La crisis hídrica de 2023, que dejó sin suministro a más de 80.000 vecinos del norte de Córdoba, sigue coleando dado que la Junta de Andalucía continúa empeñada en dar una solución con carácter definitivo y que tenga su utilidad en los próximos episodios de sequía. Mientras el Ejecutivo batalla, la Confederación Hidrográfica del Guadiana marca otra velocidad e ideario distinto.. Aquel episodio, que marcó la vida cotidiana de la comarca y evidenció la fragilidad del sistema de abastecimiento, sirvió como punto de partida para explicar esta semana los avances del proyecto de conexión entre los embalses de La Colada y Sierra Boyera. La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural anunció que había concluido el proyecto modificado de esta infraestructura y que, de forma inmediata, lo remitiría a la Diputación de Córdoba para su presentación ante la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), organismo clave ya que de él depende la autorización definitiva.. La Junta subrayó que la actualización del proyecto respondía a la necesidad de dotar a la zona de una solución estructural, después de que la crisis de 2023 pusiera en evidencia la urgencia de un sistema de abastecimiento estable y seguro. Durante la comparecencia, el delegado del Gobierno andaluz en Córdoba, Adolfo Molina, recordó que el Ejecutivo ya había trasladado a la CHG la posibilidad de iniciar el proyecto antes de que finalizasen las obras de emergencia. Según aseguró, el modificado presentado ahora era exactamente la actuación que la Junta se había comprometido a ejecutar en cuanto la Confederación autorizara el inicio de los trabajos.. Ese documento actualizado incorpora mejoras significativas derivadas de los planteamientos técnicos de la CHG y, al mismo tiempo, aplica criterios de eficiencia para aprovechar íntegramente la obra ya ejecutada. Adolfo Molina, delegado de la Junta de Andalucía en Córdoba detalló que el proyecto incluye la construcción de un nuevo edificio de bombeo que permitiría poner en funcionamiento la toma de torre de la presa y conectarla de forma directa con el sistema de bombeo de emergencia existente, lo que agilizaría los procesos de ejecución. También mencionó la optimización de infraestructuras mediante la utilización del cien por cien del sistema de bombeo provisional y la incorporación de dos nuevas bombas destinadas a mejorar la capacidad operativa, evitando duplicidades innecesarias.. Otra de las novedades destacadas es la inclusión de un sistema de electrificación que sustituiría los generadores diésel, reduciendo los costes de operación y disminuyendo el impacto ambiental. Este cambio, explicaron, llevaría aparejado un refuerzo eléctrico en la zona de El Viso. Además, el proyecto contemplaba la reutilización de infraestructuras ya revisadas y operativas, lo que permitiría evitar pruebas duplicadas y maximizar la inversión pública. Gracias a estas medidas, el presupuesto actualizado ascendía a ocho millones de euros, lo que suponía una rebaja superior al millón de euros respecto al planteamiento inicial.. Durante la rueda de prensa, Molina insistió en que la infraestructura no tenía un carácter provisional ni respondía a un parche temporal. La describió como una garantía para asegurar la estabilidad hídrica del territorio y pidió que la CHG autorizara el inicio de los trabajos «sin excusas». El delegado destacó que esta conexión perseguía tres objetivos esenciales: la puesta en uso de la torre de toma de la presa para garantizar un suministro estable y seguro, la mejora de las condiciones de bombeo gracias a las nuevas equipaciones y la electrificación completa de todo el sistema para eliminar la dependencia de combustibles fósiles.. La Junta recordó también que ha destinado para 2026 un presupuesto de 63 millones de euros en obras de agua y abastecimiento en la provincia de Córdoba. Estas inversiones, afirmó Molina, no deben entenderse como simples cifras consignadas en un documento presupuestario, sino como elementos que impacta directamente en la salud, la calidad de vida y las oportunidades de los pueblos. Según expuso, desde que en 2020 se recuperó este proyecto –que había estado abandonado por gobiernos anteriores desde 2009– la administración andaluza ha trabajado sin descanso para sacarlo adelante, pese a las dificultades administrativas encontradas.. Uno de los elementos que la Junta quiso subrayar fue que la infraestructura ya se encontraba licitada y adjudicada a la empresa cordobesa Jícar, quien permanece a la espera de la autorización definitiva para iniciar los trabajos. El Ejecutivo autonómico consideró este punto como una muestra de su grado de preparación y de su voluntad de avanzar sin retrasos en cuanto se recibiera la luz verde.. El delegado del Gobierno concluyó su intervención recordando que la Junta «no abandona territorios», «no se rinde ante la burocracia» y no renunciaba al derecho de sus ciudadanos a disponer de agua de calidad. En su opinión, el proyecto modificado presentado constituye una respuesta «responsable, técnica y definitiva» a las necesidades hídricas de la comarca. La pelota quedaba ahora en manos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, cuyo dictamen será decisivo para que las obras puedan comenzar por fin y la comarca vea materializado un proyecto que lleva años reclamando.
