El Real Madrid perdió 2-1 contra Osasuna en El Sadar y volvió a dejar la imagen de un equipo poco constante y nada creativo en ataque. Una derrota que duele, que deja al Barça con el liderato en bandeja y que abre de nuevo los interrogantes sobre la regularidad de un equipo que no encuentra la manera de encadenar dos buenos partidos seguidos cuando el calendario aprieta. Arbeloa compareció ante los medios con el semblante serio, pero sin dramatismos, intentando poner en contexto lo ocurrido en El Sadar y dejando claro que la temporada está lejos de decidirse.. Las quejas arbitrales. Uno de los temas que sobrevoló la rueda de prensa fue el de las decisiones arbitrales. El Real Madrid tuvo dos situaciones muy ajustadas en fuera de juego que pudieron cambiar el partido, y Arbeloa no pasó por alto esa circunstancia. También el segundo gol de Osasuna generó dudas: «Por lo poco que he visto, podía haber habido falta en la acción de antes. Dos fueras de juego muy justos han sido en nuestras contra. No hemos hecho un buen partido, hay que jugar mucho mejor, con más intensidad. No es fácil hacerlo miércoles-domingo, pero es lo que se nos exige. Esto es el Real Madrid. Sabía que era exigente y no estaba equivocado.». Los cambios: Valverde, una decisión preventiva. Otra de las preguntas obligadas fue la sustitución de Federico Valverde, que fue uno de los jugadores más activos sobre el césped de El Sadar y que protagonizó la jugada más brillante del Reañ Madrid con la asistencia del gol de Vinicius. Arbeloa lo explicó sin rodeos: «Está haciendo mucho esfuerzo muchos partidos seguidos, con muchas molestias. Ha notado lo de las últimas semanas. Y he preferido no arriesgar con Fede. Fue más por no arriesgar, por si se podía lesionar.». El análisis del juego: falta de velocidad y desequilibrio en el ataque. Álvaro Arbeloa fue bastante autocrítico con el rendimiento de su equipo, especialmente en la primera parte, donde el Real Madrid tuvo el balón pero no generó peligro real. La dependencia de Vinicius fue absoluta, y la falta de desborde por ambas bandas hizo que Osasuna tuviera muy fácil defender. El técnico lo resumió con claridad: «Ha sido una primera parte donde tuvimos control, pero nos faltó velocidad. Ante cualquier bloque bajo hay que mover más rápido el balón. Necesitamos tener desborde por ambos lados. Volcamos mucho por banda izquierda, que es normal, pero así somos fáciles de defender». Y cuando se le preguntó si había reconocido que su equipo fue lento, matizó la idea: «No dije que habíamos sido muy lentos, sino que nos faltó mover el balón más rápido y crear más peligro. Es cuestión de concepto, saber qué queremos hacer y qué queremos provocar. Tenemos que seguir insistiendo, para ver qué hicimos bien el martes y hoy no.». La irregularidad, el problema de fondo. El Real Madrid lleva mes y medio con Álvaro Arbeloa y los mismos problemas con Xabi Alonso. No es capaz de encadenar dos actuaciones sólidas en pocos días, y esa falta de consistencia está pasando factura en la clasificación. Arbeloa lo reconoció, aunque intentó no alimentar el catastrofismo: «Es verdad que no somos capaces de enlazar partidos, aunque veníamos de tres buenas victorias. Pero esto es día a día. No podemos pararnos en el cuarto partido. Para eso trabajamos.». Mbappé, con minutos pese a las dudas. Kylian Mbappé, volvió a firmar una actuación muy discreta. El francés apenas tocó el balón en la primera parte y en la segunda se topó con una defensa de Osasuna muy ordenada. Aun así, jugó los 90 minutos. Arbeloa justificó la decisión recordando que el delantero descansó el fin de semana anterior: «Descansó el fin de semana pasado, no jugó contra la Real, que no era cualquier equipo. Cuando creemos que no está en condiciones no vamos a arriesgar. Es algo que no decido solo, lo hago con los médicos. Él se veía para jugar y, como digo, no jugó contra la Real.». El mensaje: creer y seguir trabajando. Pese a la derrota y a la complicada imagen dejada en El Sadar, Arbeloa cerró su comparecencia con un mensaje de confianza y de perspectiva larga. El técnico blanco no quiso que la derrota se convirtiera en una crisis, aunque reconoció que el equipo necesita dar un paso adelante en regularidad y exigencia: «Espero que no suponga nada, porque nos jugamos la vida de nuevo en cuatro días contra el Benfica. Un equipo muestra su fortaleza en las dificultades. Lo que no pueden venir las dudas. Creo en mi equipo. Nos falta mantener la exigencia en el tiempo. Seguiremos trabajando, insistiendo y sacando lo mejor de cada jugador, porque los necesitamos a todos.»
