Las precipitaciones torrenciales se han convertido en un enemigo a combatir por parte de las administraciones. Ya no solo por las numerosas incidencias que pueden causar en el territorio, sino porque pueden poner en peligro la integridad de la población. De ahí que el Gobierno regional destine parte de su esfuerzo inversor a la construcción de infraestructuras que sirvan de parapeto a las riadas y, además, que permitan recoger el agua de lluvia y darle otros usos, especialmente en esta Región, que conoce perfectamente la escasez de este recurso.
La última de estas actuaciones se localiza en el municipio de Alcantarilla, que prevé inaugurar en el primer semestre de 2026 un nuevo tanque de tormentas con capacidad para albergar 10.000 metros cúbicos de agua.
Una iniciativa que ha supuesto una inversión cercana al millón de euros, gracias al apoyo del Ejecutivo regional, al Ayuntamiento de este municipio, a Hidrogea y a la Fundación Pepsico.
La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, explicó este martes que esta nueva infraestructura hídrica servirá para «retener esas primeras aguas de lluvia, cuando se producen lluvias torrenciales».
Esa será su primera función, la contención, pero el objetivo es que este tanque de tormentas sirva también para llevar a cabo procesos de depuración y de reutilización, de manera que esa agua vaya destinada a otros usos como el regadío, el mantenimiento urbano o su utilización en zonas verdes de este municipio, que pretende recuperar también zonas de huerta que sirvan de esparcimiento para la ciudadanía, a modo de «pulmón verde».
El «ADN» de la Región
Rubira aseguró que «estamos recuperando para Alcantarilla un entorno único, ligado históricamente a la gestión del agua, donde se encuentran la Noria y el Museo de la Huerta. Además de mejorar la gestión hídrica, devolvemos esta zona a sus vecinos y creando un ejemplo vivo de la huerta tradicional». La nueva infraestructura hídrica también va a redundar en una mejora del alcantarillado y del saneamiento de Alcantarilla, ya que impedirá que los arrastres lleguen al cauce del río Segura, cuando se producen episodios de lluvias torrenciales, algo que hasta la fecha se había traducido en episodios de contaminación, que ahora podrán ser evitables.
La alcaldesa del municipio, Paqui Terol, también destacó los beneficios medioambientales que va a suponer este tanque de tormenta ya que, vinculado a él, también se van a ejecutar una serie de actuaciones, como el plantado de 160 árboles frutales cítricos, más de 10.000 plantas de huerta, además de la instalación de aparcabicis, fuentes y zonas iluminadas, para hacer de esta zona un lugar más amable para los alcantarilleros. Terol recordó que «aquí en Murcia tenemos una condición que es que, o no llueve nada, o llueve muy fuerte y, en esos primeros arrastres, el agua estaba muy contaminada y se vertía directamente al río, ocasionando un problema medioambiental grave». A partir de ahora, esa agua se va a retener, se va a depurar y se va a enviar a una estación de bombeo, de manera que los agricultores puedan aprovecharla también para sus cultivos, completando lo que sus promotores han denominado «el ciclo del agua».
El Gobierno regional está apostando de forma firme por la construcción de estas nuevas infraestructuras hídricas que sirven, no solo para la prevención de inundaciones, sino que cumplen una labor fundamental en lo que se refiere a la protección ambiental, al almacenamiento y a la regulación de las aguas residuales. El ejemplo más claro está en el entorno del Mar Menor, donde los 14 tanques de tormenta han evitado la entrada de 200.000 metros cúbicos de agua al ecosistema marino tras borrascas recientes, como «Alice».
Noticias de Murcia: última hora de hoy en La Razón
Las precipitaciones torrenciales se han convertido en un enemigo a combatir por parte de las administraciones. Ya no solo por las numerosas incidencias que pueden causar en el territorio, sino porque pueden poner en peligro la integridad de la población. De ahí que el Gobierno regional destine parte de su esfuerzo inversor a la construcción de infraestructuras que sirvan de parapeto a las riadas y, además, que permitan recoger el agua de lluvia y darle otros usos, especialmente en esta Región, que conoce perfectamente la escasez de este recurso.. La última de estas actuaciones se localiza en el municipio de Alcantarilla, que prevé inaugurar en el primer semestre de 2026 un nuevo tanque de tormentas con capacidad para albergar 10.000 metros cúbicos de agua.. Una iniciativa que ha supuesto una inversión cercana al millón de euros, gracias al apoyo del Ejecutivo regional, al Ayuntamiento de este municipio, a Hidrogea y a la Fundación Pepsico.. La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, explicó este martes que esta nueva infraestructura hídrica servirá para «retener esas primeras aguas de lluvia, cuando se producen lluvias torrenciales».. Esa será su primera función, la contención, pero el objetivo es que este tanque de tormentas sirva también para llevar a cabo procesos de depuración y de reutilización, de manera que esa agua vaya destinada a otros usos como el regadío, el mantenimiento urbano o su utilización en zonas verdes de este municipio, que pretende recuperar también zonas de huerta que sirvan de esparcimiento para la ciudadanía, a modo de «pulmón verde».. El «ADN» de la Región. Rubira aseguró que «estamos recuperando para Alcantarilla un entorno único, ligado históricamente a la gestión del agua, donde se encuentran la Noria y el Museo de la Huerta. Además de mejorar la gestión hídrica, devolvemos esta zona a sus vecinos y creando un ejemplo vivo de la huerta tradicional». La nueva infraestructura hídrica también va a redundar en una mejora del alcantarillado y del saneamiento de Alcantarilla, ya que impedirá que los arrastres lleguen al cauce del río Segura, cuando se producen episodios de lluvias torrenciales, algo que hasta la fecha se había traducido en episodios de contaminación, que ahora podrán ser evitables.. La alcaldesa del municipio, Paqui Terol, también destacó los beneficios medioambientales que va a suponer este tanque de tormenta ya que, vinculado a él, también se van a ejecutar una serie de actuaciones, como el plantado de 160 árboles frutales cítricos, más de 10.000 plantas de huerta, además de la instalación de aparcabicis, fuentes y zonas iluminadas, para hacer de esta zona un lugar más amable para los alcantarilleros. Terol recordó que «aquí en Murcia tenemos una condición que es que, o no llueve nada, o llueve muy fuerte y, en esos primeros arrastres, el agua estaba muy contaminada y se vertía directamente al río, ocasionando un problema medioambiental grave». A partir de ahora, esa agua se va a retener, se va a depurar y se va a enviar a una estación de bombeo, de manera que los agricultores puedan aprovecharla también para sus cultivos, completando lo que sus promotores han denominado «el ciclo del agua».. El Gobierno regional está apostando de forma firme por la construcción de estas nuevas infraestructuras hídricas que sirven, no solo para la prevención de inundaciones, sino que cumplen una labor fundamental en lo que se refiere a la protección ambiental, al almacenamiento y a la regulación de las aguas residuales. El ejemplo más claro está en el entorno del Mar Menor, donde los 14 tanques de tormenta han evitado la entrada de 200.000 metros cúbicos de agua al ecosistema marino tras borrascas recientes, como «Alice».
Alcantarilla contará con esta nueva infraestructura antes del verano, capaz de albergar 10.000 metros cúbicos de agua
