León XIV ha sancionado al sacerdote alicantino Francisco José Vegara Cerezo, con el castigo más duro que puede establecerse a un clérigo más allá de las excomunión: dejar de ser cura. A través de un comunicado hecho público ayer, la Diócesis de Orihuela-Alicante desvela que «el Santo Padre ha decretado el 30 de abril que se le imponga la expulsión del estado clerical». El Pontífice adopta esta decisión después de cuestionar de forma reiterada al Papa Francisco en diversos artículos y declaraciones en redes sociales, tachándole de hereje, unas críticas que también ha reiterado contra su sucesor. Incluso llegó a cuestionar la legitimidad del cónclave en el que fue elegido el Pontífice argentino. A través de diversos artículos y declaraciones ha tirado por tierra algunos de los textos magisteriales de Jorge Mario Bergoglio, como la exhortación «Amoris laetitia» sobre la familia o la declaración «Fiducia supplicans». «Amoris Laetitia» abrió la puerta a la comunión de los divorciados vueltos a casar. Para el sacerdote defenestrado, esta reforma de Francisco «cambia el paradigma moral objetivo católico, y también la aprobación de la interpretación hecha por los obispos argentinos, que contradice el dogma de la Iglesia, permitiendo la absolución y la comunión a quienes sin propósito de enmienda se encuentran en situación de pecado grave. Su rechazo frontal a «Fiducia supplicans» viene motivado porque respaldaba la bendición informal de parejas homosexuales. Para el cura sancionado, este documento suponía «la bendición del pecado, maldito siempre por Dios, e incluso del que éste reputa como abominable». «El Papa Francisco está sacando herejías que contradicen la doctrina», expuso en un momento determinado. «Entre las más gordas», exponía el entonces cura, se encontraban, además de las citadas, «equiparar todas las religiones y despojar de la sobrenaturalidad a la Iglesia Católica». Esto es lo que le llevó a no callarse «en conciencia», porque no puede «acatar un magisterio que va contra la doctrina católica», que «todo sacerdote tiene obligación de defender». A León XIV le ha llegado a pedir que «arregle esta lamentable situación, restaurando la consistencia y así también la solidez de la doctrina católica, pues evidentemente fuera de la verdad no es posible nada verdadero: ni la unidad ni la paz ni la caridad, que pasarían a ser falsas y meros sucedáneos». Lejos de retractarse cuando se le ha invitado a dar un paso atrás, el ya ex sacerdote se ha reafirmado en sus acusaciones. El propio comunicado de la Diócesis recuerda que desde 2023 se ha mantenido un diálogo con él, tanto por parte del obispo José Ignacio Munilla como de otros sacerdotes. Ante su negativa, en febrero de 2024, Munilla le apartó de todo cargo y se le amonestó «para que cesara en su postura y obedeciera a las medidas cautelares decretadas». En septiembre de 2025, el obispo dio un paso más para p
León XIV fulmina a un sacerdote de Alicante por cuestionar la autoridad del Papa argentino
León XIV ha sancionado al sacerdote alicantino Francisco José Vegara Cerezo, con el castigo más duro que puede establecerse a un clérigo más allá de las excomunión: dejar de ser cura. A través de un comunicado hecho público ayer, la Diócesis de Orihuela-Alicante desvela que «el Santo Padre ha decretado el 30 de abril que se le imponga la expulsión del estado clerical».El Pontífice adopta esta decisión después de cuestionar de forma reiterada al Papa Francisco en diversos artículos y declaraciones en redes sociales, tachándole de hereje, unas críticas que también ha reiterado contra su sucesor. Incluso llegó a cuestionar la legitimidad del cónclave en el que fue elegido el Pontífice argentino. A través de diversos artículos y declaraciones ha tirado por tierra algunos de los textos magisteriales de Jorge Mario Bergoglio, como la exhortación «Amoris laetitia» sobre la familia o la declaración «Fiducia supplicans».«Amoris Laetitia» abrió la puerta a la comunión de los divorciados vueltos a casar. Para el sacerdote defenestrado, esta reforma de Francisco «cambia el paradigma moral objetivo católico, y también la aprobación de la interpretación hecha por los obispos argentinos, que contradice el dogma de la Iglesia, permitiendo la absolución y la comunión a quienes sin propósito de enmienda se encuentran en situación de pecado grave. Su rechazo frontal a «Fiducia supplicans» viene motivado porque respaldaba la bendición informal de parejas homosexuales. Para el cura sancionado, este documento suponía «la bendición del pecado, maldito siempre por Dios, e incluso del que éste reputa como abominable».«El Papa Francisco está sacando herejías que contradicen la doctrina», expuso en un momento determinado. «Entre las más gordas», exponía el entonces cura, se encontraban, además de las citadas, «equiparar todas las religiones y despojar de la sobrenaturalidad a la Iglesia Católica». Esto es lo que le llevó a no callarse «en conciencia», porque no puede «acatar un magisterio que va contra la doctrina católica», que «todo sacerdote tiene obligación de defender».A León XIV le ha llegado a pedir que «arregle esta lamentable situación, restaurando la consistencia y así también la solidez de la doctrina católica, pues evidentemente fuera de la verdad no es posible nada verdadero: ni la unidad ni la paz ni la caridad, que pasarían a ser falsas y meros sucedáneos».Lejos de retractarse cuando se le ha invitado a dar un paso atrás, el ya ex sacerdote se ha reafirmado en sus acusaciones. El propio comunicado de la Diócesis recuerda que desde 2023 se ha mantenido un diálogo con él, tanto por parte del obispo José Ignacio Munilla como de otros sacerdotes. Ante su negativa, en febrero de 2024, Munilla le apartó de todo cargo y se le amonestó «para que cesara en su postura y obedeciera a las medidas cautelares decretadas».En septiembre de 2025, el obispo dio un paso más para prohibi
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