La conexión La Colada–Sierra Boyera es imprescindible para asegurar el suministro a más de 80.000 vecinos del norte de la provincia
La crisis hídrica de 2023, que dejó sin suministro a más de 80.000 vecinos del norte de Córdoba, sigue coleando dado que la Junta de Andalucía continúa empeñada en dar una solución con carácter definitivo y que tenga su utilidad en los próximos episodios de sequía. Mientras el Ejecutivo batalla, la Confederación Hidrográfica del Guadiana marca otra velocidad e ideario distinto.. Aquel episodio, que marcó la vida cotidiana de la comarca y evidenció la fragilidad del sistema de abastecimiento, sirvió como punto de partida para explicar esta semana los avances del proyecto de conexión entre los embalses de La Colada y Sierra Boyera. La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural anunció que había concluido el proyecto modificado de esta infraestructura y que, de forma inmediata, lo remitiría a la Diputación de Córdoba para su presentación ante la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), organismo clave ya que de él depende la autorización definitiva.. La Junta subrayó que la actualización del proyecto respondía a la necesidad de dotar a la zona de una solución estructural, después de que la crisis de 2023 pusiera en evidencia la urgencia de un sistema de abastecimiento estable y seguro. Durante la comparecencia, el delegado del Gobierno andaluz en Córdoba, Adolfo Molina, recordó que el Ejecutivo ya había trasladado a la CHG la posibilidad de iniciar el proyecto antes de que finalizasen las obras de emergencia. Según aseguró, el modificado presentado ahora era exactamente la actuación que la Junta se había comprometido a ejecutar en cuanto la Confederación autorizara el inicio de los trabajos.. Ese documento actualizado incorpora mejoras significativas derivadas de los planteamientos técnicos de la CHG y, al mismo tiempo, aplica criterios de eficiencia para aprovechar íntegramente la obra ya ejecutada. Adolfo Molina, delegado de la Junta de Andalucía en Córdoba detalló que el proyecto incluye la construcción de un nuevo edificio de bombeo que permitiría poner en funcionamiento la toma de torre de la presa y conectarla de forma directa con el sistema de bombeo de emergencia existente, lo que agilizaría los procesos de ejecución. También mencionó la optimización de infraestructuras mediante la utilización del cien por cien del sistema de bombeo provisional y la incorporación de dos nuevas bombas destinadas a mejorar la capacidad operativa, evitando duplicidades innecesarias.. Otra de las novedades destacadas es la inclusión de un sistema de electrificación que sustituiría los generadores diésel, reduciendo los costes de operación y disminuyendo el impacto ambiental. Este cambio, explicaron, llevaría aparejado un refuerzo eléctrico en la zona de El Viso. Además, el proyecto contemplaba la reutilización de infraestructuras ya revisadas y operativas, lo que permitiría evitar pruebas duplicadas y maximizar la inversión pública. Gracias a estas medidas, el presupuesto actualizado ascendía a ocho millones de euros, lo que suponía una rebaja superior al millón de euros respecto al planteamiento inicial.. Durante la rueda de prensa, Molina insistió en que la infraestructura no tenía un carácter provisional ni respondía a un parche temporal. La describió como una garantía para asegurar la estabilidad hídrica del territorio y pidió que la CHG autorizara el inicio de los trabajos «sin excusas». El delegado destacó que esta conexión perseguía tres objetivos esenciales: la puesta en uso de la torre de toma de la presa para garantizar un suministro estable y seguro, la mejora de las condiciones de bombeo gracias a las nuevas equipaciones y la electrificación completa de todo el sistema para eliminar la dependencia de combustibles fósiles.. La Junta recordó también que ha destinado para 2026 un presupuesto de 63 millones de euros en obras de agua y abastecimiento en la provincia de Córdoba. Estas inversiones, afirmó Molina, no deben entenderse como simples cifras consignadas en un documento presupuestario, sino como elementos que impacta directamente en la salud, la calidad de vida y las oportunidades de los pueblos. Según expuso, desde que en 2020 se recuperó este proyecto –que había estado abandonado por gobiernos anteriores desde 2009– la administración andaluza ha trabajado sin descanso para sacarlo adelante, pese a las dificultades administrativas encontradas.. Uno de los elementos que la Junta quiso subrayar fue que la infraestructura ya se encontraba licitada y adjudicada a la empresa cordobesa Jícar, quien permanece a la espera de la autorización definitiva para iniciar los trabajos. El Ejecutivo autonómico consideró este punto como una muestra de su grado de preparación y de su voluntad de avanzar sin retrasos en cuanto se recibiera la luz verde.. El delegado del Gobierno concluyó su intervención recordando que la Junta «no abandona territorios», «no se rinde ante la burocracia» y no renunciaba al derecho de sus ciudadanos a disponer de agua de calidad. En su opinión, el proyecto modificado presentado constituye una respuesta «responsable, técnica y definitiva» a las necesidades hídricas de la comarca. La pelota quedaba ahora en manos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, cuyo dictamen será decisivo para que las obras puedan comenzar por fin y la comarca vea materializado un proyecto que lleva años reclamando.
Noticias de Andalucía en La Razón
