sino también para ensalzar los valores que defendieron y por los que hay que seguir trabajando, porque en algunos momentos «puede parecer que pierden una vigencia que merecen».. Broseta ha destacado también la figura del exalcalde de València Ricard Pérez Casado, fallecido esta semana, por ser «otro de esos hombres que dedicaron buena parte de su vida a mejorar la sociedad en la que nos desenvolvemos».
Pérez Llorca y el exministro Sevilla coinciden en que algo estamos haciendo mal
El homenaje a Manuel Broseta, asesinado por ETA en València el 15 de enero de 1992, ha servido este jueves para lanzar un mensaje en contra de la polarización y a favor de buscar más aquello que une a los españoles y no lo que los separa, con el fin de seguir siendo «un espejo» para aquellos países que buscan libertad y democracia, como Venezuela.. Así lo han puesto de manifiesto tanto el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (PP), como el exministro socialista Jordi Sevilla, quien ha participado en este acto como presidente del jurado del Premio Convivencia que otorga la Fundación Manuel Broseta y que este año ha recaído en los líderes opositores venezolanos Edmundo González y Corina Machado.. Pérez Llorca ha ensalzado el legado de Broseta en el fortalecimiento de la democracia, la libertad y la convivencia, y ha considerado que los políticos deben abandonar la polarización «que divide y no ayuda en nada a la sociedad española» y apostar más «por el entendimiento y el diálogo» y por buscar la unidad.. Ha destacado la importancia de recordar, y ha recordado que en una época «de durísima tensión y muchísima confrontación, los dirigentes políticos tuvieron la capacidad de priorizar sus ideologías, buscar acuerdos, buscar el diálogo y el entendimiento con el único fin de mejorar la vida de los españoles y de mejorar valores tan importantes como la democracia y la libertad».. «¿Por qué nos cuesta tanto a los que estamos ahora dar ese paso? ¿Qué estamos haciendo mal?», se ha preguntado Pérez Llorca, quien ha afirmado que «dividir a la sociedad española no ayuda en nada» y ha trasladado a los jóvenes que en España la libertad y la convivencia estuvieron tan amenazadas hace 30 años como ocurre hoy en Venezuela.. A su juicio, «es necesario que las nuevas generaciones sepan que se tuvo que pagar un precio muy alto para conseguir ser un país como el que somos, con plena democracia y plena libertad» y «un espejo donde aquellos que pretenden conseguir la libertad o la plena democracia se puedan mirar, como pasa hoy en Venezuela».. Jordi Sevilla, por su parte, ha recordado «aquellos momentos en los que «el espíritu de convivencia primaba sobre las discrepancias» y donde no se buscaba «qué me diferencia de ti, sino qué tenemos en común» y «ponernos a trabajar juntos». «Eso es lo que representaba en aquel momento el profesor Broseta y eso es lo que quiso matar ETA pegándole un tiro en la nuca», ha denunciado.. «En estos tiempos de la polarización deberíamos de recordarlo un poquito más» y «volver a acordarnos de que lo que como país, como pueblo, nos ha hecho grandes no es las dos Españas enfrentadas», sino «poner en común lo que tenemos en común», «buscar el acuerdo antes que la discrepancia» y «la conversación y el diálogo antes que el insulto y el grito», ha señalado el exministro.. Sevilla, que ha llegado más de media hora tarde al acto ha bromeado al señalar que «a nadie en España le extrañará si digo que la culpa de mi retraso la tiene Renfe».. Vicente Garrido ha destacado que Manuel Broseta sigue vivo «porque lo contrario de la vida no es la muerte, sino el olvido», y ha considerado que hoy Broseta estaría «muy satisfecho» de saber que el Premio de Convivencia ha ido a parar «a dos personas relevantes luchadores por la libertad, Edmundo González y Corina Machado».. Pablo Broseta, hijo de profesor y presidente de la Asociación Amigos de la Fundación Manuel Broseta, ha manifestado que el acto no solo sirve para homenajear a su padre y a las víctimas del terrorismo, sino también para ensalzar los valores que defendieron y por los que hay que seguir trabajando, porque en algunos momentos «puede parecer que pierden una vigencia que merecen».. Broseta ha destacado también la figura del exalcalde de València Ricard Pérez Casado, fallecido esta semana, por ser «otro de esos hombres que dedicaron buena parte de su vida a mejorar la sociedad en la que nos desenvolvemos».
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