Hay más de 6.000 exoplanetas (mundos más allá del sistema solar) detectados de los cuales se ha estudiado la atmósfera de unos 150, pero ninguno ha resultado tan raro como el que acaba de descubrir el telescopio espacial James Webb. Su forma es como la de un limón y su atmósfera es diferente a la de cualquier otro, tanto que la NASA no puede explicar cómo ha llegado a existir un planeta así. El estudio se ha publicado este martes en The Astrophysical Journal Letters.. Este nuevo mundo se ha designado como PSR J2322-2650b, orbita un púlsar (una estrella de neutrones que gira rápidamente) y tiene una masa aproximadamente similar a la de Júpiter. Este sistema se encuadra en la categoría ‘púlsar viuda negra’, en la que este va erosionando al compañero estelar, más pequeño y de masa baja, con la radiación con que lo bombardea.. Por qué PSR J2322-2650b tiene forma de limón. Esta relación y proximidad es lo que provoca la forma elipsoidal del exoplaneta. Las fuerzas gravitatorias del púlsar, mucho más masivo, lo han deformado hasta darle esa extraña forma de limón o como la de un balón de fútbol americano. Hay que tener en cuenta que, en términos astronómicos, la distancia entre ambos es poca. PSR J2322-2650b se encuentra a 1,6 millones de kilómetros de su estrella, mientras que la Tierra orbita a 160 millones de kilómetros del Sol.. ‘Ha sido una sorpresa absoluta. Recuerdo que, después de bajar los datos, nuestra reacción colectiva fue: “¿Qué demonios es esto?”. Es extremadamente diferente de lo que esperábamos’, señala el coautor del estudio, Peter Gao, del Laboratorio Carnegie de la Tierra y los Planetas en Washington, en el comunicado de la NASA.. El púlsar permite al James Webb observar el exoplaneta en detalle. El hecho de que el planeta orbite el púlsar es lo que ha favorecido su estudio. ‘Este sistema es único porque podemos ver el planeta iluminado por su estrella anfitriona, pero no vemos la estrella anfitriona en absoluto. Así obtenemos un espectro realmente limpio. Y podemos estudiar este sistema con más detalle que los exoplanetas normales’, explica Maya Beleznay, doctoranda de tercer año en la Universidad de Stanford (California) y que ha trabajado en modelizar la forma del planeta y la geometría de su órbita.. La estrella de neutrones emite cada pocos milisegundos o segundos haces de radiación electromagnética con rayos gamma y otras partículas de alta energía, pero son invisibles para la visión infrarroja del Webb. Al no interferir la estrella con los instrumentos del telescopio, se ha podido estudiar el planeta a lo largo de toda su órbita.. El primer exoplaneta con una atmosfera con carbono molecular. Pero lo que más ha llamado la atención a los científicos de la NASA es su atmósfera, dominada por helio y carbono y distinta a cualquiera vista hasta ahora. Consideran probable que en el aire floten nubes de hollín, así como de carbono que pueden condensarse y formar diamantes.. ‘Es un nuevo tipo de atmósfera planetaria que nadie ha visto antes. En lugar de encontrar las moléculas normales que esperamos ver en un exoplaneta, como agua, metano y dióxido de carbono, vimos carbono molecular, en concreto C3 y C2’, explica Michael Zhang, de la Universidad de Chicago, investigador principal de este estudio.. Los científicos señalan que encontrar carbono molecular es muy inusual porque a las temperaturas de PSR J2322-2650b (2.038 C en el lado diurno y 649 C en el nocturno), el carbono debería haberse unido a otros tipos de átomos, si los hubiera. De hecho, es la primera vez que se encuentra carbono molecular detectable de entre todos los exoplanetas que se han estudiado.. La NASA no sabe cómo pudo formarse. ‘¿Se formó esto como un planeta normal? No, porque la composición es completamente diferente. ¿Se formó arrancando las capas externas de una estrella, como se forman los sistemas viuda negra “normales”? Probablemente no, porque la física nuclear no produce carbono puro. Es muy difícil imaginar cómo se obtiene esta composición tan enriquecida en carbono. Parece descartar todos los mecanismos de formación conocidos’, asegura Zhang.. El equipo se encuentra desconcertado ante las características de PSR J2322-2650b. Otro coautor del estudio, Roger Romani, de la Universidad de Stanford y del Instituto Kavli de Astrofísica de Partículas y Cosmología sugiere qué es lo que podría pasar en esa atmósfera: ‘A medida que el compañero se enfría, la mezcla de carbono y oxígeno del interior empieza a cristalizar. Cristales de carbono puro flotan hacia la superficie y se mezclan con el helio y eso es lo que vemos. Pero luego tiene que ocurrir algo para mantener alejados el oxígeno y el nitrógeno. Y ahí es donde entra el misterio. Pero es bonito no saberlo todo. Estoy deseando aprender más sobre lo extraña que es esta atmósfera. Es estupendo tener un rompecabezas que perseguir’.
