En un momento en el que las llamadas vacaciones frescas ganan cada vez más adeptos, son muchos los viajeros que deciden escapar del calor y cambiar las altas temperaturas por destinos donde el verano se disfruta con una chaqueta al caer la tarde. En España, estos refugios climáticos se concentran principalmente en el norte de la península. Comunidades como Galicia, Asturias o Cataluña ofrecen paisajes verdes y temperaturas mucho más suaves durante los meses estivales. Precisamente en Cataluña se encuentra el Pirineo catalán, hogar de la Val d’Aran, una comarca situada entre imponentes montañas de la provincia de Lleida y dividida históricamente en tres zonas: Naut Aran (Alto Arán), Mijaran (Arán Medio) y Baish Aran (Bajo Arán). La comarca está formada por 33 pueblos que pueden recorrerse a través del Camin Reiau o Camino Real, una histórica ruta de unos 150 kilómetros que conecta todas estas localidades. Sus calles de piedra, las casas con tejados de pizarra y el espectacular entorno natural recuerdan a los paisajes de los Alpes suizos, aunque con un coste mucho más asequible. Las mañanas y las noches suelen ser frescas, mientras que durante el día el clima se mantiene agradable. Entre arroyos de aguas cristalinas, praderas verdes y montañas cubiertas de bosques, la Val d’Aran se ha consolidado como uno de los destinos más recomendables para quienes buscan escapar del calor sin salir de España. Sin embargo, con 33 pueblos repartidos por toda la comarca, recorrerlos todos en un solo viaje resulta complicado. Si dispones de pocos días, ¿cuáles son las visitas imprescindibles? Vielha Vielha es la capital de Val d’Aran desde la Edad Media. Se constituyó en 1970 con la anexión de 6 municipios, y se encuentra rodeada por frondosos bosques, montañas, y los ríos Garona y Negro. Con sus restaurantes, tiendas y servicios, es un pueblo que facilita la estancia de los visitantes. Además, su cercanía con la frontera francesa, la convierte en el punto de partida ideal para visitar los pueblos de la comarca. Arties Arties es otro de los favoritos de los turistas, a tan solo 7 kilómetros de Vielha. Sus calles empedradas, junto con su temática medieval, han conseguido que se encuentren también entre los pueblos más bonitos del país, según las reseñas de los visitantes. Su encanto se encuentra principalmente en el «Taro», una tradición del pueblo que consiste en la quema del tronco de un abeto en San Juan. Bagergue El pueblo más famoso es Bagergue, incluido en la prestigiosa asociación de Los Pueblos más Bonitos de España. Es el pueblo más alto habitado del valle, contando con una altitud de 1490 metros. Se ha ganado ese premio gracias a los paisajes naturales que lo rodean, los balcones llenos de flores en verano, y los techos oscuros. Sus principales atractivos turísticos son la Iglesia de Sant Fèlix y el Museo Eth Corrau. Salardú Encontramos el pueblo de Salardú como la capital del Medio Arán, a 1.260 metros de
Esta comarca llena de pueblos con tejados negros y un entorno natural similar al de Suiza, se encuentra mucho más cerca de lo que parece
En un momento en el que las llamadas vacaciones frescas ganan cada vez más adeptos, son muchos los viajeros que deciden escapar del calor y cambiar las altas temperaturas por destinos donde el verano se disfruta con una chaqueta al caer la tarde.En España, estos refugios climáticos se concentran principalmente en el norte de la península. Comunidades como Galicia, Asturias o Cataluña ofrecen paisajes verdes y temperaturas mucho más suaves durante los meses estivales. Precisamente en Cataluña se encuentra el Pirineo catalán, hogar de la Val d’Aran, una comarca situada entre imponentes montañas de la provincia de Lleida y dividida históricamente en tres zonas: Naut Aran (Alto Arán), Mijaran (Arán Medio) y Baish Aran (Bajo Arán).La comarca está formada por 33 pueblos que pueden recorrerse a través del Camin Reiau o Camino Real, una histórica ruta de unos 150 kilómetros que conecta todas estas localidades. Sus calles de piedra, las casas con tejados de pizarra y el espectacular entorno natural recuerdan a los paisajes de los Alpes suizos, aunque con un coste mucho más asequible.Las mañanas y las noches suelen ser frescas, mientras que durante el día el clima se mantiene agradable. Entre arroyos de aguas cristalinas, praderas verdes y montañas cubiertas de bosques, la Val d’Aran se ha consolidado como uno de los destinos más recomendables para quienes buscan escapar del calor sin salir de España. Sin embargo, con 33 pueblos repartidos por toda la comarca, recorrerlos todos en un solo viaje resulta complicado. Si dispones de pocos días, ¿cuáles son las visitas imprescindibles? VielhaVielha es la capital de Val d’Aran desde la Edad Media. Se constituyó en 1970 con la anexión de 6 municipios, y se encuentra rodeada por frondosos bosques, montañas, y los ríos Garona y Negro. Con sus restaurantes, tiendas y servicios, es un pueblo que facilita la estancia de los visitantes. Además, su cercanía con la frontera francesa, la convierte en el punto de partida ideal para visitar los pueblos de la comarca. ArtiesArties es otro de los favoritos de los turistas, a tan solo 7 kilómetros de Vielha. Sus calles empedradas, junto con su temática medieval, han conseguido que se encuentren también entre los pueblos más bonitos del país, según las reseñas de los visitantes. Su encanto se encuentra principalmente en el «Taro», una tradición del pueblo que consiste en la quema del tronco de un abeto en San Juan. BagergueEl pueblo más famoso es Bagergue, incluido en la prestigiosa asociación de Los Pueblos más Bonitos de España. Es el pueblo más alto habitado del valle, contando con una altitud de 1490 metros. Se ha ganado ese premio gracias a los paisajes naturales que lo rodean, los balcones llenos de flores en verano, y los techos oscuros. Sus principales atractivos turísticos son la Iglesia de Sant Fèlix y el Museo Eth Corrau. SalardúEncontramos el pueblo de Salardú como la capital del Medio Arán, a 1.260
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