La noche del 23 al 24 de junio está marcada en buena parte de Galicia por hogueras, reuniones al aire libre y tradiciones que han pasado de generación en generación. Entre ellas destaca el conocido como cacho de San Juan, un ritual popular que sigue presente en miles de hogares y que consiste en dejar varias hierbas aromáticas en agua durante toda la noche para lavarse la cara con ella a la mañana siguiente.. La recogida de estas plantas se realiza tradicionalmente durante la tarde o la noche del 23 de junio. Aunque la costumbre tiene raíces muy antiguas y está ligada a la celebración del solsticio de verano, sigue formando parte de la víspera de San Juan en numerosos municipios gallegos.. Qué es el cacho de San Juan. La tradición consiste en recoger distintas plantas y flores y colocarlas en un recipiente con agua que permanecerá al sereno durante toda la noche. Según la creencia popular, el rocío de la noche de San Juan potencia las propiedades simbólicas de las hierbas.. A la mañana siguiente, el agua se utiliza para lavarse la cara y las manos. La tradición sostiene que este gesto ayuda a atraer la buena suerte, alejar las energías negativas y favorecer la protección durante el resto del año.. Además de utilizarse para el lavado ritual, muchas personas conservan el ramo y lo colocan en puertas o ventanas como símbolo de protección para el hogar.. Las hierbas que suelen formar parte del cacho. Aunque no existe una composición única y cada familia mantiene sus propias costumbres, hay varias plantas que se repiten año tras año en los cachos de San Juan.. La más representativa es el hipérico o hierba de San Juan, una planta de flores amarillas estrechamente ligada a esta celebración. Junto a ella suele aparecer el hinojo, muy común en caminos y zonas rurales, así como la malva, fácilmente reconocible por sus flores de color violeta.. Otra de las más utilizadas es el romero, una planta aromática muy presente en las tradiciones populares gallegas. También suelen incorporarse el helecho, que a menudo sirve de base para el ramo, la hierbaluisa, apreciada por su aroma cítrico, y la xesta, una de las especies más características del paisaje gallego por sus llamativas flores amarillas.. La tradición popular atribuye a estas plantas propiedades relacionadas con la protección, la purificación y la buena fortuna, aunque su presencia en el cacho responde sobre todo a una costumbre transmitida durante generaciones.. Cómo se prepara el ramo y qué se hace con él. Una vez recogidas las hierbas, se introducen en un recipiente con agua y se dejan al aire libre hasta la mañana siguiente.. Al amanecer, muchas personas utilizan esa agua para lavarse la cara y las manos siguiendo uno de los rituales más conocidos de la festividad. Algunas tradiciones populares añaden incluso una recomendación curiosa: evitar mirarse al espejo inmediatamente después del lavado.. Para elaborar el ramo, algunas costumbres aconsejan utilizar helecho como base e ir añadiendo el resto de las plantas, dejando las flores más vistosas en la parte exterior. Después se ata con cuerda o con los propios tallos de algunas de las hierbas.. Pese al paso del tiempo, el cacho continúa formando parte de una de las noches más especiales del calendario gallego. Cada año, miles de personas siguen recogiendo hierbas, dejando el agua al sereno y repitiendo un ritual que ha pasado de generación en generación.
La costumbre de recoger determinadas hierbas el 23 de junio y dejarlas en agua durante toda la noche sigue viva en muchos hogares gallegos como parte de los rituales asociados a San Juan
La noche del 23 al 24 de junio está marcada en buena parte de Galicia por hogueras, reuniones al aire libre y tradiciones que han pasado de generación en generación. Entre ellas destaca el conocido como cacho de San Juan, un ritual popular que sigue presente en miles de hogares y que consiste en dejar varias hierbas aromáticas en agua durante toda la noche para lavarse la cara con ella a la mañana siguiente.. La recogida de estas plantas se realiza tradicionalmente durante la tarde o la noche del 23 de junio. Aunque la costumbre tiene raíces muy antiguas y está ligada a la celebración del solsticio de verano, sigue formando parte de la víspera de San Juan en numerosos municipios gallegos.. Qué es el cacho de San Juan. La tradición consiste en recoger distintas plantas y flores y colocarlas en un recipiente con agua que permanecerá al sereno durante toda la noche. Según la creencia popular, el rocío de la noche de San Juan potencia las propiedades simbólicas de las hierbas.. A la mañana siguiente, el agua se utiliza para lavarse la cara y las manos. La tradición sostiene que este gesto ayuda a atraer la buena suerte, alejar las energías negativas y favorecer la protección durante el resto del año.. Además de utilizarse para el lavado ritual, muchas personas conservan el ramo y lo colocan en puertas o ventanas como símbolo de protección para el hogar.. Las hierbas que suelen formar parte del cacho. Aunque no existe una composición única y cada familia mantiene sus propias costumbres, hay varias plantas que se repiten año tras año en los cachos de San Juan.. La más representativa es el hipérico o hierba de San Juan, una planta de flores amarillas estrechamente ligada a esta celebración. Junto a ella suele aparecer el hinojo, muy común en caminos y zonas rurales, así como la malva, fácilmente reconocible por sus flores de color violeta.. Otra de las más utilizadas es el romero, una planta aromática muy presente en las tradiciones populares gallegas. También suelen incorporarse el helecho, que a menudo sirve de base para el ramo, la hierbaluisa, apreciada por su aroma cítrico, y la xesta, una de las especies más características del paisaje gallego por sus llamativas flores amarillas.. La tradición popular atribuye a estas plantas propiedades relacionadas con la protección, la purificación y la buena fortuna, aunque su presencia en el cacho responde sobre todo a una costumbre transmitida durante generaciones.. Cómo se prepara el ramo y qué se hace con él. Una vez recogidas las hierbas, se introducen en un recipiente con agua y se dejan al aire libre hasta la mañana siguiente.. Al amanecer, muchas personas utilizan esa agua para lavarse la cara y las manos siguiendo uno de los rituales más conocidos de la festividad. Algunas tradiciones populares añaden incluso una recomendación curiosa: evitar mirarse al espejo inmediatamente después del lavado.. Para elaborar el ramo, algunas costumbres aconsejan utilizar helecho como base e ir añadiendo el resto de las plantas, dejando las flores más vistosas en la parte exterior. Después se ata con cuerda o con los propios tallos de algunas de las hierbas.. Pese al paso del tiempo, el cacho continúa formando parte de una de las noches más especiales del calendario gallego. Cada año, miles de personas siguen recogiendo hierbas, dejando el agua al sereno y repitiendo un ritual que ha pasado de generación en generación.
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