Tal día como hoy, 4 de julio, pero de 1968, o lo que es lo mismo, hace 58 años, el General Francisco Franco, jefe del Estado español, inauguraba la línea ferroviaria más rápida, recta y eficiente de la época con Europa: el ferrocarril entre Madrid y Burgos, conocido como «El Directo». Una línea que hoy, por desgracia, está abandonada desde que el 19 de febrero de 2010, hace más de 16 años, a las cinco y media de la tarde, un Talgo que discurría por esta línea descarrilaba entre las estaciones burgalesas de Gumiel de Izán y Fontioso. Un accidente que causaba dos heridos leves -el maquinista y uno de los cuatro pasajeros-, pero cuya secuela principal vino después con la supresión del servicio de viajeros por esta línea hasta hoy con el tapiado del túnel de Robregordo como gráfica respuesta negativa , a pesar de las numerosas reivindicaciones ciudadanas reclamando la reapertura de este corredor ferroviario hacia el sur de España. «El Directo» fue un tren de época y tremendamente utilizado desde su puesta en marcha. Un proyecto cuya idea original, la de unir por tren la capital de España con la burgalesa,empezó a gestarse en el siglo XIX, concretamente en 1879, con el proyecto del “Ferrocarril del Meridiano” planteado por el ingeniero militar Emilio Riera, que pretendía el enlace de Madrid hasta Santander, siguiendo muy fielmente. La idea no paso del papel. Después el ingeniero madrileño Carlos Mendoza retoma los estudios de Alberto Bosch en 1897, iniciándose los trabajos en Fuente el Saz de Jarama (Madrid) y Saldaña de Burgos. Estos fueron abandonados por la crisis económica de 1898. El proyecto no volvió a cobrar fuerza hasta los años 20 del pasado siglo durante la dictadura de Primo de Rivera y bajo el Plan Guadalhorce de infraestructuras urgentes con el ministro e ingeniero Rafael de Benjumea. Luego cogió otro impulso en la década de los años 30, un periodo complicado porque en 1936 empezaba la Guerra Civil Española que finalizó en 1939, para dar paso después a una posguerra difícil en todos los ámbitos, y que paralizó este proyecto ferroviario. Pero tras quedar varado durante años, este se retomaba nuevamente en 1967, en plena expansión del Franquismo. Las obras sufrieron un retraso de más de 40 años debido a la contienda fraticida pero también por su complejidad técnica, ya que hubo que perforar más de 90 túneles y levantar 120 puentes. Se trataba y se trata aunque esté abandonada, de una línea férrea de 282 kilómetros de longitud que se construyó para conectar en línea recta Madrid con el norte peninsular y, por ende, con el continente europeo, en una época en la que el régimen de Franco quería asomar la cabeza en el mundo, evitando pasar por Valladolid. Debido a la falta de mano de obra, el régimen empleó a miles de presos políticos republicanos organizados en destacamentos penales para culminar los tramos más complejos de la sierra madrileña. Entre los lorgos de esta infraestr
Tal día como hoy de 1968 el Generalísimo inauguraba entre loor de multitudes esta línea férrea clave para el Régimen en su afán por recortar distancias y abrirse al mundo
Tal día como hoy, 4 de julio, pero de 1968, o lo que es lo mismo, hace 58 años, el General Francisco Franco, jefe del Estado español, inauguraba la línea ferroviaria más rápida, recta y eficiente de la época con Europa: el ferrocarril entre Madrid y Burgos, conocido como «El Directo».Una línea que hoy, por desgracia, está abandonada desde que el 19 de febrero de 2010, hace más de 16 años, a las cinco y media de la tarde, un Talgo que discurría por esta línea descarrilaba entre las estaciones burgalesas de Gumiel de Izán y Fontioso.Un accidente que causaba dos heridos leves -el maquinista y uno de los cuatro pasajeros-, pero cuya secuela principal vino después con la supresión del servicio de viajeros por esta línea hasta hoy con el tapiado del túnel de Robregordo como gráfica respuesta negativa , a pesar de las numerosas reivindicaciones ciudadanas reclamando la reapertura de este corredor ferroviario hacia el sur de España.»El Directo» fue un tren de época y tremendamente utilizado desde su puesta en marcha. Un proyecto cuya idea original, la de unir por tren la capital de España con la burgalesa,empezó a gestarse en el siglo XIX, concretamente en 1879, con el proyecto del “Ferrocarril del Meridiano” planteado por el ingeniero militar Emilio Riera, que pretendía el enlace de Madrid hasta Santander, siguiendo muy fielmente. La idea no paso del papel. Después el ingeniero madrileño Carlos Mendoza retoma los estudios de Alberto Bosch en 1897, iniciándose los trabajos en Fuente el Saz de Jarama (Madrid) y Saldaña de Burgos. Estos fueron abandonados por la crisis económica de 1898.El proyecto no volvió a cobrar fuerza hasta los años 20 del pasado siglo durante la dictadura de Primo de Rivera y bajo el Plan Guadalhorce de infraestructuras urgentes con el ministro e ingeniero Rafael de Benjumea.Luego cogió otro impulso en la década de los años 30, un periodo complicado porque en 1936 empezaba la Guerra Civil Española que finalizó en 1939, para dar paso después a una posguerra difícil en todos los ámbitos, y que paralizó este proyecto ferroviario. Pero tras quedar varado durante años, este se retomaba nuevamente en 1967, en plena expansión del Franquismo.Las obras sufrieron un retraso de más de 40 años debido a la contienda fraticida pero también por su complejidad técnica, ya que hubo que perforar más de 90 túneles y levantar 120 puentes.Se trataba y se trata aunque esté abandonada, de una línea férrea de 282 kilómetros de longitud que se construyó para conectar en línea recta Madrid con el norte peninsular y, por ende, con el continente europeo, en una época en la que el régimen de Franco quería asomar la cabeza en el mundo, evitando pasar por Valladolid.Debido a la falta de mano de obra, el régimen empleó a miles de presos políticos republicanos organizados en destacamentos penales para culminar los tramos más complejos de la sierra madrileña.Entre los lorgos de esta infraestructrua es
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