Si estás pensando en comprarte un ordenador o actualizar el que ya tienes antes de que los precios se disparen más de lo que ya lo están haciendo, es posible que lo hagas pensando en jugar con él. Ahora, con la inmensa variedad de procesadores, gráficas, pantallas y otros componentes, decidir qué hardware es el que necesitas puede ser un poco complicado. Recientemente, Microsoft publicó una guía oficial que indica los requisitos para jugar en Windows 11 con diferentes niveles de calidad y resolución que te pueden ser de ayuda si estás en esa situación.. El desarrollador de Windows establece tres niveles de experiencia gaming como referencia para recomendar unos u otros procesadores y gráficas, de forma parecida a como hacen los editores de videojuegos. Junto a ello, Microsoft también comparte sus recomendaciones de memoria, almacenamiento y otros aspectos.. CPU y GPU. Microsoft aborda en primer lugar la CPU y GPU o procesador gráfico y explica el papel de estos componentes. La CPU viene a ser el cerebro que se encarga de gestionar aspectos como la lógica del juego, los cálculos de física, la IA y todas las tareas en segundo plano mientras juegas. ‘Una CPU potente implica una multitarea más fluida y menos ralentizaciones cuando el juego se intensifica.’, señala.. La GPU, que puede estar integrada con la CPU, en cuyo caso estará limitada en capacidad y dependerá de la memoria general del sistema, o montada en una tarjeta gráfica independiente con su propia memoria VRAM, es el músculo. Desde el punto de vista de los videojuegos, es el componente más importante. Se encarga del procesamiento de los gráficos que se ven en pantalla y permite tener tasas altas de imágenes por segundo (fps) para jugar con fluidez.. Las especificaciones de CPU y GPU recomendadas por Microsoft. Los tres niveles de gaming que establece Microsoft son de entrada, rango medio y alto, en función de la resolución y la calidad visual.. Gaming de entrada (1080p, ajustes medios). CPU: Al menos un quad-core (cuatro núcleos/ 8 hilos de procesamiento) moderno, como AMD Ryzen 5 5600 (2022) o Intel Core i5-12400 (2022).. GPU: NVIDIA GTX 1660 Super (2019) o AMD Radeon RX 6600 (2021).. Gaming rango medio (1440p, ajustes altos). CPU: 6 núcleos (12 hilos de procesamiento) o más, como AMD Ryzen 5 7600 (2023) o Intel Core i5-13600K (2022).. GPU: NVIDIA GeForce RTX 3060 Ti (2020) / RTX 4060 Ti (2023) o AMD Radeon RX 6700 XT (2021).. Gaming gama alta/4K. CPU: 8 núcleos (16 hilos de procesamiento) o más, como AMD Ryzen 7 7800X3D (2023) o Intel Core i7-13700K (2022).. GPU: NVIDIA GeForce RTX 4080 (2022) o AMD Radeon RX 7900 XTX (2022).. Esto no quiere decir que CPU y GPU más antiguas no sirvan, solo que Microsoft ha buscado referencias relativamente recientes. Procesadores con arquitecturas con más años, como es el caso de Zen 3 o Zen 2 en AMD siguen siendo válidos para jugar con buen rendimiento si la gráfica acompaña. Zen 2, que es la arquitectura de la gama Ryzen 3000 que AMD lanzó en 2019 y también usan los procesadores de PS5 y Xbox Series X/S, no está desfasada en la industria.. Microsoft destaca la importancia del Modo Juego de Windows 11 para el máximo rendimiento, señalando que esta opción ‘prioriza automáticamente las tareas de juego’ y ‘reduce la actividad en segundo plano, asigna más potencia de CPU y GPU al juego que se está ejecutando y ayuda a mantener tasas de fotogramas más estables’.. Otro aspecto que recuerda es que no tiene sentido gastarse mucho dinero en una CPU o GPU para jugar a 240 fps si el monitor tiene una tasa de refresco de, por ejemplo, 144 Hz, ya que esos fotogramas adicionales se desperdiciarán.. También es útil el consejo relativo a la correcta gestión del cableado dentro de la caja, que puede mejorar el flujo de aire y que los componentes disipen bien el calor. Esto, a la larga y con una correcta limpieza del interior y de todas las entradas y salidas de aire, prevendrá que se sobrecalienten y den problemas de funcionamiento.. Monitor: tipo de panel, tasa de refresco y tiempo de respuesta. Microsoft recomienda tener en cuenta aspectos como la tasa de refresco, el tiempo de respuesta y el tipo de panel a la hora de elegir un monitor.. Tasa de refresco (Hz): cuántas veces se actualiza la pantalla por segundo. 144 Hz es una base sólida para una experiencia fluida.. 165 Hz–240 Hz benefician a los shooters competitivos o a los juegos de acción rápida.. Tiempo de respuesta (ms): el tiempo que tarda un píxel en cambiar de color. 