La actuación de emergencia sobre el conjunto de las azucenas que ornamentan la Giralda -unas jarras renacentistas con flores- ha sido autorizada este miércoles por la Comisión Provincial de Patrimonio de Sevilla, después de que uno de esos elementos decorativos se desprendiera por los efectos del pasado temporal de lluvia y viento.. Estas actuaciones de emergencia, previstas para próximas fechas, han sido acordadas dada la inestabilidad detectada en estos conjuntos ornamentales tras las inspecciones de urgencia realizadas tras el tren de borrascas y fuertes vientos que motivó el desprendimiento de una de estas esculturas, según ha informado la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Sevilla.. El Cabildo Catedral de Sevilla ya emprendió hace tres semanas unos trabajos de emergencia para el aseguramiento provisional de las tres macetas con azucenas de bronce que quedaron en la torre tras la caída de una de ellas, con el objetivo de retirarlas cuando mejoraran las condiciones climáticas.. El arquitecto responsable de la conservación de la Giralda, Eduardo Martínez Moya, ya anunció entonces que los planes eran efectuar las labores de descenso de estos elementos decorativos del remate renacentista de la torre almohade en cuanto lo permitieran las condiciones atmosféricas.. Igualmente, la Comisión de Patrimonio ha autorizado actuaciones de conservación en dos vidrieras de la Catedral, tanto la restauración del vitral del Nacimiento, situado en la capilla de los Evangelistas, en la nave lateral del Evangelio, como la de la iglesia del Sagrario.. La vidriera del Nacimiento, de 5 por 1,85 metros, presenta un arco apuntado sin división de piedra que representa el nacimiento del niño Jesús, una obra atribuida a Arnao de Flandes y fechada en 1553, se considera una de las vidrieras más bellas del Templo, llena de delicadeza y maestría en la combinación de colores, y además de daños en su estructura, presenta otros internos y falta de piezas.. El vitral de la iglesia del Sagrario, cuya pintura se confiere a Bautista de León entre los años 1657-1685, cuenta con unas dimensiones de 5,25 por 2,35 metros y presenta un arco de medio punto rebajado sin subdivisión de piedra y piezas de vidrio medieval.
Uno de esos elementos decorativos se desprendió por los efectos del pasado temporal de lluvia y viento
La actuación de emergencia sobre el conjunto de las azucenas que ornamentan la Giralda -unas jarras renacentistas con flores- ha sido autorizada este miércoles por la Comisión Provincial de Patrimonio de Sevilla, después de que uno de esos elementos decorativos se desprendiera por los efectos del pasado temporal de lluvia y viento.. Estas actuaciones de emergencia, previstas para próximas fechas, han sido acordadas dada la inestabilidad detectada en estos conjuntos ornamentales tras las inspecciones de urgencia realizadas tras el tren de borrascas y fuertes vientos que motivó el desprendimiento de una de estas esculturas, según ha informado la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Sevilla.. El Cabildo Catedral de Sevilla ya emprendió hace tres semanas unos trabajos de emergencia para el aseguramiento provisional de las tres macetas con azucenas de bronce que quedaron en la torre tras la caída de una de ellas, con el objetivo de retirarlas cuando mejoraran las condiciones climáticas.. El arquitecto responsable de la conservación de la Giralda, Eduardo Martínez Moya, ya anunció entonces que los planes eran efectuar las labores de descenso de estos elementos decorativos del remate renacentista de la torre almohade en cuanto lo permitieran las condiciones atmosféricas.. Igualmente, la Comisión de Patrimonio ha autorizado actuaciones de conservación en dos vidrieras de la Catedral, tanto la restauración del vitral del Nacimiento, situado en la capilla de los Evangelistas, en la nave lateral del Evangelio, como la de la iglesia del Sagrario.. La vidriera del Nacimiento, de 5 por 1,85 metros, presenta un arco apuntado sin división de piedra que representa el nacimiento del niño Jesús, una obra atribuida a Arnao de Flandes y fechada en 1553, se considera una de las vidrieras más bellas del Templo, llena de delicadeza y maestría en la combinación de colores, y además de daños en su estructura, presenta otros internos y falta de piezas.. El vitral de la iglesia del Sagrario, cuya pintura se confiere a Bautista de León entre los años 1657-1685, cuenta con unas dimensiones de 5,25 por 2,35 metros y presenta un arco de medio punto rebajado sin subdivisión de piedra y piezas de vidrio medieval.
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