Tensión, lágrimas y novedades coparon el programa de este lunes de La isla de las tentaciones 11, que emitió la que, de momento, es la hoguera más desgarradora y complicada.. Después de la marcha de Nando e Isa, el reality presentó a Miguel y Mara, la nueva pareja, pero no desconocida, ya que ella fue tentadora de Juanpi en la décima edición.. Curiosamente, el propio Juanpi también se incorporó a esta temporada, como tentador, por lo que el estreno de Mara fue complicado, que no estaba contenta con su llegada: «Una cosa es un rollete, y otra tu expareja. Ahora sí que tengo esto liado. Me he puesto a temblar, era un flan. Miguel lo va a pasar muy mal cuando lo vea aquí».. Pero después llegó la hoguera, que fue la más tormentosa hasta la fecha, empezando por Miguel, que se molestó al ver a Juanpi en la otra villa. «Me prometió que era de la última persona de la que me tenía que preocupar. Siento mucha rabia y me siento engañado. Creo que le gusta, que no lo tiene olvidado», se quejó.. Pero quien peor lo pasó fue Kico, el cual entró en pánico antes incluso de ver las imágenes de su novia, Paula. «Espero que no me falle. No estoy preparado para que me falle», declaró, antes de pedirle a Sandra Barneda, entre lágrimas, salir de la hoguera porque tenía las manos agarrotadas.. La presentadora le acompañó fuera y pidió ayuda al equipo médico, pues el participante no se sentía el cuerpo. Sin embargo, minutos después, regresó, ya más tranquilo.. «Creo que hay dos emociones que no estoy sabiendo controlar: la ira y el miedo. El miedo se está apoderando de mí y proyecto imágenes que me paralizan. Necesitaba explotar y estoy aliviado», aclaró Kico.. Pero Kico no fue el único que lo pasó mal. Nacho de Borbón también sufrió en la hoguera al ver a Náyades. Y es que se percató de que su novia tuvo celos al ver la llegada de Mara, por su buena relación con Andrea, el soltero italiano que la está tentando y al que ella ya conocía de antes.. «Siento impotencia, no puedo», declaró, entre lágrimas, el primo de Felipe VI. «La voy a perder», añadió, al ver que estuvieron a punto de besarse en la piscina.. «Necesito hablar con ella, ¡lo siento!», exclamó, antes de echarse a correr por la playa, al más puro estilo Montoya. Aun así, su carrera no culminó en Villa Montaña, sino que terminó arrodillado en la arena, llorando y totalmente derrumbado.
El programa recibió este lunes a una nueva pareja, Miguel y Mara, y a Juanpi como nuevo tentador.
20MINUTOS.ES – Televisión
Tensión, lágrimas y novedades coparon el programa de este lunes de La isla de las tentaciones 11, que emitió la que, de momento, es la hoguera más desgarradora y complicada.. Después de la marcha de Nando e Isa, el reality presentó a Miguel y Mara, la nueva pareja, pero no desconocida, ya que ella fue tentadora de Juanpi en la décima edición.. Curiosamente, el propio Juanpi también se incorporó a esta temporada, como tentador, por lo que el estreno de Mara fue complicado, que no estaba contenta con su llegada: «Una cosa es un rollete, y otra tu expareja. Ahora sí que tengo esto liado. Me he puesto a temblar, era un flan. Miguel lo va a pasar muy mal cuando lo vea aquí».. Pero después llegó la hoguera, que fue la más tormentosa hasta la fecha, empezando por Miguel, que se molestó al ver a Juanpi en la otra villa. «Me prometió que era de la última persona de la que me tenía que preocupar. Siento mucha rabia y me siento engañado. Creo que le gusta, que no lo tiene olvidado», se quejó.. Pero quien peor lo pasó fue Kico, el cual entró en pánico antes incluso de ver las imágenes de su novia, Paula. «Espero que no me falle. No estoy preparado para que me falle», declaró, antes de pedirle a Sandra Barneda, entre lágrimas, salir de la hoguera porque tenía las manos agarrotadas.. La presentadora le acompañó fuera y pidió ayuda al equipo médico, pues el participante no se sentía el cuerpo. Sin embargo, minutos después, regresó, ya más tranquilo.. «Creo que hay dos emociones que no estoy sabiendo controlar: la ira y el miedo. El miedo se está apoderando de mí y proyecto imágenes que me paralizan. Necesitaba explotar y estoy aliviado», aclaró Kico.. Pero Kico no fue el único que lo pasó mal. Nacho de Borbón también sufrió en la hoguera al ver a Náyades. Y es que se percató de que su novia tuvo celos al ver la llegada de Mara, por su buena relación con Andrea, el soltero italiano que la está tentando y al que ella ya conocía de antes.. «Siento impotencia, no puedo», declaró, entre lágrimas, el primo de Felipe VI. «La voy a perder», añadió, al ver que estuvieron a punto de besarse en la piscina.. «Necesito hablar con ella, ¡lo siento!», exclamó, antes de echarse a correr por la playa, al más puro estilo Montoya. Aun así, su carrera no culminó en Villa Montaña, sino que terminó arrodillado en la arena, llorando y totalmente derrumbado.
