La Guardia Civil de Cáceres ha detenido por falsedad documental a un hombre de 45 años que se presentó a un examen de conducir utilizando el Documento Nacional de Identidad de otra persona y sobre el que pesaban cinco requisitorias judiciales por acciones similares en diferentes lugares de España.. El detenido se personó en el aula de exámenes de la Jefatura Provincial de Tráfico de Cáceres, donde debía evaluarse al verdadero aspirante haciéndose pasar por él.. La intervención fue realizada por agentes de la Unidad de Investigación y Análisis de Tráfico (UNIS-GIAT) del Subsector de Tráfico de Cáceres, en el marco de la colaboración habitual con la Dirección General de Tráfico (DGT), según informan desde la Guardia Civil.. Durante la investigación, los agentes descubrieron que el hombre ya había cometido un hecho similar el pasado mes de septiembre en la localidad de Alzira (Valencia), donde también se presentó a un examen de conducir suplantando la identidad de otra persona, hecho por el que se le buscaba.. Además del supuesto delito de falsedad documental por el que fue detenido, tenía en vigor cinco órdenes judiciales de búsqueda, detención y personación, emitidas por juzgados de Murcia, Córdoba, Puertollano, Ávila y Alcalá de Henares, por otros delitos relacionados con la usurpación de estado civil y la falsedad documental.
Los agentes descubrieron que el hombre ya había cometido un hecho similar el pasado mes de septiembre en la localidad de Alzira (Valencia)
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha rechazado financiar el fármaco Mounjaro, indicado para diabetes y sobrepeso, así como la de sufragar Ozempic como monoterapia para la diabetes, por el impacto presupuestario que ambas cosas acarrearían al Sistema Nacional de Salud (SNS).. Así lo justifica en una resolución dada a conocer este martes sobre la reunión que mantuvo a finales de octubre, en la que propuso la no financiación de varios adelgazantes y la ampliación de las indicaciones de otros por parte de la sanidad pública.. Por una parte, lo deniega para la tirzepatida, conocida por su nombre comercial, Mounjaro. Este medicamento está autorizado tanto para el tratamiento de adultos con diabetes mellitus tipo 2 y como complemento a una dieta baja en calorías y a un aumento de la actividad física para el control del peso en personas con obesidad o bien sobrepeso y al menos una comorbilidad relacionada con ello.. Su responsable, la farmacéutica Lilly, pidió su financiación solo para el primero de los usos, el antidiabético; sin embargo, la CIPM considera que Mounjaro no debe formar parte de la prestación farmacéutica «teniendo en cuenta criterios de racionalización del gasto público destinado a prestación farmacéutica e impacto presupuestario en el Sistema Nacional de Salud».. No obstante, pese a la negativa, desde la compañía resaltan a EFE que mantienen las conversaciones con el Ministerio de Sanidad para continuar trabajando en ello y poder ver las objeciones a la decisión.. La misma razón económica esgrime para ampliar las indicaciones de la semaglutida, en este caso desarrollada por Novo Nordisk, que se comercializa como las famosas plumas de Ozempic o en comprimidos con el nombre de Rybelsus, como monoterapia para el tratamiento de la diabetes 2.. Hoy por hoy, la semaglutida en uno u otro formato está financiada únicamente para la diabetes mellitus tipo 2 en personas con obesidad con un índice de masa corporal igual o mayor de 30kg/m2 y en terapia combinada con otros antidiabéticos, incluyendo insulina, cuando estos, junto con la dieta y el ejercicio, no proporcionan un control glucémico adecuado.. De esta forma, ambos seguirán siendo financiados en combinación con otros antidiabéticos, pero no como único tratamiento.
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