Si de lugares bonitos de España se trata, Trujillo ya estaba en el mapa. Este municipio extremeño, entre Cáceres capital y el parque nacional de Monfragüe, es una hermosa localidad llena de tesoros artísticos. Ahora Trujillo va a estar en el mapa del mundo. Se va a convertir en el mayor proveedor mundial de diamante para chips.. Con una inversión total de 2.350 millones de euros, la localidad cacereña acogerá una fábrica de componentes de chips. Es fruto de una operación en la que participa la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y la empresa estadounidense Diamond Foundry, de la que es accionista minoritario el actor Leonardo DiCaprio.. Los diamantes para chips no son diamantes naturales, son sintéticos. Si los primeros son producidos en procesos geológicos, los sintéticos se consiguen a través de procesos tecnológicos. En Trujillo se van a fabricar estos diamantes de laboratorio, cuyo destino será la industria de semiconductores, esencial para tecnologías como la Inteligencia Artificial, las redes 5G y 6G, y los coches eléctricos.. Como un diamante natural pero más sostenible. La planta cacereña producirá obleas de diamante sintético, que se presentan como una alternativa sostenible al silicio en la industria de semiconductores. Este material es el que mejor rendimiento ofrece en aplicaciones de alto voltaje, alta temperatura y alta frecuencia por sus propiedades eléctricas y térmicas.. El diamante es el mejor disipador de calor del mundo. Pero antes, en Trujillo ya se trabaja para la joyería y la industria. La fábrica extremeña ya está produciendo lingotes de diamante monocristalino para estos usos.. Los diamantes minados (de mina) suponen la explotación de recursos naturales. En cambio, los diamantes de laboratorio logran esa misma mezcla de belleza y dureza pero de un modo más sostenible, sin atentar en principio contra el medio ambiente (la energía que utiliza la fábrica de Diamond Foundry de Trujillo es 100% verde).. El proceso comienza a partir de una pequeña semilla de carbono, una placa de 20 x20 mm y 0,2 mm de altura. Ésta se somete a condiciones extremas de calor y presión, desencadenando un proceso de crecimiento que culmina en la formación de un diamante.. La dureza de un sintético es la misma que la de un diamante natural. Alcanza el 10 en la escala de Mohs, siendo por tanto uno de los materiales más duros del planeta, tanto como uno salido de la mina. La escala de Mohs es una herramienta para medir la dureza de los minerales y las piedras preciosas, creada en 1812 por el geólogo Friedrich Mohs.. Cómo se fabrican. Los diamantes sintéticos también son conocidos como diamantes CVD, deposición química de vapor (de chemical vapor deposition, en inglés). En este método se coloca una semilla de diamante en una cámara de vacío con gases carbonados que, al calentarse a temperaturas extremas, desencadenan la formación de cristales de diamante.. Pero hay otro método para su fabricación, el HPHT, Alta Presión, Alta Temperatura (en inglés: high-pressure high-temperature). Similar al proceso natural de formación de diamantes, aplica altas presiones y temperaturas a una semilla de diamante, favoreciendo la cristalización del carbono y la formación de un diamante.. Tanto CVD como HPHT han mejorado la calidad de los diamantes de laboratorio y reducido su coste. En la naturaleza, un diamante tarda entre 1.000 y 3.300 millones de años en producirse. Los sintéticos se producen en un mes.. En el caso de Trujillo, en la fábrica habrá 20 reactores que conseguirán alcanzar los 1.000 grados. A esa temperatura, la semilla de carbono crece hasta alcanzar la dimensión deseada. Luego, sólo queda limpiar y pulir y ya tenemos el diamante.. Cuánto dinero mueve este mercado. El mercado de diamantes de laboratorio movió en 2024 casi 26.000 millones de dólares y se calcula que en 2033 serán más de 42.000 millones. Según Strategic Revenue Insights, firma de investigación de mercados, este crecimiento viene impulsado por la creciente demanda de diamantes sintéticos en diversas aplicaciones industriales, que incluyen la electrónica, la construcción y la salud.. La superior conductividad térmica y propiedades de aislamiento eléctrico de los diamantes sintéticos los hacen ideales para su uso en dispositivos electrónicos de alto rendimiento y disipadores