Un hombre de más de 90 años ha aceptado una condena de dos años de prisión por un delito de agresión sexual cometido contra la mujer que trabajaba como cuidadora interna de su esposa, enferma de Alzheimer, en el municipio ourensano de Verín. La sentencia es fruto de un acuerdo de conformidad alcanzado este jueves entre el Ministerio Fiscal, la defensa y la acusación particular en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ourense.. El pacto supone una rebaja sustancial de la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba tres años y seis meses de prisión. Finalmente, la pena queda fijada en dos años de cárcel, con la suspensión del ingreso en prisión condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir durante un periodo de dos años.. Además, deberá abonar a la víctima una indemnización de 3.000 euros —frente a los 7.000 reclamados inicialmente por el Ministerio Público— y hacerse cargo de las costas procesales, que ascienden a 1.000 euros.. Según recoge el escrito fiscal del que se hace eco Euorpa Press, el acusado contrató a la víctima para atender a su esposa, afectada por Alzheimer, en el domicilio familiar. En un primer momento, la mujer trabajó como empleada externa, pero posteriormente pasó a hacerlo como interna, residiendo en la vivienda del matrimonio.. Este cambio se produjo, según la acusación, “abusando del estado de necesidad” de la trabajadora y de su urgencia por encontrar un empleo para subsistir, en un contexto laboral irregular, ya que no existía contrato ni alta en la Seguridad Social.. La Fiscalía sostiene que, aprovechando la situación de convivencia y vulnerabilidad de la víctima, el encausado accedía a la habitación de la mujer mientras esta dormía y realizaba tocamientos de carácter sexual, concretamente en las piernas y los genitales por debajo de la ropa interior. Los hechos se produjeron en fechas no concretadas con exactitud, siempre en el interior del domicilio.. Ante las sospechas de que estaba siendo víctima de agresiones, la trabajadora decidió instalar un sistema de grabación en su habitación. Gracias a este dispositivo, el hombre fue registrado en vídeo el 14 de julio de 2023, lo que permitió documentar los hechos y resultó determinante para el desarrollo posterior del procedimiento judicial.. Como consecuencia de lo sucedido, la víctima ha sufrido un trastorno ansioso-depresivo leve, con secuelas compatibles con un cuadro de estrés postraumático, tal y como consta en la causa. Estos daños psicológicos fueron tenidos en cuenta en la fijación de la indemnización acordada entre las partes.. El acuerdo de conformidad ha evitado la celebración del juicio y ha permitido cerrar el procedimiento con una condena firme, aunque con la suspensión de la pena privativa de libertad, una fórmula habitual en este tipo de casos cuando concurren determinadas circunstancias y se cumplen los requisitos legales establecidos.
Ante las sospechas de que entraba en su habitación para tocarla, la interna instaló un sistema de grabación
Un hombre de más de 90 años ha aceptado una condena de dos años de prisión por un delito de agresión sexual cometido contra la mujer que trabajaba como cuidadora interna de su esposa, enferma de Alzheimer, en el municipio ourensano de Verín. La sentencia es fruto de un acuerdo de conformidad alcanzado este jueves entre el Ministerio Fiscal, la defensa y la acusación particular en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ourense.. El pacto supone una rebaja sustancial de la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba tres años y seis meses de prisión. Finalmente, la pena queda fijada en dos años de cárcel, con la suspensión del ingreso en prisión condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir durante un periodo de dos años.. Además, deberá abonar a la víctima una indemnización de 3.000 euros —frente a los 7.000 reclamados inicialmente por el Ministerio Público— y hacerse cargo de las costas procesales, que ascienden a 1.000 euros.. Según recoge el escrito fiscal del que se hace eco Euorpa Press, el acusado contrató a la víctima para atender a su esposa, afectada por Alzheimer, en el domicilio familiar. En un primer momento, la mujer trabajó como empleada externa, pero posteriormente pasó a hacerlo como interna, residiendo en la vivienda del matrimonio.. Este cambio se produjo, según la acusación, “abusando del estado de necesidad” de la trabajadora y de su urgencia por encontrar un empleo para subsistir, en un contexto laboral irregular, ya que no existía contrato ni alta en la Seguridad Social.. La Fiscalía sostiene que, aprovechando la situación de convivencia y vulnerabilidad de la víctima, el encausado accedía a la habitación de la mujer mientras esta dormía y realizaba tocamientos de carácter sexual, concretamente en las piernas y los genitales por debajo de la ropa interior. Los hechos se produjeron en fechas no concretadas con exactitud, siempre en el interior del domicilio.. Ante las sospechas de que estaba siendo víctima de agresiones, la trabajadora decidió instalar un sistema de grabación en su habitación. Gracias a este dispositivo, el hombre fue registrado en vídeo el 14 de julio de 2023, lo que permitió documentar los hechos y resultó determinante para el desarrollo posterior del procedimiento judicial.. Como consecuencia de lo sucedido, la víctima ha sufrido un trastorno ansioso-depresivo leve, con secuelas compatibles con un cuadro de estrés postraumático, tal y como consta en la causa. Estos daños psicológicos fueron tenidos en cuenta en la fijación de la indemnización acordada entre las partes.. El acuerdo de conformidad ha evitado la celebración del juicio y ha permitido cerrar el procedimiento con una condena firme, aunque con la suspensión de la pena privativa de libertad, una fórmula habitual en este tipo de casos cuando concurren determinadas circunstancias y se cumplen los requisitos legales establecidos.
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