La fábrica de Epta Costan en Limana, provincia de Belluno (Italia), especializada en refrigeración comercial, abonó erróneamente hasta 600 euros de más a más de 600 empleados. El error, originado por una doble contabilización de un plus de turnicidad tras la entrada en vigor de la Ley de Presupuestos de 2026, llevó a la empresa a solicitar la devolución. La respuesta fue un paro de cuatro horas el 19 de junio, que los sindicatos vincularon al bloqueo de la negociación del convenio colectivo, según recogió El Corriere del Veneto, la cabecera regional del Corriere della Sera. Según explicó Stefano Bona, secretario provincial del sindicato Fiom Cgil, en declaraciones recogidas por el medio italiano, «durante cuatro meses se pagó por duplicado una indemnización por turno que solo correspondía una vez». La normativa italiana de 2026 introdujo un impuesto sustitutivo del IRPF del 15% para las rentas inferiores a 40.000 euros, lo que complicó el cálculo de nóminas. Muchos trabajadores ya habían gastado ese dinero extra, por lo que pidieron una devolución más escalonada. La empresa ofreció fraccionar el reintegro, pero el sindicato reclamó «condiciones aún más flexibles para los casos más delicados». Malestar acumulado y la batalla por el convenio A pesar de que la dirección pidió disculpas y propuso recuperar la cantidad en plazos, la plantilla decidió movilizarse. Fuentes internas recogidas por El Corriere del Veneto señalaron que no todos estaban de acuerdo con ir a la huelga. Para sortear esa división, los representantes sindicales enmarcaron la protesta dentro de una reivindicación más amplia: el estancamiento del convenio integrativo de empresa. «El paro se convocó sobre todo por el bloqueo del acuerdo complementario; es el punto más espinoso», afirmó Bona. Unidad en la fábrica pese a las tensiones internas La RSU (Representación Sindical Unitaria) de Limana difundió un comunicado agradeciendo la alta participación en la huelga, subrayando que «la respuesta masiva demuestra la unidad de los trabajadores ante las cuestiones pendientes». El sindicato recordó que no se trata del primer error en las nóminas, y que la falta de avances en el convenio agravaba el malestar. Epta Costan ha prorrogado numerosos contratos temporales y muestra una solidez mayor que otras industrias del territorio, por lo que la Fiom considera «difícil de entender la resistencia a renovar un acuerdo que es sostenible y proporcionado a las condiciones de la empresa». Mientras los trabajadores esperan una solución que no asfixie sus economías domésticas, la presión sindical se centra en desbloquear el convenio, conscientes de que la devolución sigue siendo un compromiso inevitable.
Un desajuste en la aplicación de los nuevos incentivos fiscales italianos provocó un pago doble de complementos salariales y encendió un paro que mezcla la restitución económica con la exigencia de un nuevo convenio de empresa
La fábrica de Epta Costan en Limana, provincia de Belluno (Italia), especializada en refrigeración comercial, abonó erróneamente hasta 600 euros de más a más de 600 empleados.El error, originado por una doble contabilización de un plus de turnicidad tras la entrada en vigor de la Ley de Presupuestos de 2026, llevó a la empresa a solicitar la devolución. La respuesta fue un paro de cuatro horas el 19 de junio, que los sindicatos vincularon al bloqueo de la negociación del convenio colectivo, según recogió El Corriere del Veneto, la cabecera regional del Corriere della Sera.Según explicó Stefano Bona, secretario provincial del sindicato Fiom Cgil, en declaraciones recogidas por el medio italiano, «durante cuatro meses se pagó por duplicado una indemnización por turno que solo correspondía una vez».La normativa italiana de 2026 introdujo un impuesto sustitutivo del IRPF del 15% para las rentas inferiores a 40.000 euros, lo que complicó el cálculo de nóminas. Muchos trabajadores ya habían gastado ese dinero extra, por lo que pidieron una devolución más escalonada. La empresa ofreció fraccionar el reintegro, pero el sindicato reclamó «condiciones aún más flexibles para los casos más delicados».Malestar acumulado y la batalla por el convenioA pesar de que la dirección pidió disculpas y propuso recuperar la cantidad en plazos, la plantilla decidió movilizarse.Fuentes internas recogidas por El Corriere del Veneto señalaron que no todos estaban de acuerdo con ir a la huelga. Para sortear esa división, los representantes sindicales enmarcaron la protesta dentro de una reivindicación más amplia: el estancamiento del convenio integrativo de empresa. «El paro se convocó sobre todo por el bloqueo del acuerdo complementario; es el punto más espinoso», afirmó Bona. Unidad en la fábrica pese a las tensiones internasLa RSU (Representación Sindical Unitaria) de Limana difundió un comunicado agradeciendo la alta participación en la huelga, subrayando que «la respuesta masiva demuestra la unidad de los trabajadores ante las cuestiones pendientes». El sindicato recordó que no se trata del primer error en las nóminas, y que la falta de avances en el convenio agravaba el malestar.Epta Costan ha prorrogado numerosos contratos temporales y muestra una solidez mayor que otras industrias del territorio, por lo que la Fiom considera «difícil de entender la resistencia a renovar un acuerdo que es sostenible y proporcionado a las condiciones de la empresa».Mientras los trabajadores esperan una solución que no asfixie sus economías domésticas, la presión sindical se centra en desbloquear el convenio, conscientes de que la devolución sigue siendo un compromiso inevitable.
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