1 ms–3 ms es ideal para jugar, ya que reduce el ghosting y el desenfoque de movimiento en escenas rápidas.. Tipos de panel. IPS: excelente precisión de color y amplios ángulos de visión; una opción equilibrada.. VA: mayor contraste y negros más profundos, aunque con un tiempo de respuesta algo más lento que IPS.. OLED: contraste sobresaliente y respuesta casi instantánea, con negros puros y colores vivos, aunque a un precio más elevado.. RAM y almacenamiento. La memoria RAM se ha convertido ya en un componente crítico de los ordenadores por la escasez para el sector de consumo que está produciendo su acaparación por parte de las empresas de IA. En los tres últimos meses, su precio se ha llegado a triplicar, convirtiéndose en uno de los componentes más caros; y, aun así, ahora es mejor momento del que será dentro de unos meses y probablemente hasta 2027.. Según Microsoft, 16 GB de RAM deberían ser ‘suficientes para la mayoría de los juegos’, mientras que 32 GB son ‘ideales para jugadores exigentes que ejecutan los títulos más demandantes o utilizan mods pesados’. Recuerda que conviene escoger configuraciones de dos módulos (por ejemplo 8 + 8 GB para 16) que permiten el uso del doble canal y duplicar el ancho de banda. La misma cantidad en un solo módulo te dará un rendimiento menor.. Microsoft también recomienda optar por un SSD de 1 TB si se quiere mantener una gran biblioteca de juegos, aunque, siendo realistas y viendo el tamaño actual de los títulos, 1 TB es prácticamente el mínimo imprescindible para un PC gaming moderno si se pretende jugar de forma local.. La compañía destaca asimismo otra ventaja de los SSD NVMe, los más rápidos, la posibilidad de utilizar DirectStorage en los juegos compatibles. Microsoft explica que ‘DirectStorage es una tecnología de Windows que permite a la tarjeta gráfica extraer los datos del juego directamente desde un SSD NVMe, en lugar de pasar primero por la CPU’, lo que puede traducirse en ‘tiempos de carga mucho más rápidos y transiciones fluidas en mundos de juego grandes y detallados’.. La guía de Microsoft es más extensa y comprende consejos sobre otros aspectos, como la placa base, accesorios, fuente de alimentación o software para mejorar la experiencia de juego. Si quieres conocer todos los que da Microsoft para optimizar un PC para videojuegos, puedes hacerlo aquí.
La compañía ha publicado los aspectos a tener en cuenta al configurar un PC para jugar y sus recomendaciones para que la experiencia en Windows 11 sea la mejor
Si estás pensando en comprarte un ordenador o actualizar el que ya tienes antes de que los precios se disparen más de lo que ya lo están haciendo, es posible que lo hagas pensando en jugar con él. Ahora, con la inmensa variedad de procesadores, gráficas, pantallas y otros componentes, decidir qué hardware es el que necesitas puede ser un poco complicado. Recientemente, Microsoft publicó una guía oficial que indica los requisitos para jugar en Windows 11 con diferentes niveles de calidad y resolución que te pueden ser de ayuda si estás en esa situación.. El desarrollador de Windows establece tres niveles de experiencia gaming como referencia para recomendar unos u otros procesadores y gráficas, de forma parecida a como hacen los editores de videojuegos. Junto a ello, Microsoft también comparte sus recomendaciones de memoria, almacenamiento y otros aspectos.. CPU y GPU. Microsoft aborda en primer lugar la CPU y GPU o procesador gráfico y explica el papel de estos componentes. La CPU viene a ser el cerebro que se encarga de gestionar aspectos como la lógica del juego, los cálculos de física, la IA y todas las tareas en segundo plano mientras juegas. ‘Una CPU potente implica una multitarea más fluida y menos ralentizaciones cuando el juego se intensifica.’, señala.. La GPU, que puede estar integrada con la CPU, en cuyo caso estará limitada en capacidad y dependerá de la memoria general del sistema, o montada en una tarjeta gráfica independiente con su propia memoria VRAM, es el músculo. Desde el punto de vista de los videojuegos, es el componente más importante. Se encarga del procesamiento de los gráficos que se ven en pantalla y permite tener tasas altas de imágenes por segundo (fps) para jugar con fluidez.. Las especificaciones de CPU y GPU recomendadas por Microsoft. Los tres niveles de gaming que establece Microsoft son de entrada, rango medio y alto, en función de la resolución y la calidad visual.. Gaming de entrada (1080p, ajustes medios). CPU: Al menos un quad-core (cuatro núcleos/ 8 hilos de procesamiento) moderno, como AMD Ryzen 5 5600 (2022) o Intel Core i5-12400 (2022).. GPU: NVIDIA GTX 1660 Super (2019) o AMD Radeon RX 6600 (2021).. Gaming rango medio (1440p, ajustes altos). CPU: 6 núcleos (12 hilos de procesamiento) o