Una ciudad abierta al Mediterráneo, bien conectada a través de su aeropuerto y la alta velocidad y con un potente ecosistema tecnológico y digital. Son las fortalezas de Málaga para aspirar a ser sede de la Autoridad Aduanera de la Unión Europea, un organismo que busca responder al aumento masivo de la llegada de mercancías derivada del auge del comercio en línea, sobre todo desde China, que está dificultando el control de los productos que entran a los veintisiete sobrecargando a las autoridades nacionales.. La candidatura de la capital de la Costa del Sol fue presentada ayer en Bruselas, logrando algo que parece imposible en estos tiempos de crispación política: poner de acuerdo al Gobierno de España y a la Junta de Andalucía. De hecho, la vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda y secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, y el presidente de la Junta, Juanma Moreno, fueron los encargados de defender la opción malagueña junto al alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y el promotor de la candidatura, el ex vicepresidente de la Comisión Europea Joaquín Almunia.. En esta carrera de fondo Málaga se enfrenta otras ocho ciudades punteras: Lieja (Bélgica), Lille (Francia), Zagreb (Croacia), Roma (Italia), La Haya (Países Bajos), Varsovia (Polonia), Oporto (Portugal) y Bucarest (Rumanía).. La Autoridad Aduanera, que deberá estar plenamente operativa en enero de 2028 y empleará a unas 250 personas, se encargará de coordinar la actividad de las autoridades nacionales y de gestionar el nuevo Centro de Datos unificado con el que la Unión prevé facilitar el control de las mercancías. En cuanto al proceso de elección, la Comisión Europea hará una evaluación de todas las candidaturas y posteriormente los Estados miembros y el Parlamento Europeo celebrarán una votación de la que saldará la elegida, previsiblemente en febrero del próximo año.. A la hora de evaluar las candidaturas, la UE tendrá en cuenta que la sede elegida pueda estar operativa una vez entre en vigor el reglamento de la Autoridad, la accesibilidad a la misma, que existan instalaciones educativas adecuadas para los hijos del personal del organismo, así como las oportunidades de acceso al mercado laboral, seguridad social y sanidad para el personal y sus familias. Además, se tendrá en cuenta el equilibrio geográfico en la distribución de las agencias de la UE en los veintisiete, tal y como indicó la Comisión.. De esta manera, España vuelve a intentar hacerse con la sede de una nueva agencia comunitaria apenas un año después de aspirar, sin éxito, a que la Autoridad Europea contra el Blanqueo de Capitales (AMLA) se estableciese en Madrid, cuya candidatura finalmente quedó segunda por detrás de Fráncfort. En 2017, fue Ámsterdam quien se impuso a Barcelona como sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) cuando este organismo tuvo que trasladarse a otro punto de la UE desde Londres debido al Brexit.. Málaga, además, vuelve a competir con otras ciudades para intentar acoger un evento de envergadura o un organismo de carácter nacional, europeo o mundial. Hasta el momento no ha tenido suerte, ya que no consiguió ser sede de la Exposición Universal de 2027, del Centro Nacional de Ciberseguridad y quedó apeada de la carrera para ser Capital Europea de la Juventud. Junto a ello, renunció a ser sede del Mundial de Fútbol de 2030 por el daño que iba a suponer para el Málaga FC.. Las intervenciones giraron en torno a las potencialidades de una ciudad que se ha ido adaptando a los nuevos tiempos. El alcalde malacitano remarcó el «desafío» que supone este proceso, aunque confió en que sea un «éxito» y que finalmente Málaga albergue la sede de la Autoridad Aduanera de la UE. «Es lo que nos mueve en este tema, tener éxito en algo importante, en la visibilidad de Málaga y en la proyección que supone el ecosistema de innovación que tenemos». Moreno destacó que «Málaga es una ciudad perfectamente preparada, capacitada, madura e interconectada. Cumple todos los requisitos y tiene una situación geoestratégica crucial en el conjunto de la UE». Junto a ello, señaló que «sería sensato, razonable y justo que en el sur de Europa pudiésemos disfrutar de ser sede de instituciones europeas».. Por su parte, Montero aseguró que Málaga es una candidata «imbatible» y señaló que sería un «honor» que se convierta en una «ventana al mundo en materia de comercio». También puso en valor el «enclave geoestratégico» que tiene Málaga, una ciudad enclavada en el Mediterráneo «con líneas de conexión directas» con importantes rutas comerciales con África, Asia y América.
