De herramienta productiva a consejero sentimental. La Inteligencia Artificial (IA) Generativa está siendo usada como herramienta de apoyo emocional y salud mental. Así al menos lo pone de manifiesto el informe “La economía de la soledad. El papel de la IA en la salud mental”, elaborado por EAE Business School en colaboración con Planeta Formación y Universidades- Nex·ia, ambos pertenecientes a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades. Según dicho documento, España se ha convertido en el país europeo donde más se utiliza la inteligencia artificial generativa para estos fines. De hecho, el 61% de la población recurre ya a este tipo de soluciones, frente al 52% de media en Europa. Entre los más jóvenes, el 34,9% de quienes tienen entre 25 y 34 años ya utiliza herramientas de IA para buscar información relacionada con salud mental, mientras que parte de la Generación Z ha comenzado a emplear estos sistemas como vía de desahogo emocional o sustituto conversacional. “La IA conversacional está evolucionando desde una función puramente productiva hacia un uso emocional y relacional. El 18% de las adolescentes y el 12% de los jóvenes españoles utiliza herramientas de IA “para hablar o contarle sus cosas”, consolidando una nueva categoría de consumo tecnológico vinculada al acompañamiento afectivo”, señala Jone Vicente Urrutia, responsable académica de Nex·ia. Estos hábitos también están conllevando el desarrollo de la denominada “computación afectiva”, tecnologías capaces de detectar, interpretar y responder a emociones humanas. Este mercado podría superar los 388.000 millones de dólares a nivel global antes de 2030. Sin embargo, esta tendencia también plantea interrogantes relacionados con la dependencia emocional, la confianza tecnológica o la posible sustitución de relaciones humanas, especialmente entre los colectivos más vulnerables. Según el informe, el aislamiento social está impactando en ámbitos tan diversos como el mercado laboral, los hábitos de consumo, la productividad empresarial y el desarrollo de nuevas tecnologías basadas en inteligencia artificial. Soledad no deseada Entre los hallazgos destaca que la soledad no deseada afecta ya al 13,4% de la población española y genera un coste económico estimado de 14.141 millones de euros anuales, equivalente al 1,17% del PIB. De esta cifra, 6.101 millones corresponden a costes sanitarios directos derivados del mayor uso de servicios de atención primaria y del incremento en el consumo de psicofármacos, mientras que otros 8.039 millones proceden de la pérdida de productividad vinculada al absentismo laboral, la enfermedad y la muerte prematura. Además, dado que cada vez hay más hogares formados por una sola persona, los patrones de gasto, ahorro y consumo se están viendo modificados. Se trata, además, de una tendencia al alza, puesto que se prevé que en 2039 haya 7,7 millones de hogares unipersonales (el 33,
Según el informe “La economía de la soledad. El papel de la IA en la salud mental”, 6 de cada 10 españoles recurre a esta tecnología como herramienta de apoyo emocional y salud mental
De herramienta productiva a consejero sentimental. La Inteligencia Artificial (IA) Generativa está siendo usada como herramienta de apoyo emocional y salud mental. Así al menos lo pone de manifiesto el informe “La economía de la soledad. El papel de la IA en la salud mental”, elaborado por EAE Business School en colaboración con Planeta Formación y Universidades- Nex·ia, ambos pertenecientes a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades.Según dicho documento, España se ha convertido en el país europeo donde más se utiliza la inteligencia artificial generativa para estos fines. De hecho, el 61% de la población recurre ya a este tipo de soluciones, frente al 52% de media en Europa.Entre los más jóvenes, el 34,9% de quienes tienen entre 25 y 34 años ya utiliza herramientas de IA para buscar información relacionada con salud mental, mientras que parte de la Generación Z ha comenzado a emplear estos sistemas como vía de desahogo emocional o sustituto conversacional.“La IA conversacional está evolucionando desde una función puramente productiva hacia un uso emocional y relacional. El 18% de las adolescentes y el 12% de los jóvenes españoles utiliza herramientas de IA “para hablar o contarle sus cosas”, consolidando una nueva categoría de consumo tecnológico vinculada al acompañamiento afectivo”, señala Jone Vicente Urrutia, responsable académica de Nex·ia.Estos hábitos también están conllevando el desarrollo de la denominada “computación afectiva”, tecnologías capaces de detectar, interpretar y responder a emociones humanas. Este mercado podría superar los 388.000 millones de dólares a nivel global antes de 2030. Sin embargo, esta tendencia también plantea interrogantes relacionados con la dependencia emocional, la confianza tecnológica o la posible sustitución de relaciones humanas, especialmente entre los colectivos más vulnerables.Según el informe, el aislamiento social está impactando en ámbitos tan diversos como el mercado laboral, los hábitos de consumo, la productividad empresarial y el desarrollo de nuevas tecnologías basadas en inteligencia artificial. Soledad no deseadaEntre los hallazgos destaca que la soledad no deseada afecta ya al 13,4% de la población española y genera un coste económico estimado de 14.141 millones de euros anuales, equivalente al 1,17% del PIB. De esta cifra, 6.101 millones corresponden a costes sanitarios directos derivados del mayor uso de servicios de atención primaria y del incremento en el consumo de psicofármacos, mientras que otros 8.039 millones proceden de la pérdida de productividad vinculada al absentismo laboral, la enfermedad y la muerte prematura.Además, dado que cada vez hay más hogares formados por una sola persona, los patrones de gasto, ahorro y consumo se están viendo modificados. Se trata, además, de una tendencia al alza, puesto que se prevé que en 2039 haya 7,7 millones de hogares unipersonales (el 33,5% del
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