Hay localidades en Castilla y León que son fascinantes, no solo por sus gentes y gastronomías, sino también por su patrimonio, pero también por auténticos medios naturales, que fascinan a los visitantes que llegan hasta allí. Este es el caso de esta localidad, en la provincia de Burgos, un rincón estratégico en la historia de España, y que llegó a ser conocido como «El Cerrojo de Castilla».. Viajamos hasta la localidad de Pancorbo, en la provincia burgalesa, un lugar que aúna naturaleza y patrimonio. Un pueblo medieval que te retrotrae hasta el pasado, pero que cuenta con unos desfiladeros fascinantes. Un lugar clave y que fue imprescindible para acceder hasta la meseta castellana. Dicen quien dominaba su paso controlaba el acceso al reino, pero también cuenta con episodios oscuros de la historia, como la del año 1621, la llamada «Tragedia de Pancorbo», un proceso de brujería que acabó con la vida de ocho personas.. Pancorbo se convirtió en la Edad Media como un punto estratégico del Ebro, ya que los musulmanes y los reinos de Navarra y de Castilla se disputaban el poder. Después de adquirir la condición de realengo, la villa se convirtió en un próspero lugar, al llegar hasta él artesanos y mercaderes.. Su principal atractivo es la impresionante muralla rocosa, dentro del parque natural de Montes Obarenes-San Zadornil, que rodea toda la villa. Un relieve jurásico, que acoge una de las colonias de buitres leonados más amplio de España y donde sus paredes parecen que enseñan el rostro de un ser humano.. Pero Pancorbo un auténtico tesoro patrimonial e histórico, que fue testigo de escenas de la película «El hombre que quiso ser rey» de John Huston. Allí destaca la fortaleza de Santa Engracia, que fue construida entre los años 1794 y 1797, para acondicionar la defensa del desfiladero para enfrentar posibles invasiones desde el norte.. Allí también descansa el castillo de Santa Marta, al que también se le conoce como «La Sala», imperturbable desde el siglo IX para vigilar la entrada desde Burgos. Y entre sus iglesias, destaca la de Santiago, del siglo XV, de origen medieval, hoy reconvertida en Museo; la de San Nicolás, del año 1714, sobre una iglesia renacentista o la ermita de la Virgen del Camino.. Y pasear por las calles de la localidad es volver al pasado más medieval, con sus calles empedradas, donde se yerguen casas señoriales. También cuenta con un Centro de Interpretación que se ubica en el Torreón de la Cárcel.. Pero si impresionante es el pueblo, sus alrededores no desmerecen, como el desfiladeros comentado anteriormente o el mirador de la Peña del Mazo, con unas impresionantes vistas.. Y una nueva curiosidad, en el año 2015, se descubría en los alrededores un pueblo medieval, con viviendas de los siglos XIII al XV y en excelente estado.
Esta localidad asombra a los visitantes por sus paisajes entre desfiladeros
Hay localidades en Castilla y León que son fascinantes, no solo por sus gentes y gastronomías, sino también por su patrimonio, pero también por auténticos medios naturales, que fascinan a los visitantes que llegan hasta allí. Este es el caso de esta localidad, en la provincia de Burgos, un rincón estratégico en la historia de España, y que llegó a ser conocido como «El Cerrojo de Castilla».. Viajamos hasta la localidad de Pancorbo, en la provincia burgalesa, un lugar que aúna naturaleza y patrimonio. Un pueblo medieval que te retrotrae hasta el pasado, pero que cuenta con unos desfiladeros fascinantes. Un lugar clave y que fue imprescindible para acceder hasta la meseta castellana. Dicen quien dominaba su paso controlaba el acceso al reino, pero también cuenta con episodios oscuros de la historia, como la del año 1621, la llamada «Tragedia de Pancorbo», un proceso de brujería que acabó con la vida de ocho personas.. Pancorbo se convirtió en la Edad Media como un punto estratégico del Ebro, ya que los musulmanes y los reinos de Navarra y de Castilla se disputaban el poder. Después de adquirir la condición de realengo, la villa se convirtió en un próspero lugar, al llegar hasta él artesanos y mercaderes.. Su principal atractivo es la impresionante muralla rocosa, dentro del parque natural de Montes Obarenes-San Zadornil, que rodea toda la villa. Un relieve jurásico, que acoge una de las colonias de buitres leonados más amplio de España y donde sus paredes parecen que enseñan el rostro de un ser humano.. Pero Pancorbo un auténtico tesoro patrimonial e histórico, que fue testigo de escenas de la película «El hombre que quiso ser rey» de John Huston. Allí destaca la fortaleza de Santa Engracia, que fue construida entre los años 1794 y 1797, para acondicionar la defensa del desfiladero para enfrentar posibles invasiones desde el norte.. Allí también descansa el castillo de Santa Marta, al que también se le conoce como «La Sala», imperturbable desde el siglo IX para vigilar la entrada desde Burgos. Y entre sus iglesias, destaca la de Santiago, del siglo XV, de origen medieval, hoy reconvertida en Museo; la de San Nicolás, del año 1714, sobre una iglesia renacentista o la ermita de la Virgen del Camino.. Y pasear por las calles de la localidad es volver al pasado más medieval, con sus calles empedradas, donde se yerguen casas señoriales. También cuenta con un Centro de Interpretación que se ubica en el Torreón de la Cárcel.. Pero si impresionante es el pueblo, sus alrededores no desmerecen, como el desfiladeros comentado anteriormente o el mirador de la Peña del Mazo, con unas impresionantes vistas.. Y una nueva curiosidad, en el año 2015, se descubría en los alrededores un pueblo medieval, con viviendas de los siglos XIII al XV y en excelente estado.
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