En las últimas cinco ediciones del mapa de la seguridad vial catalana que elabora el RACC, la carretera de la Arrabassada, en Barcelona, se situaba como la vía más peligrosa de Cataluña. Sin embargo, en el último informe publicado esta semana, una carretera ha desbancado a la barcelonesa y ocupa ahora la primera posición en el índice de peligrosidad: la carretera T-314.. Esta carretera empieza su tramo en Cambrils y acaba en Reus, y tiene un índice de peligrosidad de 140 puntos, 13 por encima de la Arrabassada y a más de 50 de la tercera, la BV-5224 (entre Manlleu y Torelló). El ‘top 5’ lo completan la C-14, entre Artesà de Segre y Ponts, y la GI-673, entre Caldes de Malavella y Llagostera.. Informe RACC. El informe apunta que en Cataluña, los accidentes de tráfico se han reducido en las últimas dos décadas: en 2000 las víctimas mortales casi llegaban a las 700 y el último año completo registrado se han situado en 167 (víctimas mortales a 30 días en carretera).. Sin embargo, pasado el efecto pandemia y recuperada la movilidad, el número de muertos en la carretera ha vuelto a crecer, sin alcanzar sin embargo la tasa de víctimas de 2019: en el trienio 2022-2024 los accidentes graves y mortales han aumentado un 4,97%, mientras que la movilidad global en carretera se ha incrementado en un 4,50%.. Respecto a la edición anterior del informe, que evaluaba el trienio 2021-2023, el índice de riesgo se ha incrementado un 0,44%, aunque su valor global se mantiene bajo (18,2).. Esta subida es el resultado del aumento del número de accidentes con víctimas mortales y heridos graves, que han pasado de 509 a 581 (un crecimiento del 14,1% de media del trienio), combinado con un menor aumento de la movilidad, que ha incrementado hasta el 8%.. Las motos. Subraya el informe que la presencia de motoristas en los accidentes mortales y con heridos graves ha sido aún más elevada que en el trienio 2022-2024: en el 47% de todos los accidentes de tráfico de este tipo ha habido al menos una moto o ciclomotor involucradas, aunque representan un 3,2% de la movilidad global en carretera en Catalunya.. En el caso de los accidentes mortales, las motos han estado implicadas en el 36% del total de siniestros.
El informe del RACC explica que los datos de siniestralidad de 2025 presentan una evolución negativa respecto a los de 2024
En las últimas cinco ediciones del mapa de la seguridad vial catalana que elabora el RACC, la carretera de la Arrabassada, en Barcelona, se situaba como la vía más peligrosa de Cataluña. Sin embargo, en el último informe publicado esta semana, una carretera ha desbancado a la barcelonesa y ocupa ahora la primera posición en el índice de peligrosidad: la carretera T-314.. Esta carretera empieza su tramo en Cambrils y acaba en Reus, y tiene un índice de peligrosidad de 140 puntos, 13 por encima de la Arrabassada y a más de 50 de la tercera, la BV-5224 (entre Manlleu y Torelló). El ‘top 5’ lo completan la C-14, entre Artesà de Segre y Ponts, y la GI-673, entre Caldes de Malavella y Llagostera.. Informe RACC. El informe apunta que en Cataluña, los accidentes de tráfico se han reducido en las últimas dos décadas: en 2000 las víctimas mortales casi llegaban a las 700 y el último año completo registrado se han situado en 167 (víctimas mortales a 30 días en carretera).. Sin embargo, pasado el efecto pandemia y recuperada la movilidad, el número de muertos en la carretera ha vuelto a crecer, sin alcanzar sin embargo la tasa de víctimas de 2019: en el trienio 2022-2024 los accidentes graves y mortales han aumentado un 4,97%, mientras que la movilidad global en carretera se ha incrementado en un 4,50%.. Respecto a la edición anterior del informe, que evaluaba el trienio 2021-2023, el índice de riesgo se ha incrementado un 0,44%, aunque su valor global se mantiene bajo (18,2).. Esta subida es el resultado del aumento del número de accidentes con víctimas mortales y heridos graves, que han pasado de 509 a 581 (un crecimiento del 14,1% de media del trienio), combinado con un menor aumento de la movilidad, que ha incrementado hasta el 8%.. Las motos. Subraya el informe que la presencia de motoristas en los accidentes mortales y con heridos graves ha sido aún más elevada que en el trienio 2022-2024: en el 47% de todos los accidentes de tráfico de este tipo ha habido al menos una moto o ciclomotor involucradas, aunque representan un 3,2% de la movilidad global en carretera en Catalunya.. En el caso de los accidentes mortales, las motos han estado implicadas en el 36% del total de siniestros.
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