El entrenador del Real Madrid dio su visión de la derrota del equipo blanco contra Osasuna en LaLiga
El Real Madrid perdió 2-1 contra Osasuna en El Sadar y volvió a dejar la imagen de un equipo poco constante y nada creativo en ataque. Una derrota que duele, que deja al Barça con el liderato en bandeja y que abre de nuevo los interrogantes sobre la regularidad de un equipo que no encuentra la manera de encadenar dos buenos partidos seguidos cuando el calendario aprieta. Arbeloa compareció ante los medios con el semblante serio, pero sin dramatismos, intentando poner en contexto lo ocurrido en El Sadar y dejando claro que la temporada está lejos de decidirse.. Las quejas arbitrales. Uno de los temas que sobrevoló la rueda de prensa fue el de las decisiones arbitrales. El Real Madrid tuvo dos situaciones muy ajustadas en fuera de juego que pudieron cambiar el partido, y Arbeloa no pasó por alto esa circunstancia. También el segundo gol de Osasuna generó dudas: «Por lo poco que he visto, podía haber habido falta en la acción de antes. Dos fueras de juego muy justos han sido en nuestras contra. No hemos hecho un buen partido, hay que jugar mucho mejor, con más intensidad. No es fácil hacerlo miércoles-domingo, pero es lo que se nos exige. Esto es el Real Madrid. Sabía que era exigente y no estaba equivocado.». Los cambios: Valverde, una decisión preventiva. Otra de las preguntas obligadas fue la sustitución de Federico Valverde, que fue uno de los jugadores más activos sobre el césped de El Sadar y que protagonizó la jugada más brillante del Reañ Madrid con la asistencia del gol de Vinicius. Arbeloa lo explicó sin rodeos: «Está haciendo mucho esfuerzo muchos partidos seguidos, con muchas molestias. Ha notado lo de las últimas semanas. Y he preferido no arriesgar con Fede. Fue más por no arriesgar, por si se podía lesionar.». El análisis del juego: falta de velocidad y desequilibrio en el ataque. Álvaro Arbeloa fue bastante autocrítico con el rendimiento de su equipo, especialmente en la primera parte, donde el Real Madrid tuvo el balón pero no generó peligro real. La dependencia de Vinicius fue absoluta, y la falta de desborde por ambas bandas hizo que Osasuna tuviera muy fácil defender. El técnico lo resumió con claridad: «Ha sido una primera parte donde tuvimos control, pero nos faltó velocidad. Ante cualquier bloque bajo hay que mover más rápido el balón. Necesitamos tener desborde por ambos lados. Volcamos mucho por banda izquierda, que es normal, pero así somos fáciles de defender». Y cuando se le preguntó si había reconocido que su equipo fue lento, matizó la idea: «No dije que habíamos sido muy lentos, sino que nos faltó mover el balón más rápido y crear más peligro. Es cuestión de concepto, saber qué queremos hacer y qué queremos provocar. Tenemos que seguir insistiendo, para ver qué hicimos bien el martes y hoy no.». La irregularidad, el problema de fondo. El Real Madrid lleva mes y medio con Álvaro Arbeloa y los mismos problemas con Xabi Alonso. No es capaz de encadenar dos actuaciones sólidas en pocos días, y esa falta de consistencia está pasando factura en la clasificación. Arbeloa lo reconoció, aunque intentó no alimentar el catastrofismo: «Es verdad que no somos capaces de enlazar partidos, aunque veníamos de tres buenas victorias. Pero esto es día a día. No podemos pararnos en el cuarto partido. Para eso trabajamos.». Mbappé, con minutos pese a las dudas. Kylian Mbappé, volvió a firmar una actuación muy discreta. El francés apenas tocó el balón en la primera parte y en la segunda se topó con una defensa de Osasuna muy ordenada. Aun así, jugó los 90 minutos. Arbeloa justificó la decisión recordando que el delantero descansó el fin de semana anterior: «Descansó el fin de semana pasado, no jugó contra la Real, que no era cualquier equipo. Cuando creemos que no está en condiciones no vamos a arriesgar. Es algo que no decido solo, lo hago con los médicos. Él se veía para jugar y, como digo, no jugó contra la Real.». El mensaje: creer y seguir trabajando. Pese a la derrota y a la complicada imagen dejada en El Sadar, Arbeloa cerró su comparecencia con un mensaje de confianza y de perspectiva larga. El técnico blanco no quiso que la derrota se convirtiera en una crisis, aunque reconoció que el equipo necesita dar un paso adelante en regularidad y exigencia: «Espero que no suponga nada, porque nos jugamos la vida de nuevo en cuatro días contra el Benfica. Un equipo muestra su fortaleza en las dificultades. Lo que no pueden venir las dudas. Creo en mi equipo. Nos falta mantener la exigencia en el tiempo. Seguiremos trabajando, insistiendo y sacando lo mejor de cada jugador, porque los necesitamos a todos.»
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