más, como AMD Ryzen 5 7600 (2023) o Intel Core i5-13600K (2022).. GPU: NVIDIA GeForce RTX 3060 Ti (2020) / RTX 4060 Ti (2023) o AMD Radeon RX 6700 XT (2021).. Gaming gama alta/4K. CPU: 8 núcleos (16 hilos de procesamiento) o más, como AMD Ryzen 7 7800X3D (2023) o Intel Core i7-13700K (2022).. GPU: NVIDIA GeForce RTX 4080 (2022) o AMD Radeon RX 7900 XTX (2022).. Esto no quiere decir que CPU y GPU más antiguas no sirvan, solo que Microsoft ha buscado referencias relativamente recientes. Procesadores con arquitecturas con más años, como es el caso de Zen 3 o Zen 2 en AMD siguen siendo válidos para jugar con buen rendimiento si la gráfica acompaña. Zen 2, que es la arquitectura de la gama Ryzen 3000 que AMD lanzó en 2019 y también usan los procesadores de PS5 y Xbox Series X/S, no está desfasada en la industria.. Microsoft destaca la importancia del Modo Juego de Windows 11 para el máximo rendimiento, señalando que esta opción ‘prioriza automáticamente las tareas de juego’ y ‘reduce la actividad en segundo plano, asigna más potencia de CPU y GPU al juego que se está ejecutando y ayuda a mantener tasas de fotogramas más estables’.. Otro aspecto que recuerda es que no tiene sentido gastarse mucho dinero en una CPU o GPU para jugar a 240 fps si el monitor tiene una tasa de refresco de, por ejemplo, 144 Hz, ya que esos fotogramas adicionales se desperdiciarán.. También es útil el consejo relativo a la correcta gestión del cableado dentro de la caja, que puede mejorar el flujo de aire y que los componentes disipen bien el calor. Esto, a la larga y con una correcta limpieza del interior y de todas las entradas y salidas de aire, prevendrá que se sobrecalienten y den problemas de funcionamiento.. Monitor: tipo de panel, tasa de refresco y tiempo de respuesta. Microsoft recomienda tener en cuenta aspectos como la tasa de refresco, el tiempo de respuesta y el tipo de panel a la hora de elegir un monitor.. Tasa de refresco (Hz): cuántas veces se actualiza la pantalla por segundo. 144 Hz es una base sólida para una experiencia fluida.. 165 Hz–240 Hz benefician a los shooters competitivos o a los juegos de acción rápida.. Tiempo de respuesta (ms): el tiempo que tarda un píxel en cambiar de color. 1 ms–3 ms es ideal para jugar, ya que reduce el ghosting y el desenfoque de movimiento en escenas rápidas.. Tipos de panel. IPS: excelente precisión de color y amplios ángulos de visión; una opción equilibrada.. VA: mayor contraste y negros más profundos, aunque con un tiempo de respuesta algo más lento que IPS.. OLED: contraste sobresaliente y respuesta casi instantánea, con negros puros y colores vivos, aunque a un precio más elevado.. RAM y almacenamiento. La memoria RAM se ha convertido ya en un componente crítico de los ordenadores por la escasez para el sector de consumo que está produciendo su acaparación por parte de las empresas de IA. En los tres últimos meses, su precio se ha llegado a triplicar, convirtiéndose en uno de los componentes más caros; y, aun así, ahora es mejor momento del que será dentro de unos meses y probablemente hasta 2027.. Según Microsoft, 16 GB de RAM deberían ser ‘suficientes para la mayoría de los juegos’, mientras que 32 GB son ‘ideales para jugadores exigentes que ejecutan los títulos más demandantes o utilizan mods pesados’. Recuerda que conviene escoger configuraciones de dos módulos (por ejemplo 8 + 8 GB para 16) que permiten el uso del doble canal y duplicar el ancho de banda. La misma cantidad en un solo módulo te dará un rendimiento menor.. Microsoft también recomienda optar por un SSD de 1 TB si se quiere mantener una gran biblioteca de juegos, aunque, siendo realistas y viendo el tamaño actual de los títulos, 1 TB es prácticamente el mínimo imprescindible para un PC gaming moderno si se pretende jugar de forma local.. La compañía destaca asimismo otra ventaja de los SSD NVMe, los más rápidos, la posibilidad de utilizar DirectStorage en los juegos compatibles. Microsoft explica que ‘DirectStorage es una tecnología de Windows que permite a la tarjeta gráfica extraer los datos del juego directamente desde un SSD NVMe, en lugar de pasar primero por la CPU’, lo que puede traducirse en ‘tiempos de carga mucho más rápidos y transiciones fluidas en mundos de juego grandes y detallados’.. La guía de Microsoft es más extensa y comprende consejos sobre otros aspectos, como la placa base, accesorios, fuente de alimentación o software para mejorar la experiencia de juego. Si quieres conocer todos los que da Microsoft para optimizar un PC para videojuegos, puedes hacerlo aquí.
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