A sus veinte años, Alejandro García Del Puerto irrumpe en el panorama literario con “El brazalete de Dagda”, una primera novela que combina aventura, introspección y referencias mitológicas para hablar, en el fondo, de uno de los grandes miedos contemporáneos: crecer. Nacido en Madrid en 2004 y residente en Guadalajara, el autor convierte su debut en una propuesta honesta y ambiciosa que conecta pasado y presente a través de personajes que buscan su lugar en el mundo.
La obra nace en un momento de transición vital para el escritor, cuando debía elegir entre diferentes caminos académicos y personales. Lejos de huir de ese vértigo, García Del Puerto lo transforma en motor creativo, dando forma a una narración que se mueve entre dos líneas temporales y que invita al lector a reflexionar sobre la identidad, el legado y la necesidad de enfrentarse a los propios miedos.
Desde sus primeras páginas, “El brazalete de Dagda” demuestra una madurez narrativa poco habitual en una primera publicación. No se trata únicamente de una novela de acción o de una historia mitológica; es, sobre todo, un relato sobre la búsqueda interior, envuelto en una trama que avanza con ritmo y sensibilidad.
Dos tiempos, un mismo viaje interior
La novela se articula en dos planos narrativos claramente definidos. Por un lado, el presente, donde Álex y Lucía, dos jóvenes marcados por decisiones pendientes y dudas existenciales, encuentran un misterioso brazalete que alterará sus vidas. Por otro, el pasado, protagonizado por Björn, un joven vikingo que, tras la muerte de su padre, inicia un viaje para comprender quién es realmente y qué herencia pesa sobre sus hombros.
Ambas historias, aparentemente independientes, dialogan entre sí y comparten un mismo núcleo emocional: la necesidad de entender de dónde venimos para saber hacia dónde vamos. Alejandro García Del Puerto construye personajes reconocibles, con inquietudes actuales, y los sitúa en escenarios donde la mitología celta y vikinga funciona como espejo simbólico de conflictos muy humanos.
El resultado es una narración que no rehúye la aventura, pero que concede un peso fundamental al desarrollo emocional de sus protagonistas. El lector no solo acompaña a los personajes en su travesía física, sino también en sus dudas, miedos y aspiraciones.
Una primera publicación con voz propia
Aunque se trata de su primera novela publicada, el autor escribe desde la infancia. Su relación con la escritura comenzó de forma lúdica, inventando mapas del tesoro y pequeñas historias, y se fue consolidando durante la adolescencia, cuando compartir ideas y jugar con palabras se convirtió en una constante. Esa trayectoria se percibe en una prosa cuidada, ágil y cercana, que evita artificios innecesarios y apuesta por la claridad narrativa.
“El brazalete de Dagda” se sitúa entre la aventura y la ciencia ficción, pero escapa de etiquetas cerradas. La obra invita al lector a reconocerse en los personajes, a encontrar en sus inquietudes un reflejo propio y a dejarse llevar por una historia que no pretende dar respuestas definitivas, sino abrir preguntas.
Las primeras opiniones de quienes ya han leído la novela destacan precisamente esa capacidad de atrapar desde el inicio y de generar identificación emocional, así como su potencial visual, llegando incluso a imaginarla como una adaptación cinematográfica.
Letrame Grupo Editorial, acompañando nuevas voces
La publicación de “El brazalete de Dagda” ha sido posible gracias al respaldo de Letrame Grupo Editorial, una editorial que continúa apostando por autores emergentes con propuestas sólidas y personales. Para quienes se preguntan cómo publicar un libro y buscan una editorial que acompañe el proceso creativo con cercanía y profesionalidad, este proyecto se presenta como un ejemplo claro de colaboración fructífera.
Letrame ha trabajado junto al autor en la edición y lanzamiento de la obra, facilitando que una voz joven encuentre su espacio en el mercado editorial sin renunciar a su identidad narrativa. Publicar un libro, especialmente el primero, supone un reto importante, y contar con un equipo que entienda la esencia del proyecto marca la diferencia en el resultado final.
Una obra que mira al futuro
Alejandro García Del Puerto no oculta su deseo de seguir escribiendo y de continuar explorando historias donde lo real y lo simbólico se entrelazan. Con nuevos proyectos ya en marcha, “El brazalete de Dagda” se presenta como el primer paso de una trayectoria literaria que apunta a crecer con cada obra.
Más allá de expectativas comerciales, el autor aspira a que los lectores encuentren en su novela un espacio de refugio, reflexión y disfrute. Y si el viaje continúa más allá del libro, incluso en otros formatos, será la consecuencia natural de una historia que nace con vocación de perdurar.
