Mikel Oyarzabal ha cambiado su suerte y probablemente haya cambiado la suerte de España en el Mundial. El delantero, en 24 minutos, marcó dos goles y dio una asistencia contra Arabia Saudí, una estadística que nadie había logrado en tan poco tiempo. Fue sustituido en el descanso y aún así, fue elegido el mejor jugador del encuentro. Lamine Yamal es y será decisivo, pero es Oyarzabal el que, si está de dulce, como parece que lo está,puede determinar el futuro de la selección con sus goles.. Tres participaciones directas en el marcador antes del minuto 25, dos como goleador y una como asistente, convierten a Oyarzabal en el segundo jugador desde 1966 que logra ese registro en tan poco tiempo dentro de un Mundial. El primero fue László Fazekas, que hizo algo parecido para Hungría frente a El Salvador en 1982 con un gol y dos pases de gol. Cuatro décadas y media después, el delantero de la Real Sociedad iguala y supera (pues los goles valen más) ese hito y lo hace en un torneo donde España llega por fin mostró opciones reales de ir muy lejos.. La revancha de un jugador que arrancó invisible. Es un recórd con valor doble si se mira lo que ocurrió en el estreno de España en este Mundial, ante Cabo Verde. Oyarzabal jugó los primeros 30 minutos sin tocar el balón ni una sola vez, una situación que los registros históricos no habían visto en ningún jugador desde 1966. Fue la peor versión de sí mismo en el peor momento posible «No tenía esa constancia de esos minutos», dijo ese día De la Fuente. «Yo pensé que había tocado. Yo le he dicho: ‘De verdad que era consciente de que no habías tocado muchos, pero tampoco cero». Y sin embargo el seleccionador mantuvo la confianza en él. Ante Arabia Saudí, esa confianza se convirtió en dos goles y una asistencia.. Veintiún goles o asistencias en trece partidos. Los números que acumula Oyarzabal con España en los últimos meses son los de un jugador que vive una racha difícil de sostener, aunque él la está sosteniendo. Catorce goles y siete asistencias en 21 partidos con la selección y solo un encuentro en ese tramo sin participación directa en un tanto, que fue precisamente el de Cabo Verde. Al partido siguiente, ante Arabia Saudí, respondió con su mejor actuación del torneo. Y España sueña otra vez.. ### Si Oyarzabal está así, España tiene Mundial. Lamine Yamal genera titulares en cada jugada, Pedri controla el tempo y Morata aporta el trabajo de referencia, pero cuando Oyarzabal se enchufar como lo hizo ante Arabia Saudí, la selección tiene una dimensión diferente en ataque. Veinticuatro minutos le bastaron para cambiar el partido y para que el premio al mejor jugador del encuentro recayera en él, aunque no completara los 90 minutos. En un torneo que se decide en los detalles, tener un delantero en ese estado de forma puede marcar la diferencia entre llegar lejos y quedarse en el camino.
El delantero español cambió y con él cambió toda la selección. Ahora, el equipo de De la Fuente mira el futuro de otra manera
Mikel Oyarzabal ha cambiado su suerte y probablemente haya cambiado la suerte de España en el Mundial. El delantero, en 24 minutos, marcó dos goles y dio una asistencia contra Arabia Saudí, una estadística que nadie había logrado en tan poco tiempo. Fue sustituido en el descanso y aún así, fue elegido el mejor jugador del encuentro. Lamine Yamal es y será decisivo, pero es Oyarzabal el que, si está de dulce, como parece que lo está,puede determinar el futuro de la selección con sus goles.. Tres participaciones directas en el marcador antes del minuto 25, dos como goleador y una como asistente, convierten a Oyarzabal en el segundo jugador desde 1966 que logra ese registro en tan poco tiempo dentro de un Mundial. El primero fue László Fazekas, que hizo algo parecido para Hungría frente a El Salvador en 1982 con un gol y dos pases de gol. Cuatro décadas y media después, el delantero de la Real Sociedad iguala y supera (pues los goles valen más) ese hito y lo hace en un torneo donde España llega por fin mostró opciones reales de ir muy lejos.. La revancha de un jugador que arrancó invisible. Es un recórd con valor doble si se mira lo que ocurrió en el estreno de España en este Mundial, ante Cabo Verde. Oyarzabal jugó los primeros 30 minutos sin tocar el balón ni una sola vez, una situación que los registros históricos no habían visto en ningún jugador desde 1966. Fue la peor versión de sí mismo en el peor momento posible «No tenía esa constancia de esos minutos», dijo ese día De la Fuente. «Yo pensé que había tocado. Yo le he dicho: ‘De verdad que era consciente de que no habías tocado muchos, pero tampoco cero». Y sin embargo el seleccionador mantuvo la confianza en él. Ante Arabia Saudí, esa confianza se convirtió en dos goles y una asistencia.. Veintiún goles o asistencias en trece partidos. Los números que acumula Oyarzabal con España en los últimos meses son los de un jugador que vive una racha difícil de sostener, aunque él la está sosteniendo. Catorce goles y siete asistencias en 21 partidos con la selección y solo un encuentro en ese tramo sin participación directa en un tanto, que fue precisamente el de Cabo Verde. Al partido siguiente, ante Arabia Saudí, respondió con su mejor actuación del torneo. Y España sueña otra vez.. ### Si Oyarzabal está así, España tiene Mundial. Lamine Yamal genera titulares en cada jugada, Pedri controla el tempo y Morata aporta el trabajo de referencia, pero cuando Oyarzabal se enchufar como lo hizo ante Arabia Saudí, la selección tiene una dimensión diferente en ataque. Veinticuatro minutos le bastaron para cambiar el partido y para que el premio al mejor jugador del encuentro recayera en él, aunque no completara los 90 minutos. En un torneo que se decide en los detalles, tener un delantero en ese estado de forma puede marcar la diferencia entre llegar lejos y quedarse en el camino.
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