Kiko Hernández ha conectado este viernes con No somos nadie desde Melilla para reafirmar públicamente su decisión de mantener la huelga de hambre y el encadenamiento al local El Cielo, clausurado recientemente. La conexión se ha producido un día después de que el colaborador tuviera que ser atendido de urgencia y de que, ya durante la noche del jueves, Fran Antón, su marido, fuera hospitalizado a consecuencia del mismo ayuno prolongado.. Hernández ha intervenido desde el propio establecimiento, donde continúa encadenado como forma de protesta. Durante la conexión se le ha podido ver cubierto con mantas para protegerse del frío, y ha reiterado que no abandonará su acción reivindicativa pese al evidente desgaste físico.. «Por mis hijas voy a estar aquí hasta el final. Hasta que me lleven otra vez y me pongan suero y me vuelva de nuevo para acá. Pero de aquí no me voy a mover. Ya puede ser Nochebuena o Navidad», ha apuntado en el mismo espacio donde afirmó estar recibiendo amenazas de muerte y responsabilizó a cargos del Gobierno de Melilla del cierre.. El presentador también ha negado las informaciones que se estarían difundiendo sobre su situación y la de su pareja, y ha subrayado que su resistencia responde a una cuestión de principios y de ejemplo personal.. «No considero justo las mentiras y atrocidades que se están diciendo. No quiero que mis hijas vean que su padre tiró la toalla. No, quiero que vean que luchó hasta el final», ha sentenciado.
El colaborador ha intervenido en ‘No somos nadie’ desde la calle de su local melillense, sujeto con cadenas y cubierto con mantas para mitigar el frío.
20MINUTOS.ES – Televisión
Kiko Hernández ha conectado este viernes con No somos nadie desde Melilla para reafirmar públicamente su decisión de mantener la huelga de hambre y el encadenamiento al local El Cielo, clausurado recientemente. La conexión se ha producido un día después de que el colaborador tuviera que ser atendido de urgencia y de que, ya durante la noche del jueves, Fran Antón, su marido, fuera hospitalizado a consecuencia del mismo ayuno prolongado.. Hernández ha intervenido desde el propio establecimiento, donde continúa encadenado como forma de protesta. Durante la conexión se le ha podido ver cubierto con mantas para protegerse del frío, y ha reiterado que no abandonará su acción reivindicativa pese al evidente desgaste físico.. «Por mis hijas voy a estar aquí hasta el final. Hasta que me lleven otra vez y me pongan suero y me vuelva de nuevo para acá. Pero de aquí no me voy a mover. Ya puede ser Nochebuena o Navidad», ha apuntado en el mismo espacio donde afirmó estar recibiendo amenazas de muerte y responsabilizó a cargos del Gobierno de Melilla del cierre.. El presentador también ha negado las informaciones que se estarían difundiendo sobre su situación y la de su pareja, y ha subrayado que su resistencia responde a una cuestión de principios y de ejemplo personal.. «No considero justo las mentiras y atrocidades que se están diciendo. No quiero que mis hijas vean que su padre tiró la toalla. No, quiero que vean que luchó hasta el final», ha sentenciado.
