La señal para reconocer a un genio es que todos los necios se conjuran contra él. Cuando Robert Frank presentó al público «The Americans» produjo una fuerte conmoción en la reticente sociedad norteamericana. Enseguida surgieron voces que tildaban aquel trabajo inaudito de «antiamericano», «feo», «vulgar» y, por supuesto, «comunista». Muchos sectores consideraron que esas fotografías, impregnadas por la influencia que ya ejercían el cine y la televisión, que proveyeron a estas imágenes de nuevos enfoques y desenfoques y atrevidos ángulos, eran malas o muy malas.. Robert Frank, que nació en Zúrich en 1924, llegó a Estados Unidos en 1947, dos años después del final de la[[LINK:TAG|||tag|||6336135059a61a391e0a0a8d||| Segunda Guerra Mundial]]. Impresionado por un país tan vasto, tan rico y tan contradictorio, decidió emprender un viaje a través de su geografía y de sus gentes para averiguar quiénes eran los americanos.. Apoyado por Walker Evans, que le ayudó a conseguir una beca de la Fundación Guggenheim para emprender este proyecto, e inspirado por el libro «American Photographs» (1938), del propio Evans, Robert Frank inició en la década de los cincuenta esta tarea abrumadora. Provisto de una cámara Leica de 35 mm y película en blanco y negro de treinta y seis exposiciones, el fotógrafo disparó cerca de 780 rollos durante el proyecto. Esto supone aproximadamente 28.000 fotogramas. «Los Americanos», publicado en 1958 y uno de los grandes libros de la historia de la fotografía, solo contenía 83 imágenes. Esto supone que seleccionó una imagen por cada 337 disparos o, lo que es igual, una imagen por cada nueve o diez carretes de película.. La Fundación Telefónica, dentro del marco de PHotoEspaña, recoge ahora en Madrid, por primera vez, este trabajo y muestra 140 instantáneas icónicas, el conjunto completo de imágenes que conforman el volumen original –que ha sido prestado por la Maison Européenne de la Photographie de París– y otras obras procedentes del International Center of Photography de Nueva York y de varias colecciones privadas.. Robert Frank recogía en este proyecto todas las contradicciones que tensionaban una sociedad salpicada de mestizajes y paradojas. Ahí estaban la riqueza y la pobreza, la segregación racial, la alienación urbana, el peso que ejercían en las conciencias los símbolos nacionales o el impacto creciente de la cultura de consumo, que se convirtió casi en una imagen del éxito, el triunfo y el American Way of Life en [[LINK:TAG|||tag|||6322f7841e757a32c790b56f|||Estados Unidos]]. Una radiografía que mostraba la realidad y, claro, la realidad siempre incomoda.
Fundación Telefónica exhibe por primera vez la serie más famosa del fotógrafo
La señal para reconocer a un genio es que todos los necios se conjuran contra él. Cuando Robert Frank presentó al público «The Americans» produjo una fuerte conmoción en la reticente sociedad norteamericana. Enseguida surgieron voces que tildaban aquel trabajo inaudito de «antiamericano», «feo», «vulgar» y, por supuesto, «comunista». Muchos sectores consideraron que esas fotografías, impregnadas por la influencia que ya ejercían el cine y la televisión, que proveyeron a estas imágenes de nuevos enfoques y desenfoques y atrevidos ángulos, eran malas o muy malas.. Robert Frank, que nació en Zúrich en 1924, llegó a Estados Unidos en 1947, dos años después del final de la Segunda Guerra Mundial. Impresionado por un país tan vasto, tan rico y tan contradictorio, decidió emprender un viaje a través de su geografía y de sus gentes para averiguar quiénes eran los americanos.. Apoyado por Walker Evans, que le ayudó a conseguir una beca de la Fundación Guggenheim para emprender este proyecto, e inspirado por el libro «American Photographs» (1938), del propio Evans, Robert Frank inició en la década de los cincuenta esta tarea abrumadora. Provisto de una cámara Leica de 35 mm y película en blanco y negro de treinta y seis exposiciones, el fotógrafo disparó cerca de 780 rollos durante el proyecto. Esto supone aproximadamente 28.000 fotogramas. «Los Americanos», publicado en 1958 y uno de los grandes libros de la historia de la fotografía, solo contenía 83 imágenes. Esto supone que seleccionó una imagen por cada 337 disparos o, lo que es igual, una imagen por cada nueve o diez carretes de película.. La Fundación Telefónica, dentro del marco de PHotoEspaña, recoge ahora en Madrid, por primera vez, este trabajo y muestra 140 instantáneas icónicas, el conjunto completo de imágenes que conforman el volumen original –que ha sido prestado por la Maison Européenne de la Photographie de París– y otras obras procedentes del International Center of Photography de Nueva York y de varias colecciones privadas.. Robert Frank recogía en este proyecto todas las contradicciones que tensionaban una sociedad salpicada de mestizajes y paradojas. Ahí estaban la riqueza y la pobreza, la segregación racial, la alienación urbana, el peso que ejercían en las conciencias los símbolos nacionales o el impacto creciente de la cultura de consumo, que se convirtió casi en una imagen del éxito, el triunfo y el American Way of Life en Estados Unidos. Una radiografía que mostraba la realidad y, claro, la realidad siempre incomoda.
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