La estampa de Argentina, el día que Javier Milei cumple dos años en el poder, justo en la mitad de su mandato, podría resumirse así: jubilados encadenados en la plaza frente al Congreso, dirigentes transportistas, obreros y sindicales que anuncian una movilización contra «la profundización del ajuste», gobernadores de provincia divididos y en la duda de apoyar o no al Gobierno, un flamante Congreso más afín y alineado al Ejecutivo y a punto de aprobar un paquete de leyes sobre reforma laboral y tributaria, una población polarizada entre los que aplauden y los que protestan y, por último, un presidente cumpleañero ausente y que celebra desde Oslo. «Muchas gracias por estos dos años» es el breve mensaje vía tuit que Milei dedica a los argentinos, junto a una fotografía con su hermana Karina el día que juró.. Su portavoz, Manuel Adorni, se encarga de la fiesta y de poner el confeti y las luces en lo que considera los logros y los hitos del Gobierno durante estos dos años. «Ahora hay un orden económico», resume en conferencia de prensa. Y destaca que lograron «pulverizar el déficit fiscal», un «récord de producción de hidrocarburos», «quitamos el peso del Estado sobre las personas» y calcula que «se eliminaron casi 60.000 empleados del Estado», que bajaron el impuesto estatal y las retenciones regionales y asegura que «los homicidios cayeron durante 2024 un 11,25%».. Y sobre los planes a corto plazo, el Gobierno habla de la reforma laboral. «El proyecto de ley ya está terminado. Lo tengo yo en mi celular», se ufana. Y cuenta que junto con el ministro del Interior ya mantuvieron reuniones con los gobernadores regionales de 20 provincias diferentes, con miras a las próximas reformas.. Mientras, los ministros, convidados de esta fiesta, se esmeran también en llenar las redes sociales con más brillos y serpentinas de balances, resultados, logros y más logros en sus respectivas gestiones. Luis Caputo, de Economía, resalta «el ordenamiento de las cuentas públicas», la «estabilización de la macroeconomía» y la «recuperación del crecimiento», aunque en la calle hay personas que se quejan de que no llegan a fin de mes con sus remuneraciones devaluadas. Desde el Ministerio de Seguridad, que estuvo a cargo de Patricia Bullrich hasta hace unos días que renunció para asumir como diputada, se habla del «mantenimiento del orden en las calles» y «el enfrentamiento al crimen organizado». La ministra Sandra Pettovello, de Capital Humano, por su parte, subraya el logro de «elevar la calidad educativa» y el impulso a «políticas de desarrollo y protección para los sectores más vulnerables».. Precisamente, un grupo muy vulnerable de jubilados, se ubica lejos de las celebraciones, más bien en vigilia en la Plaza de los dos Congresos, algunos encadenados. «Jubilados en lucha. Milei fascista», se lee en una pancarta. Otra dice «Jubilados todos a la vigilia en el Congreso. Súmate es ahora, mañana será tarde».. Otros «aguafiestas» de esta conmemoración de los dos años de Gobierno libertario son los dirigentes sindicales, obreros y los transportistas que también anuncian protestas y marchas en los próximos días. «Nos movilizamos al Congreso para decirles a los legisladores que no avalen la profundización del ajuste», asegura Silvia Saravia, dirigente del movimiento obrero «Libres del Sur» y señala que harán una radio abierta y llevarán carteles para alertar sobre las próximas medidas del Gobierno, una de ellas arrasar con la asignación familiar, una ayuda monetaria a familias en situación vulnerable. «Milei y su ministra Petovello planean aplicar la motosierra a la asignación universal y al salario familiar y, por eso, en el presupuesto de 2026 que aprobará el Congreso eliminan tres artículos que garantizan la movilidad basada en la inflación. Como ya no les alcanza meter la mano en el bolsillo de jubilados, personas con discapacidad, docentes, universidades, además de frenar obra pública, ahora van también por nuestros niños, niñas y adolescentes. Sin la asignación universal, hoy habría 20% más de pobreza y se duplicaría la indigencia».. Pese a las quejas y el descontento en las calles, los analistas coinciden que Milei arranca esta segunda mitad de su Gobierno fortalecido y con más aliados en el Congreso y con una aprobación que supera el 45%. Su mayor acierto, el control de la inflación. Su mayor desafío: salir bien librado de las acusaciones de corrupción, lograr el despegue de la producción y convocar e incluir en la gestión a los que más sufrieron con las reformas y los ajustes.