El Gobierno, la Junta y el Ayuntamiento se alían para que la ciudad albergue un organismo clave ante la llegada masiva de mercancías derivada del auge del comercio en línea
Una ciudad abierta al Mediterráneo, bien conectada a través de su aeropuerto y la alta velocidad y con un potente ecosistema tecnológico y digital. Son las fortalezas de Málaga para aspirar a ser sede de la Autoridad Aduanera de la Unión Europea, un organismo que busca responder al aumento masivo de la llegada de mercancías derivada del auge del comercio en línea, sobre todo desde China, que está dificultando el control de los productos que entran a los veintisiete sobrecargando a las autoridades nacionales.. La candidatura de la capital de la Costa del Sol fue presentada ayer en Bruselas, logrando algo que parece imposible en estos tiempos de crispación política: poner de acuerdo al Gobierno de España y a la Junta de Andalucía. De hecho, la vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda y secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, y el presidente de la Junta, Juanma Moreno, fueron los encargados de defender la opción malagueña junto al alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y el promotor de la candidatura, el ex vicepresidente de la Comisión Europea Joaquín Almunia.. En esta carrera de fondo Málaga se enfrenta otras ocho ciudades punteras: Lieja (Bélgica), Lille (Francia), Zagreb (Croacia), Roma (Italia), La Haya (Países Bajos), Varsovia (Polonia), Oporto (Portugal) y Bucarest (Rumanía).. La Autoridad Aduanera, que deberá estar plenamente operativa en enero de 2028 y empleará a unas 250 personas, se encargará de coordinar la actividad de las autoridades nacionales y de gestionar el nuevo Centro de Datos unificado con el que la Unión prevé facilitar el control de las mercancías. En cuanto al proceso de elección, la Comisión Europea hará una evaluación de todas las candidaturas y posteriormente los Estados miembros y el Parlamento Europeo celebrarán una votación de la que saldará la elegida, previsiblemente en febrero del próximo año.. A la hora de evaluar las candidaturas, la UE tendrá en cuenta que la sede elegida pueda estar operativa una vez entre en vigor el reglamento de la Autoridad, la accesibilidad a la misma, que existan instalaciones educativas adecuadas para los hijos del personal del organismo, así como las oportunidades de acceso al mercado laboral, seguridad social y sanidad para el personal y sus familias. Además, se tendrá en cuenta el equilibrio geográfico en la distribución de las agencias de la UE en los veintisiete, tal y como indicó la Comisión.. De esta manera, España vuelve a intentar hacerse con la sede de una nueva agencia comunitaria apenas un año después de aspirar, sin éxito, a que la Autoridad Europea contra el Blanqueo de Capitales (AMLA) se estableciese en Madrid, cuya candidatura finalmente quedó segunda por detrás de Fráncfort. En 2017, fue Ámsterdam quien se impuso a Barcelona como sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) cuando este organismo tuvo que trasladarse a otro punto de la UE desde Londres debido al Brexit.. Málaga, además, vuelve a competir con otras ciudades para intentar acoger un evento de envergadura o un organismo de carácter nacional, europeo o mundial. Hasta el momento no ha tenido suerte, ya que no consiguió ser sede de la Exposición Universal de 2027, del Centro Nacional de Ciberseguridad y quedó apeada de la carrera para ser Capital Europea de la Juventud. Junto a ello, renunció a ser sede del Mundial de Fútbol de 2030 por el daño que iba a suponer para el Málaga FC.. Las intervenciones giraron en torno a las potencialidades de una ciudad que se ha ido adaptando a los nuevos tiempos. El alcalde malacitano remarcó el «desafío» que supone este proceso, aunque confió en que sea un «éxito» y que finalmente Málaga albergue la sede de la Autoridad Aduanera de la UE. «Es lo que nos mueve en este tema, tener éxito en algo importante, en la visibilidad de Málaga y en la proyección que supone el ecosistema de innovación que tenemos». Moreno destacó que «Málaga es una ciudad perfectamente preparada, capacitada, madura e interconectada. Cumple todos los requisitos y tiene una situación geoestratégica crucial en el conjunto de la UE». Junto a ello, señaló que «sería sensato, razonable y justo que en el sur de Europa pudiésemos disfrutar de ser sede de instituciones europeas».. Por su parte, Montero aseguró que Málaga es una candidata «imbatible» y señaló que sería un «honor» que se convierta en una «ventana al mundo en materia de comercio». También puso en valor el «enclave geoestratégico» que tiene Málaga, una ciudad enclavada en el Mediterráneo «con líneas de conexión directas» con importantes rutas comerciales con África, Asia y América.
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