La corrupción que salpica al PSOE y las informaciones conocidas en las últimas semanas sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero marcaron este miércoles buena parte de la sesión de control al Govern en el Parlament. Junts, ERC, PP y Vox aprovecharon sus intervenciones para reclamar explicaciones a Salvador Illa, mientras que incluso los comuns reclamaron más transparencia por parte de los socialistas. El president respondió reivindicando las explicaciones ya ofrecidas por el Govern y defendiendo que el PSC está «libre de corrupción».. La primera en situar el foco sobre el asunto fue la portavoz de Junts, Mònica Sales, que aseguró que el PSOE está «embarrado hasta el cuello» y que algunos dirigentes, como Zapatero, lo están «hasta las cejas». La diputada sostuvo que el problema para Illa es que ese supuesto barro también ha llegado a Cataluña y al PSC, y le reprochó que continúe sin comparecer en el Parlament para dar explicaciones.. Sales cuestionó las relaciones con China, el contrato adjudicado a Huawei y las informaciones sobre el proyecto de Hard Rock, según las cuales Zapatero se llevaría una comisión si se hubiera firmado el megacasino. En ese contexto, se preguntó si los catalanes debían pensar que la «mano de Zapatero» tenía algo que ver con el contrato firmado por el Govern con la tecnológica china y si detrás de la crisis política que acabó provocando elecciones anticipadas en Cataluña (la cuestión del Hard Rock) hubo únicamente discrepancias políticas o también «otros intereses oscuros». La dirigente de Junts acusó a Illa de actuar «como si no pasara nada» y le exigió que comparezca para ofrecer explicaciones.. Desde el PP, Alejandro Fernández fue igual de incisivo. El líder popular afirmó que le sorprende «lo mucho que se parecen Salvador Illa y Zapatero» y criticó que el president siga defendiendo al expresidente socialista pese a las informaciones aparecidas en las últimas semanas. Según Fernández, ambos proyectan una imagen moderada y conciliadora que contrasta con la realidad política que, a su juicio, representan.. «Empieza a quedar claro que ni Zapatero era Bambi ni usted es el yerno ideal», lanzó el dirigente popular desde la tribuna. Fernández aseguró que no le corresponde determinar si Illa es o no cómplice de posibles irregularidades, pero sí le atribuyó una responsabilidad política por haberse relacionado con dirigentes como José Luis Ábalos, Koldo García, Santos Cerdán o Francisco Salazar. «Que cada uno aguante su vela, pero en este caso, es su palo, y es su vela», remachó.. Por su parte, el secretario general de VOX, Ignacio Garriga, anunció que su formación registrará la solicitud para que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, declare en el caso de corrupción y de presunta financiación ilegal que afecta al Partido Socialista. Durante su intervención, Garriga ha expuesto una serie de hechos que, a su juicio, “constituyen un patrón” y no son simples coincidencias. Ha recordado que la empresa Puente China España Comercio S.L., dedicada inicialmente a la venta de mecheros, relojes y monopatines, pasó a convertirse en proveedora de material sanitario durante la pandemia y recibió contratos por valor de 21 millones de euros del Ministerio de Sanidad cuando Illa estaba al frente del departamento. Del mismo modo, ha señalado que la propietaria de dicha empresa, Liling Qi Zhou, impulsó el proyecto inmobiliario La Roca Golf Resort, que fue paralizado por cuestiones urbanísticas y posteriormente reactivado tras un acuerdo político entre PSC y Junts en el municipio de La Roca del Vallès.. Además, Garriga ha destacado la constitución de la Cámara de Comercio de la región china de Shenzhen en España en La Roca del Vallès y la creación de un lobby empresarial denominado Puente China, organizador de eventos a los que, según ha denunciado, acuden habitualmente dirigentes socialistas como invitados de honor. “Una sola casualidad puede ser posible, pero cuatro juntas constituyen un patrón”, ha afirmado. Por este motivo, el secretario general de VOX ha exigido explicaciones al presidente de la Generalitat. Para ello, le ha formulado tres preguntas: “¿Qué relación tiene usted con esta empresaria china? ¿A cambio de qué tanto trato de favor? ¿Y esta señora es la misma a la que Koldo llamaba ‘Chili’?”