de calor. Así que, mientras la demanda de dispositivos electrónicos avanzados siga en alza, se espera que la necesidad de diamantes sintéticos siga creciendo.. La expansión del mercado se está viendo impulsada por los avances en las dos tecnologías de fabricación (CVD y HPHT), que han mejorado la calidad y reducido el costo de los diamantes sintéticos. Además, la creciente conciencia sobre sus beneficios ambientales y éticos frente a los naturales está contribuyendo a su creciente popularidad en el sector de la joyería.. Sintéticos de joyería: sólo los expertos los diferencian. Los sintéticos no sólo tienen uso industrial y tecnológico, sino que ya están ocupando el lugar estético de los diamantes naturales. Los de laboratorio comparten la misma composición química que los extraídos de la tierra. Están formados por átomos de carbono dispuestos en una estructura cristalina tetraédrica, como un diamante natural.. Tanto es así que sólo los expertos pueden diferenciarlos. «Son visual y químicamente idénticos a sus contrapartes naturales, lo que los convierte en una alternativa sostenible y ética para los consumidores conscientes del impacto ambiental de sus compras», asegura Diamantesa. Esta empresa de gemología los considera una opción más ética porque al no requerir minería, su producción reduce significativamente el impacto ambiental.
La localidad cacereña se va a convertir en el mayor proveedor mundial de diamantes para chips, una alternativa sostenible al silicio.
Si de lugares bonitos de España se trata, Trujillo ya estaba en el mapa. Este municipio extremeño, entre Cáceres capital y el parque nacional de Monfragüe, es una hermosa localidad llena de tesoros artísticos. Ahora Trujillo va a estar en el mapa del mundo. Se va a convertir en el mayor proveedor mundial de diamante para chips.. Con una inversión total de 2.350 millones de euros, la localidad cacereña acogerá una fábrica de componentes de chips. Es fruto de una operación en la que participa la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y la empresa estadounidense Diamond Foundry, de la que es accionista minoritario el actor Leonardo DiCaprio.. Los diamantes para chips no son diamantes naturales, son sintéticos. Si los primeros son producidos en procesos geológicos, los sintéticos se consiguen a través de procesos tecnológicos. En Trujillo se van a fabricar estos diamantes de laboratorio, cuyo destino será la industria de semiconductores, esencial para tecnologías como la Inteligencia Artificial, las redes 5G y 6G, y los coches eléctricos.. Como un diamante natural pero más sostenible. La planta cacereña producirá obleas de diamante sintético, que se presentan como una alternativa sostenible al silicio en la industria de semiconductores. Este material es el que mejor rendimiento ofrece en aplicaciones de alto voltaje, alta temperatura y alta frecuencia por sus propiedades eléctricas y térmicas.. El diamante es el mejor disipador de calor del mundo. Pero antes, en Trujillo ya se trabaja para la joyería y la industria. La fábrica extremeña ya está produciendo lingotes de diamante monocristalino para estos usos.. Los diamantes minados (de mina) suponen la explotación de recursos naturales. En cambio, los diamantes de laboratorio logran esa misma mezcla de belleza y dureza pero de un modo más sostenible, sin atentar en principio contra el medio ambiente (la energía que utiliza la fábrica de Diamond Foundry de Trujillo es 100% verde).. El proceso comienza a partir de una pequeña semilla de carbono, una placa de 20 x20 mm y 0,2 mm de altura. Ésta se somete a condiciones extremas de calor y presión, desencadenando un proceso de crecimiento que culmina en la formación de un diamante.. La dureza de un sintético es la misma que la de un diamante natural. Alcanza el 10 en la escala de Mohs, siendo por tanto uno de los materiales más duros del planeta, tanto como uno salido de la mina. La escala de Mohs es una herramienta para medir la dureza de los minerales y las piedras preciosas, creada en 1812 por el geólogo Friedrich Mohs.. Di Caprio, el planeta y los diamantes. Conocido por su activismo ambiental, Leonardo DiCaprio es uno de los principales inversores de Diamond Foundry. Con 24 años, puso en marcha la fundación para preservar la biodiversidad del planeta que lleva su nombre. No