El Gobierno ha dado hoy un giro que ni los médicos ni las autonomías esperaban: la aprobación en primera vuelta del anteproyecto del Estatuto Marco, el mismo texto que la ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró el pasado viernes que no llevaría esta semana al Consejo de Ministros.. Cuatro días después de esta promesa, y tan solo [[LINK:INTERNO|||Article|||6a1d86ba98e2c40007cbcdb0|||24 horas más tarde de una reunión con el comité de huelga médico –que ahora se confirma que solo ha sido una pantomima–]], el Ejecutivo ha impulsado una reforma que nace muerta, sin consenso, con un rechazo frontal de facultativos, residentes y organizaciones profesionales, y que puede costarle a Mónica García no solo su puesto de ministra sino sus expectativas de gobernar en la Comunidad de Madrid.. La jornada ha dejado además un gesto político de gran carga simbólica: la ministra no ha comparecido tras el Consejo de Ministros para explicar la reforma. En su lugar, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha asumido la comunicación de un texto que debería ser la gran bandera de Sanidad. La ausencia de García, en un día clave para su departamento, ha sido interpretada en el sector como la confirmación de su papel residual dentro del Ejecutivo y de la pérdida de peso político que arrastra desde hace meses.. «Auténtica irresponsabilidad». La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha sido la primera en reaccionar denunciando que el Ministerio ha aprobado el texto «sin haber modificado aquellos puntos que el colectivo médico consideraba básicos y justos», lo que ha calificado de «auténtica irresponsabilidad».. «Solo al médico se le puede exigir hacer más de 35 horas y está supeditado a la coletilla permanente de las necesidades del servicio», recuerda la organización, citando jornadas de «70, 80 o 90 horas semanales» en Ceuta y Melilla, gestionadas directamente por el Ministerio a través del Ingesa.. La CESM ha insistido en que el Estatuto mantiene una clasificación profesional que equipara a quienes acumulan «al menos 11 años de formación obligatoria» con categorías de menor exigencia, y denuncia que el Gobierno ha ignorado reivindicaciones «reconocidas en el entorno europeo».. Asimismo, el sindicato ha advertido de que el Sistema Nacional de Salud (SNS) «se está descapitalizando de médicos» y que la única vía para frenar la fuga de talento es mejorar las condiciones laborales, algo que –subraya– el Ministerio «ha sido incapaz de contemplar».. Paros más duros en septiembre. Los médicos internos residentes han reaccionado con la misma contundencia. La Asociación MIR España considera «insensible» que el Gobierno haya aprobado el anteproyecto sin acuerdo con los residentes, que llevan meses movilizándose.. Su presidente, Jesús Arzúa, ha pedido «aumentar las medidas de presión» y ha advertido de que las huelgas semanales «no están teniendo efecto disuasorio», por lo que el colectivo se plantea paros más duros a partir de septiembre.. Los MIR denuncian que sus condiciones laborales «son más propias del siglo XIX», con jornadas que superan las 70 horas semanales y guardias mal remuneradas. Para ellos, la aprobación del Estatuto confirma que Sanidad «no escucha» y que la reforma responde más a una estrategia política que a una voluntad real de mejorar el sistema.. «Sin médicos no hay Sanidad». La Organización Médica Colegial (OMC), por su parte, ha lamentado «profundamente» la aprobación del Estatuto Marco «sin el consenso necesario con el colectivo médico». Pese a que hasta ahora la Organización había mantenido un perfil menos crítico y más conciliador, su posición ha experimentado un giro de 180 grados en las últimas semanas ante la evidencia de que la ministra de Sanidad y su departamento quieren dejar fuera de esta reforma a los médicos y sus derechos.. «Los médicos son los líderes de los equipos multidisciplinares y responsables últimos del acto médico», advertían esta mañana en un comunicado. «Sin médicos no habrá nunca ni un modelo, ni un sistema sanitario sostenible, seguro y de calidad».. La OMC ha denunciado que «aspectos estratégicos esenciales para la sostenibilidad y la calidad del SNS no han encontrado una respuesta satisfactoria en el texto presentado» pese a que la profesión ha trasladado sus propuestas «de forma reiterada» durante meses. También ha reprochado que no se hayan incorporado medidas «ampliamente demandadas» que habrían mejorado la atención a los pacientes y las condiciones de ejercicio profesional.. Incluso la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), uno de los sindicatos que el Ministerio ha presentado como aval del acuerdo, ha advertido esta mañana de que revisará el texto «con lupa» durante el trámite de audiencia pública. «No aceptaremos recortes sobre lo pactado, como la jubilación anticipada y parcial. De lo contrario, volveremos al conflicto», ha asegurado su responsable nacional de Sanidad, Fernando Hontangas.. Incluso la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), uno de los sindicatos que el Ministerio ha presentado como aval del acuerdo, ha advertido esta mañana de que revisará el texto «con lupa» durante el trámite de audiencia pública. «No aceptaremos recortes sobre lo pactado, como la jubilación anticipada y parcial. De lo contrario, volveremos al conflicto», ha asegurado su responsable nacional de Sanidad, Fernando Hontangas.
