El influencer César Pantoja se encuentra en el ojo del huracán mediático después de que, este miércoles, saliese a la luz el testimonio de una compañera de sector, Marianne Gonzaga, quien lo acusó de engañarla a ella y a otras víctimas para que le enviaran contenido íntimo, bajo la falsa promesa de participar en una supuesta campaña publicitaria.. A través de su perfil de TikTok, Gonzaga, quien el año pasado fue recluida en un centro de menores de México durante varios meses por agredir con arma blancaa la que fuera pareja de su ex, publicó un extenso vídeo, de más de 17 minutos de duración, en el que denunciaba públicamente haber sido víctima de este presunto ‘engaño’ hace aproximadamente cinco meses, dando todo tipo de detalles al respecto.. Aunque reconocía que se trata de un asunto «grave» y «delicado» que no se sentía en un inicio preparada para compartir, finalmente la tiktoker mexicana, que acumula más de un millón de seguidores en la plataforma, decidió alzar la voz para «ayudar a otras niñas a que no vayan a caer en lo mismo» que habría sufrido ella con el hermano menor de Juan de Dios Pantoja.. Según explicó, todo comenzó el pasado mes de noviembre, cuando ella, aprovechando que César se encontraba en Miami, le pidió que le comprara el modelo más reciente de iPhone con vistas a que se lo entregara cuando ambos se viesen en la Ciudad de México. Pese a que, hasta entonces, tan solo habían protagonizado esporádicas y «normales» interacciones en redes sociales, el influencer de 23 años aceptó hacerle el favor.. Este acercamiento, sin embargo, propició que, apenas unos días después, el propio César se pusiese en contacto con ella a través de Whatsapp para, supuestamente, comunicarle la posibilidad de colaborar con él en varias campañas publicitarias, entre ellas «una de Victoria’s Secret» para la que él le requirió «un vídeo mostrando sus productos» para mandárselo a la marca.. Gonzaga, como consumidora de la empresa de lencería, decidió llevar a cabo este vídeo promocionado sin mayores preguntas y, para ello, utilizó los pijamas que tenía a su disposición. «Todo se veía normal, real. No parecía mentira para nada», señalaba la influencer, recordando que el hermano de Juan de Dios Pantoja le sugirió que tenía la posibilidad de «invitar a otra amiga» en caso de que lo deseara.. Más tarde, el presunto autor del ‘engaño’ volvió a ponerse en contacto con ella, pero esta vez para pedirle expresamente que le mandara un vídeo probando atuendos de lencería. «Me saqué de onda porque a mí no me gusta grabar contenido con ropa íntima, aunque fuera para una campaña», comentó Gonzaga, quien acabó cediendo y enviando un vídeo en clave más íntimo donde se veía claramente su «tipo de cuerpo». «Se lo envié y me dijo que lo iba a mandar a la marca», indicó.. Sin embargo, nada de eso sucedió. Y es que, según explicó, fue una de sus amigas, a la que invitó a colaborar con ella en la campaña, la que le advirtió de las polémicas en las que había estado envuelto César, como bien podría ser su cruce de acusaciones con su expareja, Carol Castro, quien aseguró que habría utilizado su número de teléfono para contactar con otras mujeres y pedirles contenido explícito.. Así, el peor de los escenarios se confirmó cuando la amiga de Gonzaga se puso en contacto con el equipo de comunicación de la marca y descubrió que «no había ninguna campaña» en marcha. «Al final, no terminó siendo real, no existió, me mintió, me engañó. Me pidió fotos en ropa interior, vídeos, según él para que me aprobaran», denunció la influencer.. Aunque, de momento, no se han anunciado medidas legales contra él —ni él se ha pronunciado al respecto—, la creadora de contenido alzó la voz contra esta estrategia fraudulenta, así como contra la actitud de César, quien, tras pedirle explicaciones, se hizo «el desentendido» para justificar la incoherencia entre su versión inicial, en la que indicaba que estaba al frente de la campaña, y la supuesta decisión final de la marca.