Este nuevo planeta de más allá del sistema solar, observado por el telescopio espacial James Webb, orbita un ‘púlsar viuda negra’ que lo está consumiendo
Hay más de 6.000 exoplanetas (mundos más allá del sistema solar) detectados de los cuales se ha estudiado la atmósfera de unos 150, pero ninguno ha resultado tan raro como el que acaba de descubrir el telescopio espacial James Webb. Su forma es como la de un limón y su atmósfera es diferente a la de cualquier otro, tanto que la NASA no puede explicar cómo ha llegado a existir un planeta así. El estudio se ha publicado este martes en The Astrophysical Journal Letters.. Este nuevo mundo se ha designado como PSR J2322-2650b, orbita un púlsar (una estrella de neutrones que gira rápidamente) y tiene una masa aproximadamente similar a la de Júpiter. Este sistema se encuadra en la categoría ‘púlsar viuda negra’, en la que este va erosionando al compañero estelar, más pequeño y de masa baja, con la radiación con que lo bombardea.. Por qué PSR J2322-2650b tiene forma de limón. Esta relación y proximidad es lo que provoca la forma elipsoidal del exoplaneta. Las fuerzas gravitatorias del púlsar, mucho más masivo, lo han deformado hasta darle esa extraña forma de limón o como la de un balón de fútbol americano. Hay que tener en cuenta que, en términos astronómicos, la distancia entre ambos es poca. PSR J2322-2650b se encuentra a 1,6 millones de kilómetros de su estrella, mientras que la Tierra orbita a 160 millones de kilómetros del Sol.. ‘Ha sido una sorpresa absoluta. Recuerdo que, después de bajar los datos, nuestra reacción colectiva fue: “¿Qué demonios es esto?”. Es extremadamente diferente de lo que esperábamos’, señala el coautor del estudio, Peter Gao, del Laboratorio Carnegie de la Tierra y los Planetas en Washington, en el comunicado de la NASA.. El púlsar permite al James Webb observar el exoplaneta en detalle. El hecho de que el planeta orbite el púlsar es lo que ha favorecido su estudio. ‘Este sistema es único porque podemos ver el planeta iluminado por su estrella anfitriona, pero no vemos la estrella anfitriona en absoluto. Así obtenemos un espectro realmente limpio. Y podemos estudiar este sistema con más detalle que los exoplanetas normales’, explica Maya Beleznay, doctoranda de tercer año en la Universidad de Stanford (California) y que ha trabajado en modelizar la forma del planeta y la geometría de su órbita.. La estrella de neutrones emite cada pocos milisegundos o segundos haces de radiación electromagnética con rayos gamma y otras partículas de alta energía, pero son invisibles para la visión infrarroja del Webb. Al no interferir la estrella con los instrumentos del telescopio, se ha podido estudiar el planeta a lo largo de toda su órbita.. El primer exoplaneta con una atmosfera con carbono molecular. Pero lo que más ha llamado la atención a los científicos de la NASA es su atmósfera, dominada por helio y carbono y distinta a cualquiera vista hasta ahora. Consideran probable que en el aire floten nubes de hollín, así como de carbono que pueden condensarse y formar diamantes.. ‘Es un nuevo tipo de atmósfera planetaria que nadie ha visto antes. En lugar de encontrar las moléculas normales que esperamos ver en un exoplaneta, como agua, metano y dióxido de carbono, vimos carbono molecular, en concreto C3 y C2’, explica Michael Zhang, de la Universidad de Chicago, investigador principal de este estudio.. Los científicos señalan que encontrar carbono molecular es muy inusual porque a las temperaturas de PSR J2322-2650b (2.038 °C en el lado diurno y 649 °C en el nocturno), el carbono debería haberse unido a otros tipos de átomos, si los hubiera. De hecho, es la primera vez que se encuentra carbono molecular detectable de entre todos los exoplanetas que se han estudiado.. La NASA no sabe cómo pudo formarse. ‘¿Se formó esto como un planeta normal? No, porque la composición es completamente diferente. ¿Se formó arrancando las capas externas de una estrella, como se forman los sistemas viuda negra “normales”? Probablemente no, porque la física nuclear no produce carbono puro. Es muy difícil imaginar cómo se obtiene esta composición tan enriquecida en carbono. Parece descartar todos los mecanismos de formación conocidos’, asegura Zhang.. El equipo se encuentra desconcertado ante las características de PSR J2322-2650b. Otro coautor del estudio, Roger Romani, de la Universidad de Stanford y del Instituto Kavli de Astrofísica de Partículas y Cosmología sugiere qué es lo que podría pasar en esa atmósfera: ‘A medida que el compañero se enfría, la mezcla de carbono y oxígeno del interior empieza a cristalizar. Cristales de carbono puro flotan hacia la superficie y se mezclan con el helio y eso es lo que vemos. Pero luego tiene que ocurrir algo para mantener alejados el oxígeno y el nitrógeno. Y ahí es donde entra el misterio. Pero es bonito no saberlo todo. Estoy deseando aprender más sobre lo extraña que es esta atmósfera. Es estupendo tener un rompecabezas que perseguir’.
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