El Gobierno aprueba el anteproyecto tras prometer la ministra que no lo llevaría esta semana al Consejo, y desata la ira de toda la profesión médica
El Gobierno ha dado hoy un giro que ni los médicos ni las autonomías esperaban: la aprobación en primera vuelta del anteproyecto del Estatuto Marco, el mismo texto que la ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró el pasado viernes que no llevaría esta semana al Consejo de Ministros.. Cuatro días después de esta promesa, y tan solo 24 horas más tarde de una reunión con el comité de huelga médico –que ahora se confirma que solo ha sido una pantomima–, el Ejecutivo ha impulsado una reforma que nace muerta, sin consenso, con un rechazo frontal de facultativos, residentes y organizaciones profesionales, y que puede costarle a Mónica García no solo su puesto de ministra sino sus expectativas de gobernar en la Comunidad de Madrid.. La jornada ha dejado además un gesto político de gran carga simbólica: la ministra no ha comparecido tras el Consejo de Ministros para explicar la reforma. En su lugar, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha asumido la comunicación de un texto que debería ser la gran bandera de Sanidad. La ausencia de García, en un día clave para su departamento, ha sido interpretada en el sector como la confirmación de su papel residual dentro del Ejecutivo y de la pérdida de peso político que arrastra desde hace meses.. «Auténtica irresponsabilidad». La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha sido la primera en reaccionar denunciando que el Ministerio ha aprobado el texto «sin haber modificado aquellos puntos que el colectivo médico consideraba básicos y justos», lo que ha calificado de «auténtica irresponsabilidad».. «Solo al médico se le puede exigir hacer más de 35 horas y está supeditado a la coletilla permanente de las necesidades del servicio», recuerda la organización, citando jornadas de «70, 80 o 90 horas semanales» en Ceuta y Melilla, gestionadas directamente por el Ministerio a través del Ingesa.. La CESM ha insistido en que el Estatuto mantiene una clasificación profesional que equipara a quienes acumulan «al menos 11 años de formación obligatoria» con categorías de menor exigencia, y denuncia que el Gobierno ha ignorado reivindicaciones «reconocidas en el entorno europeo».. Asimismo, el sindicato ha advertido de que el Sistema Nacional de Salud (SNS) «se está descapitalizando de médicos» y que la única vía para frenar la fuga de talento es mejorar las condiciones laborales, algo que –subraya– el Ministerio «ha sido incapaz de contemplar».. Paros más duros en septiembre. Los médicos internos residentes han reaccionado con la misma contundencia. La Asociación MIR España considera «insensible» que el Gobierno haya aprobado el anteproyecto sin acuerdo con los residentes, que llevan meses movilizándose.. Su presidente, Jesús Arzúa, ha pedido «aumentar las medidas de presión» y ha advertido de que las huelgas semanales «no están teniendo efecto disuasorio», por lo que el colectivo se plantea paros más duros a partir de septiembre.. Los MIR denuncian que sus condiciones laborales «son más propias del siglo XIX», con jornadas que superan las 70 horas semanales y guardias mal remuneradas. Para ellos, la aprobación del Estatuto confirma que Sanidad «no escucha» y que la reforma responde más a una estrategia política que a una voluntad real de mejorar el sistema.. «Sin médicos no hay Sanidad». La Organización Médica Colegial (OMC),por su parte, ha lamentado «profundamente» la aprobación del Estatuto Marco «sin el consenso necesario con el colectivo médico». Pese a que hasta ahora la Organización había mantenido un perfil menos crítico y más conciliador, su posición ha experimentado un giro de 180 grados en las últimas semanas ante la evidencia de quela ministra de Sanidad y su departamento quieren dejar fuera de esta reforma a los médicos y sus derechos.. «Los médicos son los líderes de los equipos multidisciplinares y responsables últimos del acto médico», advertían esta mañana en un comunicado. «Sin médicos no habrá nunca ni un modelo, ni un sistema sanitario sostenible, seguro y de calidad».. La OMC ha denunciado que «aspectos estratégicos esenciales para la sostenibilidad y la calidad del SNS no han encontrado una respuesta satisfactoria en el texto presentado» pese a que la profesión ha trasladado sus propuestas «de forma reiterada» durante meses. También ha reprochado que no se hayan incorporado medidas «ampliamente demandadas» que habrían mejorado la atención a los pacientes y las condiciones de ejercicio profesional.. Incluso la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), uno de los sindicatos que el Ministerio ha presentado como aval del acuerdo, ha advertido esta mañana de que revisará el texto «con lupa» durante el trámite de audiencia pública. «No aceptaremos recortes sobre lo pactado, como la jubilación anticipada y parcial. De lo contrario, volveremos al conflicto», ha asegurado su responsable nacional de Sanidad, Fernando Hontangas.. Incluso la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), uno de los sindicatos que el Ministerio ha presentado como aval del acuerdo, ha advertido esta mañana de que revisará el texto «con lupa» durante el trámite de audiencia pública. «No aceptaremos recortes sobre lo pactado, como la jubilación anticipada y parcial. De lo contrario, volveremos al conflicto», ha asegurado su responsable nacional de Sanidad, Fernando Hontangas.
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