.. También ERC aprovechó la sesión para fijar posición sobre los casos que afectan al PSOE. Josep Maria Jové reiteró que para los republicanos la corrupción constituye una «línea roja», pero reclamó a los socialistas que actúen con mayor contundencia. El dirigente republicano exigió que aparten a todas las «manzanas podridas» y añadió que, si realmente consideran que son víctimas de una operación de lawfare, deben demostrar valentía y actuar en consecuencia.. Por su parte, la líder de los comuns, Jéssica Albiach, sostuvo que tanto Pedro Sánchez como José Luis Rodríguez Zapatero llegan tarde a la hora de ofrecer explicaciones. Según defendió, España y Cataluña merecen conocer la verdad de lo sucedido. Albiach admitió la existencia de prácticas de lawfare, pero advirtió de que «no todo es lawfare», reclamando así aclaraciones adicionales por parte de los socialistas.. Illa se defiende. Ante las críticas, Illa rechazó las acusaciones y defendió que las explicaciones ya se han dado tanto sobre el contrato de fibra óptica como sobre la campaña electoral del PSC de 2024. El president recordó que el conseller Albert Dalmau compareció en la Cámara para informar sobre la adjudicación en la que participa Huawei y subrayó que se respetan las normativas europeas de seguridad. «¿Qué otras explicaciones quiere y necesita?», preguntó a la oposición.. Respecto a las cuentas de la campaña electoral socialista, Illa señaló que toda la documentación se encuentra en la Sindicatura de Comptes y está auditada. «¿Qué más quiere que haga y qué diga?», insistió. El jefe del ejecutivo catalán aseguró actuar con la «tranquilidad de quien se ha comportado correctamente en todo momento y circunstancia» y sostuvo que ofrece todas las explicaciones necesarias. «El que no las quiere escuchar tiene un problema», afirmó.. En respuesta a ERC, Illa coincidió en que la corrupción constituye una línea roja y defendió que debe combatirse tanto con medidas preventivas como con contundencia cuando se detecta. Según aseguró, esa ha sido la actuación de su formación política. El president cerró su defensa reivindicando la reacción de los socialistas ante las sospechas de corrupción. «Sigo diciendo que mi partido está libre de corrupción», afirmó, antes de añadir que ojalá todas las fuerzas políticas ofrecieran explicaciones «tan rápido» como, a su juicio, lo hace la suya cuando atraviesa situaciones de este tipo.
El presidente defiende que se han dado todas las explicaciones necesarias y sostuvo que el PSC está «libre de corrupción»
La corrupción que salpica al PSOE y las informaciones conocidas en las últimas semanas sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero marcaron este miércoles buena parte de la sesión de control al Govern en el Parlament. Junts, ERC, PP y Vox aprovecharon sus intervenciones para reclamar explicaciones a Salvador Illa, mientras que incluso los comuns reclamaron más transparencia por parte de los socialistas. El president respondió reivindicando las explicaciones ya ofrecidas por el Govern y defendiendo que el PSC está «libre de corrupción».. La primera en situar el foco sobre el asunto fue la portavoz de Junts, Mònica Sales, que aseguró que el PSOE está «embarrado hasta el cuello» y que algunos dirigentes, como Zapatero, lo están «hasta las cejas». La diputada sostuvo que el problema para Illa es que ese supuesto barro también ha llegado a Cataluña y al PSC, y le reprochó que continúe sin comparecer en el Parlament para dar explicaciones.. Sales cuestionó las relaciones con China, el contrato adjudicado a Huawei y las informaciones sobre el proyecto de Hard Rock, según las cuales Zapatero se llevaría una comisión si se hubiera firmado el megacasino. En ese contexto, se preguntó si los catalanes debían pensar que la «mano de Zapatero» tenía algo que ver con el contrato firmado por el Govern con la tecnológica china y si detrás de la crisis política que acabó provocando elecciones anticipadas en Cataluña (la cuestión del Hard Rock) hubo únicamente discrepancias políticas o también «otros intereses oscuros». La dirigente de Junts acusó a Illa de actuar «como si no pasara nada» y le exigió que comparezca para ofrecer explicaciones.. Desde el PP, Alejandro Fernández fue igual de incisivo. El líder popular afirmó que le sorprende «lo mucho que se parecen Salvador Illa y Zapatero» y criticó que el president siga defendiendo al expresidente socialista pese a las informaciones aparecidas en las últimas semanas. Según Fernández, ambos proyectan una imagen moderada y conciliadora que contrasta con la realidad política que, a su juicio, representan.. «Empieza a quedar claro que ni Zapatero era Bambi ni usted es el yerno ideal», lanzó el dirigente popular desde la tribuna. Fernández aseguró que no le