El delegado de Intereconomía en Castilla y León, Ángel Cuaresma, invitó hoy a ayudar a toda la gente que “estos días” de Navidad “lo pasa mal por problemas económicos, de salud y soledad”, con los que animó “a estar a su lado, escuchando, asintiendo y actuando”, si bien admitió que “no es malo, todo lo contrario, que estos días hagamos algún exceso”.. Así lo trasladó durante el pregón de Navidad de la Asociación Belenista Castellana de Valladolid, que Cuaresma pronuncio en la iglesia de San Martín, en el que recordó que en estos días comienza la “fase decisiva de ese plan que Dios trazó para nosotros y que, aunque vive su momento cumbre, tras la Pasión y Muerte, en la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, sigue escribiendo día a día los capítulos del libro de la Vida”. “Los días que nos aprestamos a vivir, o que, por mejor decir, llevamos viviendo desde que comenzó este hermoso tiempo de Adviento, son decisivos en ese plan de Dios, son clave para entender lo que sucedería después y que, cada uno a su manera, nos narran los cuatro evangelistas y se ha transmitido, a través de letra impresa pero también, y eso es muy importante, de manera oral, de padres a hijos y de éstos, a su vez, a sus hijos y así a través de los siglos”, incidió.. Cuaresma intuyó que “no todo fue un camino de rosas en aquella primera Navidad de la Historia”, como “no lo es para muchas personas, pese a la alegría de estas fiestas, porque tienen sus problemas, sean de salud, o laborales, o familiares o el más habitual o inverosímil de esos de los que nos surte cada día nuestro particular ir y venir”. A su juicio, en aquella primera Navidad, los protagonistas de la misma “también sufrieron lo suyo y por problemas muy, muy parecidos a los de 2.000 años después”.. Pero, prosiguió, “en medio de esos sinsabores, en medio de ese barril de hiel que es la vida, hay gotitas de miel que nos impelen a seguir adelante, hay gotitas de alegría, de tranquilidad, que nos hacen sentir bien”, y entre los cuales citó el Belén, que “no es incompatible con cualquier otro adorno, que se complementa a la perfección con el árbol, también fruto de la tradición cristiana, y que es toda una clase de religión, de historia, de arte y de cómo los Reyes han de colocarse viniendo del Este, de Oriente; de cómo, casi siempre, María tiene a su Hijo en brazos y la colocamos a nuestra izquierda, y José, callado y con la cayada, observando la tierna escena, a la derecha según miramos”.. Cuaresma animó a salir estos días a las calles de Valladolid, “donde hay tantas cosas por hacer” en un tiempo que “se nos va a escapar entre suspiros como el agua cristalina que semeja ser un riachuelo entre pastores y lavanderas”. Mencionó los numerosos nacimientos “por admirar, tantas iglesias por recorrer, tantos familiares por visitar, tantos amigos para quedar y tantas y tantas actividades”. “Hay quien lo llama consumismo pero, qué sería de nuestra sociedad, de nuestra economía, de nuestras empresas y sus trabajadores, si sólo consumiéramos lo que realmente necesitamos. No es que fuera una sociedad más triste, es que no habría siquiera sociedad”, comentó.. Por último, animó a celebrar la Navidad de modo que, “cada uno, conforme a sus posibilidades y mejor criterio”, tenga en cuenta “la venida del Niño de manera mundana, que el pequeño Jesús, que es listo como los ratones colorados, sabe que lo hacemos también por Él y en su honor”.
El delegado de Intereconomía en Castilla y León asegura que el Belén “no es incompatible con cualquier otro adorno” de esta época y “se complementa a la perfección con el árbol, también fruto de la tradición cristiana”
El delegado de Intereconomía en Castilla y León, Ángel Cuaresma, invitó hoy a ayudar a toda la gente que “estos días” de Navidad “lo pasa mal por problemas económicos, de salud y soledad”, con los que animó “a estar a su lado, escuchando, asintiendo y actuando”, si bien admitió que “no es malo, todo lo contrario, que estos días hagamos algún exceso”.. Así lo trasladó durante el pregón de Navidad de la Asociación Belenista Castellana de Valladolid, que Cuaresma pronuncio en la iglesia de San Martín, en el que recordó que en estos días comienza la “fase decisiva de ese plan que Dios trazó para nosotros y que, aunque vive su momento cumbre, tras la Pasión y Muerte, en la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, sigue escribiendo día a día los capítulos del libro de la Vida”. “Los días que nos aprestamos a vivir, o que, por mejor decir, llevamos viviendo desde que comenzó este hermoso tiempo de Adviento, son decisivos en ese plan de Dios, son clave para entender lo que sucedería después y que, cada uno a su manera, nos narran los cuatro evangelistas y se ha transmitido, a través de letra impresa pero también, y eso es muy importante, de manera oral, de padres a hijos y de éstos, a su vez, a sus hijos y así a través de los siglos”, incidió.. Cuaresma intuyó que “no todo fue un camino de rosas en aquella primera Navidad de la Historia”, como “no lo es para muchas personas, pese a la alegría de estas fiestas, porque tienen sus problemas, sean de salud, o laborales, o familiares o el más habitual o inverosímil de esos de los que nos surte cada día nuestro particular ir y venir”. A su juicio, en aquella primera Navidad, los protagonistas de la misma “también sufrieron lo suyo y por problemas muy, muy parecidos a los de 2.000 años después”.. Pero, prosiguió, “en medio de esos sinsabores, en medio de ese barril de hiel que es la vida, hay gotitas de miel que nos impelen a seguir adelante, hay gotitas de alegría, de tranquilidad, que nos hacen sentir bien”, y entre los cuales citó el Belén, que “no es incompatible con cualquier otro adorno, que se complementa a la perfección con el árbol, también fruto de la tradición cristiana, y que es toda una clase de religión, de historia, de arte y de cómo los Reyes han de colocarse viniendo del Este, de Oriente; de cómo, casi siempre, María tiene a su Hijo en brazos y la colocamos a nuestra izquierda, y José, callado y con la cayada, observando la tierna escena, a la derecha según miramos”.. Cuaresma animó a salir estos días a las calles de Valladolid, “donde hay tantas cosas por hacer” en un tiempo que “se nos va a escapar entre suspiros como el agua cristalina que semeja ser un riachuelo entre pastores y lavanderas”. Mencionó los numerosos nacimientos “por admirar, tantas iglesias por recorrer, tantos familiares por visitar, tantos amigos para quedar y tantas y tantas actividades”. “Hay quien lo llama consumismo pero, qué sería de nuestra sociedad, de nuestra economía, de nuestras empresas y sus trabajadores, si sólo consumiéramos lo que realmente necesitamos. No es que fuera una sociedad más triste, es que no habría siquiera sociedad”, comentó.. Por último, animó a celebrar la Navidad de modo que, “cada uno, conforme a sus posibilidades y mejor criterio”, tenga en cuenta “la venida del Niño de manera mundana, que el pequeño Jesús, que es listo como los ratones colorados, sabe que lo hacemos también por Él y en su honor”.
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