Barcelona volverá a construir residencias públicas para personas mayores después de quince años sin levantar ninguna. El Ayuntamiento y la Generalitat han anunciado este miércoles un convenio para edificar cuatro nuevos equipamientos en la ciudad, con unas 500 plazas entre residencia permanente y centro de día, y un plazo que ambas administraciones sitúan en 2031 como muy tarde.. Los centros se ubicarán en Casernes, en el distrito de Sant Andreu; en la Esquerra de l’Eixample, en la calle Viladomat; en la Marina del Prat Vermell, en el cruce de Sovelles con Ulldecona, y en el entorno de Glòries, en Sant Martí. Cada uno contará con unas 90 plazas residenciales y 30 de centro de día, de manera que los cuatro equipamientos sumarán en conjunto cerca de 480 plazas nuevas.. El coste definitivo no se conocerá hasta que se adjudiquen los proyectos. El conseller de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno, ha avanzado una horquilla de «entre 12 y 13 millones de euros por obra», lo que sitúa la inversión conjunta en torno al medio centenar de millones. El alcalde, Jaume Collboni, ha fijado el horizonte de apertura antes de que termine el próximo mandato.. La principal novedad del acuerdo no está en los edificios, sino en cómo se levantarán. La Generalitat transferirá los fondos al consistorio y actuará como promotora. El Ayuntamiento asumirá la contratación y la ejecución de las obras a través de BIMSA, la empresa municipal que gestiona los grandes proyectos de la ciudad. Terminados los trabajos, el consistorio «devolverá las llaves» al Govern, que se encargará de la puesta en marcha y la gestión de los centros.. Las dos administraciones defienden que esa fórmula permitirá recortar plazos, al repartir el trabajo según las capacidades de cada una. El convenio crea además una comisión mixta de seguimiento para supervisar la evolución de los proyectos y vigilar el cumplimiento de los compromisos.. Los cuatro equipamientos no arrancan al mismo tiempo. El de Casernes es el más avanzado en la tramitación y será el primero en redactar proyecto constructivo y licitar obras. En la Esquerra de l’Eixample, ambas administraciones trabajan en adaptar la actuación a las condiciones urbanísticas del entorno. En la Marina se han iniciado los trabajos técnicos previos, mientras que en Glòries el Ayuntamiento debe desarrollar todavía el planeamiento necesario.. Collboni ha subrayado que «hacía 15 años que no se construían residencias en Barcelona» y ha atribuido al Govern de Salvador Illa el mérito de haber retomado esa política. El alcalde ha advertido de que la situación demográfica de la ciudad y de Cataluña obliga a «repensar las políticas públicas». Moreno, por su parte, ha reivindicado «recuperar el tiempo perdido» en materia residencial.. Los datos de partida explican la urgencia. Barcelona tiene 358.556 vecinos mayores de 65 años, más del 21 % de su población, y las proyecciones apuntan a que la cifra seguirá creciendo. Frente a esa demanda, la ciudad dispone de 5.883 plazas públicas para personas mayores. De ellas, 592 se han creado en la presente legislatura, entre las que figuran 364 de residencia asistida y 30 de viviendas tuteladas.. El convenio se suma a la residencia y centro de día de Benavent, en Les Corts, en construcción desde septiembre de 2025. Ese equipamiento supone una inversión de 15,5 millones de euros, 14,1 de ellos procedentes de los fondos europeos Next Generation, y ofrecerá 80 plazas residenciales y 30 de centro de día.. El departamento ha invertido además 8,58 millones, de los que 7,39 son fondos europeos, en mejorar ocho residencias y centros de día públicos de la ciudad. Esas actuaciones, la mitad de ellas todavía en marcha, incluyen la adecuación de la climatización, la incorporación de duchas en los dormitorios y la adaptación de los centros al nuevo modelo de atención.. El convenio, pactado en la Comisión Bilateral del pasado mayo, fija además un calendario compartido para que las dos administraciones avancen de forma coordinada pese a que los cuatro proyectos están en fases distintas. Con él, Ayuntamiento y Generalitat dan continuidad a una colaboración que ambas presentan como la vía para anticiparse a un envejecimiento que ya es el principal reto demográfico de la ciudad.