El influencer César Pantoja se encuentra en el ojo del huracán mediático después de que, este miércoles, saliese a la luz el testimonio de una compañera de sector, Marianne Gonzaga, quien lo acusó de engañarla a ella y a otras víctimas para que le enviaran contenido íntimo, bajo la falsa promesa de participar en una supuesta campaña publicitaria.. A través de su perfil de TikTok, Gonzaga, quien el año pasado fue recluida en un centro de menores de México durante varios meses por agredir con arma blanca a la que fuera pareja de su ex, publicó un extenso vídeo, de más de 17 minutos de duración, en el que denunciaba públicamente haber sido víctima de este presunto ‘engaño’ hace aproximadamente cinco meses, dando todo tipo de detalles al respecto.. Aunque reconocía que se trata de un asunto «grave» y «delicado» que no se sentía en un inicio preparada para compartir, finalmente la tiktoker mexicana, que acumula más de un millón de seguidores en la plataforma, decidió alzar la voz para «ayudar a otras niñas a que no vayan a caer en lo mismo» que habría sufrido ella con el hermano menor de Juan de Dios Pantoja.. Según explicó, todo comenzó el pasado mes de noviembre, cuando ella, aprovechando que César se encontraba en Miami, le pidió que le comprara el modelo más reciente de iPhone con vistas a que se lo entregara cuando ambos se viesen en la Ciudad de México. Pese a que, hasta entonces, tan solo habían protagonizado esporádicas y «normales» interacciones en redes sociales, el influencer de 23 años aceptó hacerle el favor.. Este acercamiento, sin embargo, propició que, apenas unos días después, el propio César se pusiese en contacto con ella a través de Whatsapp para, supuestamente, comunicarle la posibilidad de colaborar con él en varias campañas publicitarias, entre ellas «una de Victoria’s Secret» para la que él le requirió «un vídeo mostrando sus productos» para mandárselo a la marca.. Gonzaga, como consumidora de la empresa de lencería, decidió llevar a cabo este vídeo promocionado sin mayores preguntas y, para ello, utilizó los pijamas que tenía a su disposición. «Todo se veía normal, real. No parecía mentira para nada», señalaba la influencer, recordando que el hermano de Juan de Dios Pantoja le sugirió que tenía la posibilidad de «invitar a otra amiga» en caso de que lo deseara.. Más tarde, el presunto autor del ‘engaño’ volvió a ponerse en contacto con ella, pero esta vez para pedirle expresamente que le mandara un vídeo probando atuendos de lencería. «Me saqué de onda porque a mí no me gusta grabar contenido con ropa íntima, aunque fuera para una campaña», comentó Gonzaga, quien acabó cediendo y enviando un vídeo en clave más íntimo donde se veía claramente su «tipo de cuerpo». «Se lo envié y me dijo que lo iba a mandar a la marca», indicó.. Sin embargo, nada de eso sucedió. Y es que, según explicó, fue una de sus amigas, a la que invitó a colaborar con ella en la campaña, la que le advirtió de las polémicas en las que había estado envuelto César, como bien podría ser su cruce de acusaciones con su expareja, Carol Castro, quien aseguró que habría utilizado su número de teléfono para contactar con otras mujeres y pedirles contenido explícito.. Así, el peor de los escenarios se confirmó cuando la amiga de Gonzaga se puso en contacto con el equipo de comunicación de la marca y descubrió que «no había ninguna campaña» en marcha. «Al final, no terminó siendo real, no existió, me mintió, me engañó. Me pidió fotos en ropa interior, vídeos, según él para que me aprobaran», denunció la influencer.. Aunque, de momento, no se han anunciado medidas legales contra él —ni él se ha pronunciado al respecto—, la creadora de contenido alzó la voz contra esta estrategia fraudulenta, así como contra la actitud de César, quien, tras pedirle explicaciones, se hizo «el desentendido» para justificar la incoherencia entre su versión inicial, en la que indicaba que estaba al frente de la campaña, y la supuesta decisión final de la marca.
