El Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Salamanca envió a prisión preventiva a un atracador reincidente que fue detenido durante la madrugada del pasado sábado tras cometer un robo a punta de pistola en un establecimiento comercial. La Policía Nacional le considera autor de otros tres robos con violencia e intimidación, cometidos en el mismo lugar, en los que amedrentó a la dependienta con un cuchillo de grandes dimensiones.. La Policía Nacional, de hecho, ya le buscaba tras el aumento a lo largo de las últimas semanas de los robos con violencia en establecimientos comerciales cometidos a altas horas de la madrugada. Por ello, había establecido un dispositivo para la búsqueda y detención de un varón cuyas características eran similares en al menos tres de ellos. Los agentes sabían que intimidaba a la dependienta y cogía él mismo el dinero de la caja registradora.. Según fuentes policiales, el último hecho fue cometido la madrugada del pasado sábado, 13 de diciembre, después de las cuatro de la madrugada. El varón aprovechó que estaba abierta la puerta del establecimiento comercial, al estar dos clientes dentro, entró e hizo una pregunta a la dependienta sobre un producto. En lo que le respondía, sacó una pistola de uno de sus bolsillos con la que amenazó a la mujer y, a continuación, cogió el dinero de la caja de registradora, unos 60 euros. La dependienta comenzó a gritar y otro trabajador, al escucharla, salió con un palo en la mano y amenazó al tipo, que al percatarse de su presencia huyó precipitadamente.. Los agentes de la policía nacional se desplazaron al lugar y se entrevistaron con la dependienta, que relató los hechos y facilitó detalles sobre la vestimenta del autor y su descripción física, reseñando que tenía la cara tapada con una mascarilla.. Posteriormente, esa misma noche, agentes de servicio observaron en la carretera de Ledesma, en el barrio Pizarrales, a hombre montado en una bicicleta, que, al detectar la presencia policial, giró bruscamente con la intención de evitarlos, así que la patrulle le siguió y le interceptó en una calle próxima.. Al ser identificado, manifestó voluntariamente que no había estado nunca en el establecimiento comercial en el que se había cometido el robo, sin que ningún agente le hubiera concretado el lugar. Además, la vestimenta que llevaba coincidía plenamente con la descrita por la víctima, así como la descripción física. El tipo fue detenido en ese momento como presunto autor de un robo con violencia e intimidación y trasladado a dependencias policiales.. Una investigación posterior determinó que el detenido es también autor de otros tres robos con intimidación cometidos en días anteriores, en el mismo establecimiento y con el mismo modus operandi. Todos ellos realizados a altas horas de la madrugada, cogiendo él mismo el dinero de la caja registradora y amenazando a la dependienta, no obstante, con un cuchillo de grandes dimensiones. El montante total de lo sustraído asciende a una cantidad próxima a los 1.000 euros.. Durante un registro posterior del domicilio del detenido, la Policía intervino el arma utilizada en el último robo, que resultó ser una pistola de aire comprimido, y varias de las prendas que llevaba en los robos, como un gorro, una braga para el cuello, un pantalón y una sudadera. El Juzgado en funciones de guardia decretó su ingreso en prisión.
La Policía Nacional le considera autor de otros tres robos con violencia, cometidos en el mismo lugar, en los que intimidó a la dependienta con un cuchillo de grandes dimensiones
El Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Salamanca envió a prisión preventiva a un atracador reincidente que fue detenido durante la madrugada del pasado sábado tras cometer un robo a punta de pistola en un establecimiento comercial. La Policía Nacional le considera autor de otros tres robos con violencia e intimidación, cometidos en el mismo lugar, en los que amedrentó a la dependienta con un cuchillo de grandes dimensiones.. La Policía Nacional, de hecho, ya le buscaba tras el aumento a lo largo de las últimas semanas de los robos con violencia en establecimientos comerciales cometidos a altas horas de la madrugada. Por ello, había establecido un dispositivo para la búsqueda y detención de un varón cuyas características eran similares en al menos tres de ellos. Los agentes sabían que intimidaba a la dependienta y cogía él mismo el dinero de la caja registradora.. Según fuentes policiales, el último hecho fue cometido la madrugada del pasado sábado, 13 de diciembre, después de las cuatro de la madrugada. El varón aprovechó que estaba abierta la puerta del establecimiento comercial, al estar dos clientes dentro, entró e hizo una pregunta a la dependienta sobre un producto. En lo que le respondía, sacó una pistola de uno de sus bolsillos con la que amenazó a la mujer y, a continuación, cogió el dinero de la caja de registradora, unos 60 euros. La dependienta comenzó a gritar y otro trabajador, al escucharla, salió con un palo en la mano y amenazó al tipo, que al percatarse de su presencia huyó precipitadamente.. Los agentes de la policía nacional se desplazaron al lugar y se entrevistaron con la dependienta, que relató los hechos y facilitó detalles sobre la vestimenta del autor y su descripción física, reseñando que tenía la cara tapada con una mascarilla.. Posteriormente, esa misma noche, agentes de servicio observaron en la carretera de Ledesma, en el barrio Pizarrales, a hombre montado en una bicicleta, que, al detectar la presencia policial, giró bruscamente con la intención de evitarlos, así que la patrulle le siguió y le interceptó en una calle próxima.. Al ser identificado, manifestó voluntariamente que no había estado nunca en el establecimiento comercial en el que se había cometido el robo, sin que ningún agente le hubiera concretado el lugar. Además, la vestimenta que llevaba coincidía plenamente con la descrita por la víctima, así como la descripción física. El tipo fue detenido en ese momento como presunto autor de un robo con violencia e intimidación y trasladado a dependencias policiales.. Una investigación posterior determinó que el detenido es también autor de otros tres robos con intimidación cometidos en días anteriores, en el mismo establecimiento y con el mismo modus operandi. Todos ellos realizados a altas horas de la madrugada, cogiendo él mismo el dinero de la caja registradora y amenazando a la dependienta, no obstante, con un cuchillo de grandes dimensiones. El montante total de lo sustraído asciende a una cantidad próxima a los 1.000 euros.. Durante un registro posterior del domicilio del detenido, la Policía intervino el arma utilizada en el último robo, que resultó ser una pistola de aire comprimido, y varias de las prendas que llevaba en los robos, como un gorro, una braga para el cuello, un pantalón y una sudadera. El Juzgado en funciones de guardia decretó su ingreso en prisión.
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