La estampa de Argentina, el día que Javier Milei cumple dos años en el poder, justo en la mitad de su mandato, podría resumirse así: jubilados encadenados en la plaza frente al Congreso, dirigentes transportistas, obreros y sindicales que anuncian una movilización contra «la profundización del ajuste», gobernadores de provincia divididos y en la duda de apoyar o no al Gobierno, un flamante Congreso más afín y alineado al Ejecutivo y a punto de aprobar un paquete de leyes sobre reforma laboral y tributaria, una población polarizada entre los que aplauden y los que protestan y, por último, un presidente cumpleañero ausente y que celebra desde Oslo. «Muchas gracias por estos dos años» es el breve mensaje vía tuit que Milei dedica a los argentinos, junto a una fotografía con su hermana Karina el día que juró.. Su portavoz, Manuel Adorni, se encarga de la fiesta y de poner el confeti y las luces en lo que considera los logros y los hitos del Gobierno durante estos dos años. «Ahora hay un orden económico», resume en conferencia de prensa. Y destaca que lograron «pulverizar el déficit fiscal», un «récord de producción de hidrocarburos», «quitamos el peso del Estado sobre las personas» y calcula que «se eliminaron casi 60.000 empleados del Estado», que bajaron el impuesto estatal y las retenciones regionales y asegura que «los homicidios cayeron durante 2024 un 11,25%».. Y sobre los planes a corto plazo, el Gobierno habla de la reforma laboral. «El proyecto de ley ya está terminado. Lo tengo yo en mi celular», se ufana. Y cuenta que junto con el ministro del Interior ya mantuvieron reuniones con los gobernadores regionales de 20 provincias diferentes, con miras a las próximas reformas.. Mientras, los ministros, convidados de esta fiesta, se esmeran también en llenar las redes sociales con más brillos y serpentinas de balances, resultados, logros y más logros en sus respectivas gestiones. Luis Caputo, de Economía, resalta «el ordenamiento de las cuentas públicas», la «estabilización de la macroeconomía» y la «recuperación del crecimiento», aunque en la calle hay personas que se quejan de que no llegan a fin de mes con sus remuneraciones devaluadas. Desde el Ministerio de Seguridad, que estuvo a cargo de Patricia Bullrich hasta hace unos días que renunció para asumir como diputada, se habla del «mantenimiento del orden en las calles» y «el enfrentamiento al crimen organizado». La ministra Sandra Pettovello, de Capital Humano, por su parte, subraya el logro de «elevar la calidad educativa» y el impulso a «políticas de desarrollo y protección para los sectores más vulnerables».. Precisamente, un grupo muy vulnerable de jubilados, se ubica lejos de las celebraciones, más bien en vigilia en la Plaza de los dos Congresos, algunos encadenados. «Jubilados en lucha. Milei fascista», se lee en una pancarta. Otra dice «Jubilados todos a la vigilia en el Congreso. Súmate es ahora, mañana será tarde».. Otros «aguafiestas» de esta conmemoración de los dos años de Gobierno libertario son los dirigentes sindicales, obreros y los transportistas que también anuncian protestas y marchas en los próximos días. «Nos movilizamos al Congreso para decirles a los legisladores que no avalen la profundización del ajuste», asegura Silvia Saravia, dirigente del movimiento obrero «Libres del Sur» y señala que harán una radio abierta y llevarán carteles para alertar sobre las próximas medidas del Gobierno, una de ellas arrasar con la asignación familiar, una ayuda monetaria a familias en situación vulnerable. «Milei y su ministra Petovello planean aplicar la motosierra a la asignación universal y al salario familiar y, por eso, en el presupuesto de 2026 que aprobará el Congreso eliminan tres artículos que garantizan la movilidad basada en la inflación. Como ya no les alcanza meter la mano en el bolsillo de jubilados, personas con discapacidad, docentes, universidades, además de frenar obra pública, ahora van también por nuestros niños, niñas y adolescentes. Sin la asignación universal, hoy habría 20% más de pobreza y se duplicaría la indigencia».. Pese a las quejas y el descontento en las calles, los analistas coinciden que Milei arranca esta segunda mitad de su Gobierno fortalecido y con más aliados en el Congreso y con una aprobación que supera el 45%. Su mayor acierto, el control de la inflación. Su mayor desafío: salir bien librado de las acusaciones de corrupción, lograr el despegue de la producción y convocar e incluir en la gestión a los que más sufrieron con las reformas y los ajustes.
El presidente de Argentina afronta numerosas protestas en la calle, pero dispone de más poder en el Congreso tras las legislativas
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