es casualidad que en 2006 viéramos al actor en la película ‘Diamante de sangre’ (Blood Diamond), que hablaba de los diamantes de guerra, piedras preciosas que se encuentran dentro de zonas en guerra y que se venden para financiar los combates. DiCaprio ha dado su apoyo en España a otros proyectos con conciencia medioambiental, como la startup Solarmente, de energía solar.. Djimon Hounsou, Jennifer Connelly y Leonardo DiCaprio, en ‘Diamante de sangre’.. Cómo se fabrican. Los diamantes sintéticos también son conocidos como diamantes CVD, deposición química de vapor (de chemical vapor deposition, en inglés). En este método se coloca una semilla de diamante en una cámara de vacío con gases carbonados que, al calentarse a temperaturas extremas, desencadenan la formación de cristales de diamante.. Pero hay otro método para su fabricación, el HPHT, Alta Presión, Alta Temperatura (en inglés: high-pressure high-temperature). Similar al proceso natural de formación de diamantes, aplica altas presiones y temperaturas a una semilla de diamante, favoreciendo la cristalización del carbono y la formación de un diamante.. Tanto CVD como HPHT han mejorado la calidad de los diamantes de laboratorio y reducido su coste. En la naturaleza, un diamante tarda entre 1.000 y 3.300 millones de años en producirse. Los sintéticos se producen en un mes.. En el caso de Trujillo, en la fábrica habrá 20 reactores que conseguirán alcanzar los 1.000 grados. A esa temperatura, la semilla de carbono crece hasta alcanzar la dimensión deseada. Luego, sólo queda limpiar y pulir y ya tenemos el diamante.. La importancia de la fábrica de Trujillo. El impacto económico sobre la economía española de la fábrica de diamantes sintéticos de Trujillo será importante. En los primeros 10 años del proyecto la aportación al PIB se cifra en unos 2.150 millones de euros y está previsto que genere alrededor de 500 empleos directos y más de 1.600 indirectos. La primera fábrica de producción de diamantes de Europa cuenta ya con una nave industrial de 6.000 metros cuadrados, inaugurada en enero. Alberga una zona dedicada oficinas y una gran sala en la que se ubican los reactores de plasma. En la fase de pruebas ya trabajan 42 empleados.. Foto de enero de 2025, cuando inició su producción la fábrica de diamantes que impulsa Leonardo DiCaprio en Trujillo.Europa Press. Cuánto dinero mueve este mercado. El mercado de diamantes de laboratorio movió en 2024 casi 26.000 millones de dólares y se calcula que en 2033 serán más de 42.000 millones. Según Strategic Revenue Insights, firma de investigación de mercados, este crecimiento viene impulsado por la creciente demanda de diamantes sintéticos en diversas aplicaciones industriales, que incluyen la electrónica, la construcción y la salud.. La superior conductividad térmica y propiedades de aislamiento eléctrico de los diamantes sintéticos los hacen ideales para su uso en dispositivos electrónicos de alto rendimiento y disipadores de calor. Así que, mientras la demanda de dispositivos electrónicos avanzados siga en alza, se espera que la necesidad de diamantes sintéticos siga creciendo.. La expansión del mercado se está viendo impulsada por los avances en las dos tecnologías de fabricación (CVD y HPHT), que han mejorado la calidad y reducido el costo de los diamantes sintéticos. Además, la creciente conciencia sobre sus beneficios ambientales y éticos frente a los naturales está contribuyendo a su creciente popularidad en el sector de la joyería.. Sintéticos de joyería: sólo los expertos los diferencian. Los sintéticos no sólo tienen uso industrial y tecnológico, sino que ya están ocupando el lugar estético de los diamantes naturales. Los de laboratorio comparten la misma composición química que los extraídos de la tierra. Están formados por átomos de carbono dispuestos en una estructura cristalina tetraédrica, como un diamante natural.. Tanto es así que sólo los expertos pueden diferenciarlos. «Son visual y químicamente idénticos a sus contrapartes naturales, lo que los convierte en una alternativa sostenible y ética para los consumidores conscientes del impacto ambiental de sus compras», asegura Diamantesa. Esta empresa de gemología los considera una opción más ética porque al no requerir minería, su producción reduce significativamente el impacto ambiental.
