Galicia vuelve a mirar hacia el gallego para escoger la Palabra del Año, una iniciativa del Portal das Palabras —proyecto conjunto de la Real Academia Galega (RAG) y la Fundación Barrié— que desde 2014 convierte cada diciembre en una especie de peculiar cita literaria con la que celebrar la lengua.. La lista de finalistas es, una vez más, un reflejo de la tierra: tradición y modernidad, identidades y temores colectivos, cultura popular, memoria literaria y fenómenos globales. Se trata de un conjunto voces tan diversas como desfeita, loia, lume, xenocidio, foliada y retrinco, algunas de difícil traducción.. Temas que preocupan. Así, entre las candidatas, una de las más simbólicas es desfeita, un término patrimonial que en su acepción principal designa un “grave daño, destrucción, estrago”. Una palabra comodín muy viva en la lengua coloquial, formada a partir del participio de desfacer (deshacer), que remite a “destruir totalmente algo” o “hacer que deje de existir”.. Muy cerca aparece loia (algo así como un rumor que se va contando como secreto), y su variante loiadas, que en los últimos años ha adquirido un significado plenamente contemporáneo. Si bien proviene de la raíz latina laudāre (“alabar”), hoy sirve para referirse a informaciones falsas difundidas deliberadamente. Una alternativa gallega al omnipresente fake news, que demuestra la capacidad del idioma para nombrar los fenómenos emergentes sin recurrir a anglicismos.. También figura lume (fuego), palabra patrimonial procedente del latín lūmen, que en origen significaba “luz” o “resplandor”. Pero su peso en Galicia, tras la última ola de incendios forestales, va mucho más allá: es una palabra que activa recuerdos recientes.. El vistazo global lo aporta xenocidio, un término que la campaña recoge tras su uso creciente en el debate internacional sobre la masacre en Gaza. Su origen —de xeno- (“pobo”) y el sufijo latino –cidio (“matar”)— lo vincula a uno de los conceptos más duros del derecho internacional.. La fiesta y la música comunitarias. En un registro completamente distinto emerge foliada, favorita de muchos usuarios. El Dicionario de la RAG la define como una “reunión nocturna de gente para divertirse, cantar y bailar”, pero también como una “diversión bulliciosa”. Siete letras que condensan una esencia compartida: la celebración comunitaria, la música tradicional, la danza y el espíritu festivo de Galicia.. Su éxito entre las propuestas no es casual. Las Letras Galegas del año pasado, dedicadas a la poesía popular oral y a las cantareiras, dejaron un eco que se ha trasladado a esta edición. Foliada funciona incluso como sinónimo de festa, aunque en gallego abundan las alternativas que matizan la intensidad de la celebración: ruada, xolda, pándega, rexouba, esmorga.. La huella de Castelao. El año del 90 aniversario de Retrincos de Castelao convierte esta palabra en una candidata especialmente emotiva. Retrinco significa, según el Dicionario, “cada uno de los trozos que sobran de una cosa después de cortarla” —especialmente de una tela— y también “espacio muy breve de tempo”.. Pero su candidatura también dialoga con la actualidad. En la era de los reels, los shorts y los vídeos ultracortos, retrinco podría convertirse en una alternativa genuinamente gallega para nombrar esos pedazos de realidad que consumimos sin descanso en las pantallas.. Votación abierta. La selección de finalistas procede de las sugerencias enviadas por los usuarios del Portal das Palabras, un espacio que desde su creación en 2014 invita a la ciudadanía a elegir el término que mejor representa el año. La iniciativa ha coronado palabras tan variadas como cantareira (2024), cibercarracho (2023), comadre (2022), tanxugueiras (2021) o sentidiño (2019). Todas ellas muestran cómo el gallego es capaz de capturar emociones colectivas, fenómenos sociales o iconos culturales.
La selección va desde la alternativa gallega a las fake-news a términos más de actualidad pasando por un tipo de fiesta muy popular
Galicia vuelve a mirar hacia el gallego para escoger la Palabra del Año, una iniciativa del Portal das Palabras —proyecto conjunto de la Real Academia Galega (RAG) y la Fundación Barrié— que desde 2014 convierte cada diciembre en una especie de peculiar cita literaria con la que celebrar la lengua.. La lista de finalistas es, una vez más, un reflejo de la tierra: tradición y modernidad, identidades y temores colectivos, cultura popular, memoria literaria y fenómenos globales. Se trata de un conjunto voces tan diversas como desfeita, loia, lume, xenocidio, foliada y retrinco, algunas de difícil traducción.. Temas que preocupan. Así, entre las candidatas, una de las más simbólicas es desfeita, un término patrimonial que en su acepción principal designa un “grave daño, destrucción, estrago”. Una palabra comodín muy viva en la lengua coloquial, formada a partir del participio de desfacer (deshacer), que remite a “destruir totalmente algo” o “hacer que deje de existir”.. Muy cerca aparece loia (algo así como un rumor que se va contando como secreto), y su variante loiadas, que en los últimos años ha adquirido un significado plenamente contemporáneo. Si bien proviene de la raíz latina laudāre (“alabar”), hoy sirve para referirse a informaciones falsas difundidas deliberadamente. Una alternativa gallega al omnipresente fake news, que demuestra la capacidad del idioma para nombrar los fenómenos emergentes sin recurrir a anglicismos.. También figura lume (fuego), palabra patrimonial procedente del latín lūmen, que en origen significaba “luz” o “resplandor”. Pero su peso en Galicia, tras la última ola de incendios forestales, va mucho más allá: es una palabra que activa recuerdos recientes.. El vistazo global lo aporta xenocidio, un término que la campaña recoge tras su uso creciente en el debate internacional sobre la masacre en Gaza. Su origen —de xeno- (“pobo”) y el sufijo latino –cidio (“matar”)— lo vincula a uno de los conceptos más duros del derecho internacional.. La fiesta y la música comunitarias. En un registro completamente distinto emerge foliada, favorita de muchos usuarios. El Dicionario de la RAG la define como una “reunión nocturna de gente para divertirse, cantar y bailar”, pero también como una “diversión bulliciosa”. Siete letras que condensan una esencia compartida: la celebración comunitaria, la música tradicional, la danza y el espíritu festivo de Galicia.. Su éxito entre las propuestas no es casual. Las Letras Galegas del año pasado, dedicadas a la poesía popular oral y a las cantareiras, dejaron un eco que se ha trasladado a esta edición. Foliada funciona incluso como sinónimo de festa, aunque en gallego abundan las alternativas que matizan la intensidad de la celebración: ruada, xolda, pándega, rexouba, esmorga.. La huella de Castelao. El año del 90 aniversario de Retrincos de Castelao convierte esta palabra en una candidata especialmente emotiva. Retrinco significa, según el Dicionario, “cada uno de los trozos que sobran de una cosa después de cortarla” —especialmente de una tela— y también “espacio muy breve de tempo”.. Pero su candidatura también dialoga con la actualidad. En la era de los reels, los shorts y los vídeos ultracortos, retrinco podría convertirse en una alternativa genuinamente gallega para nombrar esos pedazos de realidad que consumimos sin descanso en las pantallas.. Votación abierta. La selección de finalistas procede de las sugerencias enviadas por los usuarios del Portal das Palabras, un espacio que desde su creación en 2014 invita a la ciudadanía a elegir el término que mejor representa el año. La iniciativa ha coronado palabras tan variadas como cantareira (2024), cibercarracho (2023), comadre (2022), tanxugueiras (2021) o sentidiño (2019). Todas ellas muestran cómo el gallego es capaz de capturar emociones colectivas, fenómenos sociales o iconos culturales.
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