corresponde determinar si Illa es o no cómplice de posibles irregularidades, pero sí le atribuyó una responsabilidad política por haberse relacionado con dirigentes como José Luis Ábalos, Koldo García, Santos Cerdán o Francisco Salazar. «Que cada uno aguante su vela, pero en este caso, es su palo, y es su vela», remachó.. Por su parte, el secretario general de VOX, Ignacio Garriga, anunció que su formación registrará la solicitud para que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, declare en el caso de corrupción y de presunta financiación ilegal que afecta al Partido Socialista. Durante su intervención, Garriga ha expuesto una serie de hechos que, a su juicio, “constituyen un patrón” y no son simples coincidencias. Ha recordado que la empresa Puente China España Comercio S.L., dedicada inicialmente a la venta de mecheros, relojes y monopatines, pasó a convertirse en proveedora de material sanitario durante la pandemia y recibió contratos por valor de 21 millones de euros del Ministerio de Sanidad cuando Illa estaba al frente del departamento. Del mismo modo, ha señalado que la propietaria de dicha empresa, Liling Qi Zhou, impulsó el proyecto inmobiliario La Roca GolfResort, que fue paralizado por cuestiones urbanísticas y posteriormente reactivado tras un acuerdo político entre PSC y Junts en el municipio de La Roca del Vallès.. Además, Garriga ha destacado la constitución de la Cámara de Comercio de la región china de Shenzhen en España en La Roca del Vallès y la creación de un lobby empresarial denominado Puente China, organizador de eventos a los que, según ha denunciado, acuden habitualmente dirigentes socialistas como invitados de honor. “Una sola casualidad puede ser posible, pero cuatro juntas constituyen un patrón”, ha afirmado. Por este motivo, el secretario general de VOX ha exigido explicaciones al presidente de la Generalitat. Para ello, le ha formulado tres preguntas: “¿Qué relación tiene usted con esta empresaria china? ¿A cambio de qué tanto trato de favor? ¿Y esta señora es la misma a la que Koldo llamaba ‘Chili’?”.. También ERC aprovechó la sesión para fijar posición sobre los casos que afectan al PSOE. Josep Maria Jové reiteró que para los republicanos la corrupción constituye una «línea roja», pero reclamó a los socialistas que actúen con mayor contundencia. El dirigente republicano exigió que aparten a todas las «manzanas podridas» y añadió que, si realmente consideran que son víctimas de una operación de lawfare, deben demostrar valentía y actuar en consecuencia.. Por su parte, la líder de los comuns, Jéssica Albiach, sostuvo que tanto Pedro Sánchez como José Luis Rodríguez Zapatero llegan tarde a la hora de ofrecer explicaciones. Según defendió, España y Cataluña merecen conocer la verdad de lo sucedido. Albiach admitió la existencia de prácticas de lawfare, pero advirtió de que «no todo es lawfare», reclamando así aclaraciones adicionales por parte de los socialistas.. Illa se defiende. Ante las críticas, Illa rechazó las acusaciones y defendió que las explicaciones ya se han dado tanto sobre el contrato de fibra óptica como sobre la campaña electoral del PSC de 2024. El president recordó que el conseller Albert Dalmau compareció en la Cámara para informar sobre la adjudicación en la que participa Huawei y subrayó que se respetan las normativas europeas de seguridad. «¿Qué otras explicaciones quiere y necesita?», preguntó a la oposición.. Respecto a las cuentas de la campaña electoral socialista, Illa señaló que toda la documentación se encuentra en la Sindicatura de Comptes y está auditada. «¿Qué más quiere que haga y qué diga?», insistió. El jefe del ejecutivo catalán aseguró actuar con la «tranquilidad de quien se ha comportado correctamente en todo momento y circunstancia» y sostuvo que ofrece todas las explicaciones necesarias. «El que no las quiere escuchar tiene un problema», afirmó.. En respuesta a ERC, Illa coincidió en que la corrupción constituye una línea roja y defendió que debe combatirse tanto con medidas preventivas como con contundencia cuando se detecta. Según aseguró, esa ha sido la actuación de su formación política. El president cerró su defensa reivindicando la reacción de los socialistas ante las sospechas de corrupción. «Sigo diciendo que mi partido está libre de corrupción», afirmó, antes de añadir que ojalá todas las fuerzas políticas ofrecieran explicaciones «tan rápido» como, a su juicio, lo hace la suya cuando atraviesa situaciones de este tipo.
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