Eduardo Casanova volvió al Late Xou de Marc Giró para hablar sobre el VIH y la necesidad de romper el silencio que rodea a esta enfermedad. «Silencio es la palabra perfecta para hablar de lo que supone, a día de hoy, el VIH», aseguró, recordando que, en España, el virus «ya no mata».. El actor señaló que la «falta de políticas de prevención y los contextos sociales desfavorecidos» han agravado la situación: «Por mujeres prostituidas, por el contexto deprimido, por muchísimas cosas… han tardado mucho también en llegar los profilácticos». Además, criticó la antigua prohibición de preservativos: «Una de las primeras instituciones que lo prohibió fue la Iglesia».. Casanova insistió en que el gran problema del VIH en España no es la muerte, sino el estigma. «Ese silencio que viven las personas con VIH es una cárcel horrible que sí conlleva la muerte, de alguna forma», señaló. Recordó que el 76% de los seropositivos no lo comunica a nadie de su entorno, incluyendo pareja, familia, amigos o trabajo.. Sobre los avances médicos, el actor destacó que la medicación actual convierte a los pacientes en indetectables: «No puedes transmitir el virus, no mueres de VIH». Aun así, subrayó la importancia de visibilizar la enfermedad: «El único efecto secundario que hay es la salud mental», refiriéndose a las depresiones y ansiedades que sufren muchos afectados.. Casanova concluyó apelando a la acción y la conciencia social. «El silencio es importantísimo intentar romperlo, porque es muy complicado para las personas seropositivas», afirmó. «Es gran parte del fin de esta pandemia horrible que parece un tema obsoleto, pero no lo es, es de rabiosa actualidad», concluyó.
El actor defendió la importancia de romper el silencio que sufren las personas con VIH, recordando que el estigma sigue afectando gravemente la salud mental.
20MINUTOS.ES – Televisión
Eduardo Casanova volvió al Late Xou de Marc Giró para hablar sobre el VIH y la necesidad de romper el silencio que rodea a esta enfermedad. «Silencio es la palabra perfecta para hablar de lo que supone, a día de hoy, el VIH», aseguró, recordando que, en España, el virus «ya no mata».. El actor señaló que la «falta de políticas de prevención y los contextos sociales desfavorecidos» han agravado la situación: «Por mujeres prostituidas, por el contexto deprimido, por muchísimas cosas… han tardado mucho también en llegar los profilácticos». Además, criticó la antigua prohibición de preservativos: «Una de las primeras instituciones que lo prohibió fue la Iglesia».. Casanova insistió en que el gran problema del VIH en España no es la muerte, sino el estigma. «Ese silencio que viven las personas con VIH es una cárcel horrible que sí conlleva la muerte, de alguna forma», señaló. Recordó que el 76% de los seropositivos no lo comunica a nadie de su entorno, incluyendo pareja, familia, amigos o trabajo.. Sobre los avances médicos, el actor destacó que la medicación actual convierte a los pacientes en indetectables: «No puedes transmitir el virus, no mueres de VIH». Aun así, subrayó la importancia de visibilizar la enfermedad: «El único efecto secundario que hay es la salud mental», refiriéndose a las depresiones y ansiedades que sufren muchos afectados.. Casanova concluyó apelando a la acción y la conciencia social. «El silencio es importantísimo intentar romperlo, porque es muy complicado para las personas seropositivas», afirmó. «Es gran parte del fin de esta pandemia horrible que parece un tema obsoleto, pero no lo es, es de rabiosa actualidad», concluyó.
