Aunque ahora el Paseo de Gracia, las Ramblas y todo el casco histórico barcelonés sean enclaves donde convergen toda clase de acentos y lenguas, en un pasado no muy lejano no vivían una realidad tan ecléctica. La zona de la manzana de la discordia siempre ha estado asociada al lujo, y así también era en 1941, aunque afortunadamente ahora no se visualizan en sus edificios banderas con la esvástica. A Marta Platel no le tocó vivir esa época, factor que agradece, pero sí nació en la capital catalana en un momento en el que aún existía la costumbre entre las clases pudientes de tener contratada a una interna. «Cuando era pequeña, tenía una amiga, que vivía enfrente de mí, que tenía en su casa una criada. Era muy mayor, con un salario indigno y no cogía vacaciones. Aún así, guardaba una fidelidad a sus señores increíble, incluso defendiéndoles cuando otras sirvientas le comunicaban que sus condiciones eran muy malas», rememora ella, sintiendo en la actualidad una compasión hacia las vidas tan difíciles que esas mujeres, casi todas de provincias, tuvieron que vivir. Periodista de formación, Platel se inició en la literatura en 2023 con «El último vuelo de la abeja reina», historia sobre un conflicto dentro de una familia aristócrata escocesa, que obtuvo un enorme éxito de ventas. Con ganas de seguir escribiendo pero, a la vez, de renovar temática, comenzó una investigación donde los recuerdos de la infancia le motivaron para dar voz a la vida de muchas señoras que permanecieron en la sombra. «El baile de las criadas» es su segundo libro, que el pasado mayo en Sevilla ganó la edición XXXI del Premio Fernando Lara, distinción que otorga la Editorial Planeta junto a la Fundación AXA para galardonar una novela inédita cada año. Dos meses después, pasamos del calor hispalense al madrileño, pues ayer tuvo lugar su presentación en un hotel del Paseo de la Castellana. El evento contó con la participación de la también escritora Paloma Sánchez-Garnica, que definió la novela como «una puesta de largo». «Este es el ejemplo de que se ha premiado el texto por encima del nombre», festejó la ganadora. «Ni yo conocía que Barcelona hubiera tenido un pasado nazi tan patente» Marta Platel Melisa es una joven que llega a la Ciudad Condal para formar parte del servicio de un hogar adinerado. En plena posguerra, con las tropas nazis campando por las calles, en un baile conoce a un hombre que, sin ella ser plenamente consciente, puede cambiar, para bien y para mal, el transcurso de su vida. Aunque las artes han retratado desde todos los prismas posibles el drama de los años posteriores al término de la Guerra Civil, la escritora considera que no se conoce bien la conexión que tuvieron los nazis en Barcelona, que la disfrutaban a su gusto con el consentimiento de los falangistas. «Yo tampoco tenía idea de ese pasado, pero leyendo un libro sobre esa época que contenía diversas imágenes, me quedé sorpr
«El baile de las criadas», Premio Fernando Lara 2026, ahonda en los oficiales del Tercer Reich que acogió España
Aunque ahora el Paseo de Gracia, las Ramblas y todo el casco histórico barcelonés sean enclaves donde convergen toda clase de acentos y lenguas, en un pasado no muy lejano no vivían una realidad tan ecléctica. La zona de la manzana de la discordia siempre ha estado asociada al lujo, y así también era en 1941, aunque afortunadamente ahora no se visualizan en sus edificios banderas con la esvástica.A Marta Platel no le tocó vivir esa época, factor que agradece, pero sí nació en la capital catalana en un momento en el que aún existía la costumbre entre las clases pudientes de tener contratada a una interna. «Cuando era pequeña, tenía una amiga, que vivía enfrente de mí, que tenía en su casa una criada. Era muy mayor, con un salario indigno y no cogía vacaciones. Aún así, guardaba una fidelidad a sus señores increíble, incluso defendiéndoles cuando otras sirvientas le comunicaban que sus condiciones eran muy malas», rememora ella, sintiendo en la actualidad una compasión hacia las vidas tan difíciles que esas mujeres, casi todas de provincias, tuvieron que vivir.Periodista de formación, Platel se inició en la literatura en 2023 con «El último vuelo de la abeja reina», historia sobre un conflicto dentro de una familia aristócrata escocesa, que obtuvo un enorme éxito de ventas. Con ganas de seguir escribiendo pero, a la vez, de renovar temática, comenzó una investigación donde los recuerdos de la infancia le motivaron para dar voz a la vida de muchas señoras que permanecieron en la sombra.«El baile de las criadas» es su segundo libro, que el pasado mayo en Sevilla ganó la edición XXXI del Premio Fernando Lara, distinción que otorga la Editorial Planeta junto a la Fundación AXA para galardonar una novela inédita cada año. Dos meses después, pasamos del calor hispalense al madrileño, pues ayer tuvo lugar su presentación en un hotel del Paseo de la Castellana. El evento contó con la participación de la también escritora Paloma Sánchez-Garnica, que definió la novela como «una puesta de largo». «Este es el ejemplo de que se ha premiado el texto por encima del nombre», festejó la ganadora.«Ni yo conocía que Barcelona hubiera tenido un pasado nazi tan patente»Melisa es una joven que llega a la Ciudad Condal para formar parte del servicio de un hogar adinerado. En plena posguerra, con las tropas nazis campando por las calles, en un baile conoce a un hombre que, sin ella ser plenamente consciente, puede cambiar, para bien y para mal, el transcurso de su vida. Aunque las artes han retratado desde todos los prismas posibles el drama de los años posteriores al término de la Guerra Civil, la escritora considera que no se conoce bien la conexión que tuvieron los nazis en Barcelona, que la disfrutaban a su gusto con el consentimiento de los falangistas. «Yo tampoco tenía idea de ese pasado, pero leyendo un libro sobre esa época que contenía diversas imágenes, me quedé sorprendida y fascinada», e
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