Con la subida de las temperaturas y el aumento del consumo de bebidas refrescantes, las cervezas con limón vuelven a ganar protagonismo en supermercados, bares y terrazas. Su sabor suave y su carácter refrescante las convierten en una de las opciones preferidas para quienes buscan una alternativa más ligera a la cerveza tradicional. Sin embargo, detrás de esa imagen asociada al limón y a la frescura se esconde una composición que no siempre coincide con lo que muchos consumidores imaginan.. Tras analizar treinta referencias distintas, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha detectado que estas bebidas pueden aportar una cantidad de calorías similar a la de algunos refrescos azucarados. Además, en numerosos casos su lista de ingredientes está muy alejada de la idea de una mezcla sencilla de cerveza y zumo de limón.. Radler y Shandy: dos productos parecidos, pero no iguales. Dentro de este tipo de bebidas destacan principalmente dos categorías: las Radler y las Shandy. Aunque a simple vista puedan parecer prácticamente iguales, existen diferencias importantes en su composición.. Las Shandy están elaboradas mayoritariamente a partir de refrescos carbonatados con una pequeña proporción de cerveza, que suele representar aproximadamente una quinta parte del contenido total. Según el análisis de la OCU, estas bebidas no contienen zumo de limón natural, ya que su sabor se consigue mediante el uso de aromas.. Las Radler, por su parte, presentan una mayor presencia de cerveza, aunque la proporción varía notablemente según el fabricante. En algunos casos apenas alcanza el 36%, mientras que en otros llega hasta el 90%. Aunque sí incorporan zumo de limón, la cantidad suele ser reducida y rara vez supera el 5%.. Azúcares, aditivos y las mejor valoradas por los expertos. Otro de los aspectos que más llamó la atención durante el estudio fue la presencia de azúcares añadidos y distintos aditivos. Mientras que la cerveza convencional suele elaborarse con una lista de ingredientes relativamente simple, muchas de estas variedades recurren a colorantes, estabilizantes o jarabes de glucosa para potenciar el sabor dulce.. Entre las treinta muestras analizadas, únicamente Amstel Tostada 0,0 con limón y Estrella de Levante destacan por estar libres de aditivos químicos.. En cuanto a la valoración sensorial, los expertos encargados de la cata se inclinaron mayoritariamente por las Radler, al considerar que ofrecen un perfil más fresco y equilibrado.. La mejor puntuada fue Ambar Radler, que se situó en lo más alto de la clasificación. Tras ella aparecen las versiones comercializadas por Consum, Dia y Alcampo bajo sus respectivas marcas blancas.. Dentro de la categoría Shandy, la propuesta de Mercadona comercializada bajo la marca Steinburg fue la única que logró convencer al panel de catadores por su sabor, aunque los especialistas señalaron como punto débil su escasa espuma.
Detrás de esa imagen asociada al limón y a la frescura se esconde una composición que no siempre coincide con lo que muchos consumidores imaginan
Con la subida de las temperaturas y el aumento del consumo de bebidas refrescantes, las cervezas con limón vuelven a ganar protagonismo en supermercados, bares y terrazas. Su sabor suave y su carácter refrescante las convierten en una de las opciones preferidas para quienes buscan una alternativa más ligera a la cerveza tradicional. Sin embargo, detrás de esa imagen asociada al limón y a la frescura se esconde una composición que no siempre coincide con lo que muchos consumidores imaginan.. Tras analizar treinta referencias distintas, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha detectado que estas bebidas pueden aportar una cantidad de calorías similar a la de algunos refrescos azucarados. Además, en numerosos casos su lista de ingredientes está muy alejada de la idea de una mezcla sencilla de cerveza y zumo de limón.. Radler y Shandy: dos productos parecidos, pero no iguales. Dentro de este tipo de bebidas destacan principalmente dos categorías: las Radler y las Shandy. Aunque a simple vista puedan parecer prácticamente iguales, existen diferencias importantes en su composición.. Las Shandy están elaboradas mayoritariamente a partir de refrescos carbonatados con una pequeña proporción de cerveza, que suele representar aproximadamente una quinta parte del contenido total. Según el análisis de la OCU, estas bebidas no contienen zumo de limón natural, ya que su sabor se consigue mediante el uso de aromas.. Las Radler, por su parte, presentan una mayor presencia de cerveza, aunque la proporción varía notablemente según el fabricante. En algunos casos apenas alcanza el 36%, mientras que en otros llega hasta el 90%. Aunque sí incorporan zumo de limón, la cantidad suele ser reducida y rara vez supera el 5%.. Azúcares, aditivos y las mejor valoradas por los expertos. Otro de los aspectos que más llamó la atención durante el estudio fue la presencia de azúcares añadidos y distintos aditivos. Mientras que la cerveza convencional suele elaborarse con una lista de ingredientes relativamente simple, muchas de estas variedades recurren a colorantes, estabilizantes o jarabes de glucosa para potenciar el sabor dulce.. Entre las treinta muestras analizadas, únicamente Amstel Tostada 0,0 con limón y Estrella de Levante destacan por estar libres de aditivos químicos.. En cuanto a la valoración sensorial, los expertos encargados de la cata se inclinaron mayoritariamente por las Radler, al considerar que ofrecen un perfil más fresco y equilibrado.. La mejor puntuada fue Ambar Radler, que se situó en lo más alto de la clasificación. Tras ella aparecen las versiones comercializadas por Consum, Dia y Alcampo bajo sus respectivas marcas blancas.. Dentro de la categoría Shandy, la propuesta de Mercadona comercializada bajo la marca Steinburg fue la única que logró convencer al panel de catadores por su sabor, aunque los especialistas señalaron como punto débil su escasa espuma.
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