El pleno del Parlament ha aprobado este jueves la modificación de la ley de ordenación de equipamientos comerciales, con los votos a favor de PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y AC; los votos en contra de Vox, y la abstención del PP y la CUP.. El objetivo del texto es ordenar los aspectos básicos del sector; impulsar el comercio, especialmente el de proximidad, y reducir las restricciones para instalar pequeños comercios en el caso de los municipios de menos de cinco mil habitantes.. En este sentido, la nueva norma obliga a las administraciones públicas a proteger los establecimientos emblemáticos, a hacer políticas para fomentar la actividad comercial en municipios rurales y eliminar trabas para la transmisión de negocios.. La iniciativa regulará los ‘outlets’, que tendrán que ser establecimientos de carácter permanente y solo dedicados a la venta de excedente de producción y de temporada, y establece que el precio sobre el que se marca la rebaja en productos en promoción tendrá que ser el mínimo aplicado al producto en los últimos 30 días.. Asimismo, la nueva ley regulará a las empresas que venden productos a distancia para que ofrezcan la recogida y la devolución del producto en un establecimiento o punto de recogida dentro del perímetro de la trama urbana consolidada y permitirá a los ayuntamientos de municipios rurales a ofrecer este servicio.. Minimizar externalidades. El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha defendido ante la Cámara la modificación de la ley por el carácter «esencial» del comercio de proximidad, y ha asegurado que el papel de las instituciones ante los cambios de hábitos de consumo es el de minimizar las externalidades negativas que se producen.. «Es necesario garantizar un juego de equilibrios, que la compra en línea sea compatible con la compra presencial, que el comercio de proximidad se pueda digitalizar y que el reparto a domicilio no congestione suelos y aceras», ha agregado.. Sàmper ha celebrado que la modificación significa un «paso adelante en la adecuación del marco normativo a los retos» actuales y entender el comercio como motor económico, social y urbano con una gobernanza compartida con los entes locales.. El proyecto de ley que se ha aprobado ha llegado este jueves al pleno con 45 enmiendas de grupos –6 de Junts, 22 del PP, 14 de Vox y 3 de los Comuns–, las cuales se han rechazado.
Obligará a las administraciones públicas a proteger a los establecimientos emblemáticos
El pleno del Parlament ha aprobado este jueves la modificación de la ley de ordenación de equipamientos comerciales, con los votos a favor de PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y AC; los votos en contra de Vox, y la abstención del PP y la CUP.. El objetivo del texto es ordenar los aspectos básicos del sector; impulsar el comercio, especialmente el de proximidad, y reducir las restricciones para instalar pequeños comercios en el caso de los municipios de menos de cinco mil habitantes.. En este sentido, la nueva norma obliga a las administraciones públicas a proteger los establecimientos emblemáticos, a hacer políticas para fomentar la actividad comercial en municipios rurales y eliminar trabas para la transmisión de negocios.. La iniciativa regulará los ‘outlets’, que tendrán que ser establecimientos de carácter permanente y solo dedicados a la venta de excedente de producción y de temporada, y establece que el precio sobre el que se marca la rebaja en productos en promoción tendrá que ser el mínimo aplicado al producto en los últimos 30 días.. Asimismo, la nueva ley regulará a las empresas que venden productos a distancia para que ofrezcan la recogida y la devolución del producto en un establecimiento o punto de recogida dentro del perímetro de la trama urbana consolidada y permitirá a los ayuntamientos de municipios rurales a ofrecer este servicio.. Minimizar externalidades. El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha defendido ante la Cámara la modificación de la ley por el carácter «esencial» del comercio de proximidad, y ha asegurado que el papel de las instituciones ante los cambios de hábitos de consumo es el de minimizar las externalidades negativas que se producen.. «Es necesario garantizar un juego de equilibrios, que la compra en línea sea compatible con la compra presencial, que el comercio de proximidad se pueda digitalizar y que el reparto a domicilio no congestione suelos y aceras», ha agregado.. Sàmper ha celebrado que la modificación significa un «paso adelante en la adecuación del marco normativo a los retos» actuales y entender el comercio como motor económico, social y urbano con una gobernanza compartida con los entes locales.. El proyecto de ley que se ha aprobado ha llegado este jueves al pleno con 45 enmiendas de grupos –6 de Junts, 22 del PP, 14 de Vox y 3 de los Comuns–, las cuales se han rechazado.
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