La capital catalana tiene 358.556 vecinos mayores de 65 años, más del 21 % de su población, y la ciudad apenas dispone de 5.883 plazas públicas para personas mayores
Barcelona volverá a construir residencias públicas para personas mayores después de quince años sin levantar ninguna. El Ayuntamiento y la Generalitat han anunciado este miércoles un convenio para edificar cuatro nuevos equipamientos en la ciudad, con unas 500 plazas entre residencia permanente y centro de día, y un plazo que ambas administraciones sitúan en 2031 como muy tarde.. Los centros se ubicarán en Casernes, en el distrito de Sant Andreu; en la Esquerra de l’Eixample, en la calle Viladomat; en la Marina del Prat Vermell, en el cruce de Sovelles con Ulldecona, y en el entorno de Glòries, en Sant Martí. Cada uno contará con unas 90 plazas residenciales y 30 de centro de día, de manera que los cuatro equipamientos sumarán en conjunto cerca de 480 plazas nuevas.. El coste definitivo no se conocerá hasta que se adjudiquen los proyectos. El conseller de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno, ha avanzado una horquilla de «entre 12 y 13 millones de euros por obra», lo que sitúa la inversión conjunta en torno al medio centenar de millones. El alcalde, Jaume Collboni, ha fijado el horizonte de apertura antes de que termine el próximo mandato.. La principal novedad del acuerdo no está en los edificios, sino en cómo se levantarán. La Generalitat transferirá los fondos al consistorio y actuará como promotora. El Ayuntamiento asumirá la contratación y la ejecución de las obras a través de BIMSA, la empresa municipal que gestiona los grandes proyectos de la ciudad. Terminados los trabajos, el consistorio «devolverá las llaves» al Govern, que se encargará de la puesta en marcha y la gestión de los centros.. Las dos administraciones defienden que esa fórmula permitirá recortar plazos, al repartir el trabajo según las capacidades de cada una. El convenio crea además una comisión mixta de seguimiento para supervisar la evolución de los proyectos y vigilar el cumplimiento de los compromisos.. Los cuatro equipamientos no arrancan al mismo tiempo. El de Casernes es el más avanzado en la tramitación y será el primero en redactar proyecto constructivo y licitar obras. En la Esquerra de l’Eixample, ambas administraciones trabajan en adaptar la actuación a las condiciones urbanísticas del entorno. En la Marina se han iniciado los trabajos técnicos previos, mientras que en Glòries el Ayuntamiento debe desarrollar todavía el planeamiento necesario.. Collboni ha subrayado que «hacía 15 años que no se construían residencias en Barcelona» y ha atribuido al Govern de Salvador Illa el mérito de haber retomado esa política. El alcalde ha advertido de que la situación demográfica de la ciudad y de Cataluña obliga a «repensar las políticas públicas». Moreno, por su parte, ha reivindicado «recuperar el tiempo perdido» en materia residencial.. Los datos de partida explican la urgencia. Barcelona tiene 358.556 vecinos mayores de 65 años, más del 21 % de su población, y las proyecciones apuntan a que la cifra seguirá creciendo. Frente a esa demanda, la ciudad dispone de 5.883 plazas públicas para personas mayores. De ellas, 592 se han creado en la presente legislatura, entre las que figuran 364 de residencia asistida y 30 de viviendas tuteladas.. El convenio se suma a la residencia y centro de día de Benavent, en Les Corts, en construcción desde septiembre de 2025. Ese equipamiento supone una inversión de 15,5 millones de euros, 14,1 de ellos procedentes de los fondos europeos Next Generation, y ofrecerá 80 plazas residenciales y 30 de centro de día.. El departamento ha invertido además 8,58 millones, de los que 7,39 son fondos europeos, en mejorar ocho residencias y centros de día públicos de la ciudad. Esas actuaciones, la mitad de ellas todavía en marcha, incluyen la adecuación de la climatización, la incorporación de duchas en los dormitorios y la adaptación de los centros al nuevo modelo de atención.. El convenio, pactado en la Comisión Bilateral del pasado mayo, fija además un calendario compartido para que las dos administraciones avancen de forma coordinada pese a que los cuatro proyectos están en fases distintas. Con él, Ayuntamiento y Generalitat dan continuidad a una colaboración que ambas presentan como la vía para anticiparse a un envejecimiento que ya es el principal reto demográfico de la ciudad.
Noticias de Cataluña en La Razón
