El diario Politico, de Bruselas, publica en su edición digital que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha impulsado un nuevo plan para reforzar la relación con Estados Unidos y evitar que el presidente Donald Trump tome distancia de la alianza atlántica. La estrategia pasa por aumentar la producción militar y promover nuevos acuerdos de defensa que también beneficien a empresas estadounidenses.. La cuestión será uno de los temas clave de la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en la ciudad sueca de Helsingborg y de la próxima cumbre de líderes en Ankara. Según varios diplomáticos de la alianza, Rutte ha pedido a los socios europeos que lleguen con compromisos concretos sobre gasto militar, producción de armamento y contratos industriales.. El plan incluye fomentar proyectos conjuntos con compañías de defensa de Estados Unidos y aumentar las compras de material militar estadounidense. Entre las medidas que se estudian figura además la renovación de la flota de vigilancia aérea AWACS de la OTAN con aviones GlobalEye fabricados por la empresa sueca Saab.. Los AWACS son aviones radar que sirven para vigilar el espacio aéreo, detectar misiles, coordinar operaciones militares y controlar movimientos enemigos a gran distancia. Son clave para la defensa de la OTAN.. Sin embargo, la estrategia amenaza con abrir nuevas tensiones con la Unión Europea, que apuesta por fortalecer su propia industria militar y reducir la dependencia exterior. Varios diplomáticos europeos advierten de que Bruselas quiere que el fuerte aumento del gasto en defensa beneficie principalmente a las empresas del continente.
El diario Politico, de Bruselas, publica en su edición digital que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha impulsado un nuevo plan para reforzar la relación con Estados Unidos y evitar que el presidente Donald Trump tome distancia de la alianza atlántica. La estrategia pasa por aumentar la producción militar y promover nuevos acuerdos de defensa que también beneficien a empresas estadounidenses.. La cuestión será uno de los temas clave de la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en la ciudad sueca de Helsingborg y de la próxima cumbre de líderes en Ankara. Según varios diplomáticos de la alianza, Rutte ha pedido a los socios europeos que lleguen con compromisos concretos sobre gasto militar, producción de armamento y contratos industriales.. El plan incluye fomentar proyectos conjuntos con compañías de defensa de Estados Unidos y aumentar las compras de material militar estadounidense. Entre las medidas que se estudian figura además la renovación de la flota de vigilancia aérea AWACS de la OTAN con aviones GlobalEye fabricados por la empresa sueca Saab.. Los AWACS son aviones radar que sirven para vigilar el espacio aéreo, detectar misiles, coordinar operaciones militares y controlar movimientos enemigos a gran distancia. Son clave para la defensa de la OTAN.. En declaraciones a los medios este viernes antes de la reunión de ministros de Exteriores, el jefe de la OTAN ha subrayado la necesidad de que la carga del apoyo a Ucrania entre los aliados, «sobre todo entre los europeos» se reparta más. «Lo que quiero lograr es que la carga se reparta de manera más equitativa, que haya un mayor reparto de la carga, porque en este momento son solo seis o siete aliados son los que están haciendo el trabajo más pesado», ha sostenido, aunque sin detallar a qué países en concreto se refiere.. Ha puesto como ejemplo la llamada Lista de Requisitos Prioritarios de Ucrania (o PURL, por sus siglas en inglés) –una iniciativa de la OTAN con el fin de que países europeos adquieran armamento estadounidense para la defensa de Ucrania–, que está sirviendo para enviar «material crucial» como antimisiles balísticos para su defensa aérea.. En su opinión, «sería más justo» que dentro de la OTAN se pudiera ver que todos los aliados elevan su esfuerzo para ayudar a Kiev. Eso sí, ha celebrado que en cuanto al apoyo político, «no hay absolutamente ninguna discusión» porque todos ven la necesidad de ofrecer asistencia a Ucrania.. Sin embargo, la estrategia amenaza con abrir nuevas tensiones con la Unión Europea, que apuesta por fortalecer su propia industria militar y reducir la dependencia exterior. Varios diplomáticos europeos advierten de que Bruselas quiere que el fuerte aumento del gasto en defensa beneficie principalmente a las empresas del continente.
La Alianza estudiará la renovación de la flota de vigilancia aérea AWACS de la OTAN con aviones GlobalEye fabricados por la empresa sueca Saab
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