Hoy es 13 de mayo, un día en el que a lo largo de la historia se han producido numerosos acontecimientos históricos, como la firma de la Paz de las Alpujarras en España que puso fin a la rebelión morisca en 1570 o el devastador terremoto de magnitud 8,5, conocido como el «Terremoto Magno», que destruyó Santiago de Chile en el año 1647. Pero curiosamente este 13 de mayo ha sido también testigo de otros muchos sucesos o acontecimientos importantes relacionados con la Iglesia Católica.. Así, por ejemplo, tal día como hoy del año 1917 se produjo la primera aparición de la Virgen María a tres pastores en Fátima (Portugal), un evento que se sigue conmemorando cada año y que atrae a decenas de miles de fieles. También un 13 de mayo pero de 1981 pudo cambiar el rumbo de la historia ante el atentado que sufrió el entonces Papa Juan Pablo II de manos turco Mehmet Ali Agca en la Plaza de San Pedro de Ciudad el Vaticano, que felizmente no se llevó su vida pero que encogió el corazón de todo el mundo.. Y también un 13 de mayo se celebra la festividad de uno de los santos mas queridos en España, en general, y en Valladolid, ciudad de la que es su patrón así como de su Archidiócesis, en particular. Un fraile franciscano que nació en la capital del Pisuerga en el año 1390 y cuya figura es recordada no solo por su piedad, sino también por su labor caritativa con los más pobres.. Ingresó en la Orden de los Hermanos Menores (franciscanos) a los 13 años. Fue discípulo de fray Pedro de Villacreces, participando activamente en la reforma de la orden para recuperar el rigor y la austeridad original.. A San Pedro Regalado se le atribuyen dones como la bilocación (estar en dos lugares a la vez), éxtasis místicos y la capacidad de amansar animales. De hecho, es protector de los toreros y su patrón desde el año 1953 por dicha capacidad y debido a un milagro popular.. Se dice que logró amansar a un toro bravo que se había escapado de una lidia y se encontró con San Pedro Regalado en el camino, logrando que el animal se humillara ante su bendición.. Fue canonizado por el papa Benedicto XIV en 1746 por sus acciones de caridad, su dedicación a los pobres y sus obras milagrosas, casi 300 años después de su muerte en el monasterio de La Aguilera (Burgos) el 30 de marzo de 1456, lugar donde aún se conservan sus restos, convirtiéndose a partir de ahí su sepulcro en un referente para la peregrinación y la búsqueda de milagros.. Se sabe poco de la familia de aquel niño que nació en la calle de la Costanilla (hoy de Platerías), en el espacio urbano donde habitaba en 1390 la población judía de aquel Valladolid. De apellido Regalado, huérfano muy pronto de padre, vivió en medio de aquella sencillez y al mismo tiempo, en medio de la marginación que despertaban los conversos, según se cuenta en la web de Historia Hispánica.. Podía tener entonces Pedro Regalado unos catorce años, cuando empezó a participar de aquel dinamismo reformista de la Iglesia del siglo XV tras el Cisma de Occidente. Dinamismo que se empezaba a plasmar en la fundación de los eremitorios entre los que se encontraba el más querido de todos para Villacreces, el fundado en 1404 junto a Aranda de Duero: La Aguilera.. Villacreces era un predicador demandado, además de un gran intelectual aunque, precisamente, la reforma no iba por los caminos de las letras. De esa manera, era requerido por el Convento de San Francisco, tan próximo al hogar familiar de Pedro Regalado. Le gustaba al reformador rodearse de niños y jovencitos como discípulos, entre los que se incluyeron los citados Lope de Salazar y Regalado, que pronto será denominado fray Pedro de Valladolid.. Se convirtió en el sucesor de Villacreces, a su muerte en 1422, y siguió luchando por mantener a los dichos eremitorios dentro de la reforma franciscana e impidiendo su inclusión en otros movimientos religiosos.. Durante su vida le atribuyeron algunos milagros, como la navegación sobre el río Duero sobre su capa del hábito o la mencionada faena cuando detuvo a un toro que se había escapado de Valladolid. Sus contemporáneos se cansaron de recoger los muchos milagros atribuidos a su intercesión, cuando atraía la devoción de los poderosos, cuando salía de su tumba para aliviar las necesidades de los suyos, es decir, de los pobres, o su reliquia sanaba al príncipe de Asturias, el futuro Felipe IV, vallisoletano como él.. Hay otro milagro que se atribuye a San Pedro Regalado que se encuentra recogido en su proceso de canonización. En él se describe que durante la madrugada de la fiesta de la Anunciación de la Virgen María, y mientras rezaba maitines en el convento de El Abrojo, el monje franciscano sintió añoranza de honrar a la madre de Dios en el Monasterio de La Aguilera, a ochenta kilómetros de donde se encontraba, y hasta allí consiguió transportarse. Y tras honrar a la Virgen María, regresó de vuelta.. Tanta fama tuvo el fraile, también después de su muerte, que incluso la Reina Isabel la Católica llegó a visitar su tumba en el Monasterio de La Aguilera.
Natural de Valladolid fue canonizado por el Papa Benedicto XIV en 1746 por su dedicación a los pobres y obras milagrosas
Hoy es 13 de mayo, un día en el que a lo largo de la historia se han producido numerosos acontecimientos históricos, como la firma de la Paz de las Alpujarras en España que puso fin a la rebelión morisca en 1570 o el devastador terremoto de magnitud 8,5, conocido como el «Terremoto Magno», que destruyó Santiago de Chile en el año 1647. Pero curiosamente este 13 de mayo ha sido también testigo de otros muchos sucesos o acontecimientos importantes relacionados con la Iglesia Católica.. Así, por ejemplo, tal día como hoy del año 1917 se produjo la primera aparición de la Virgen María a tres pastores en Fátima (Portugal), un evento que se sigue conmemorando cada año y que atrae a decenas de miles de fieles. También un 13 de mayo pero de 1981 pudo cambiar el rumbo de la historia ante el atentado que sufrió el entonces Papa Juan Pablo II de manos turco Mehmet Ali Agca en la Plaza de San Pedro de Ciudad el Vaticano, que felizmente no se llevó su vida pero que encogió el corazón de todo el mundo.. Y también un 13 de mayo se celebra la festividad de uno de los santos mas queridos en España, en general, y en Valladolid, ciudad de la que es su patrón así como de su Archidiócesis, en particular. Un fraile franciscano que nació en la capital del Pisuerga en el año 1390 y cuya figura es recordada no solo por su piedad, sino también por su labor caritativa con los más pobres.. Ingresó en la Orden de los Hermanos Menores (franciscanos) a los 13 años. Fue discípulo de fray Pedro de Villacreces, participando activamente en la reforma de la orden para recuperar el rigor y la austeridad original.. A San Pedro Regalado se le atribuyen dones como la bilocación (estar en dos lugares a la vez), éxtasis místicos y la capacidad de amansar animales. De hecho, es protector de los toreros y su patrón desde el año 1953 por dicha capacidad y debido a un milagro popular.. Se dice que logró amansar a un toro bravo que se había escapado de una lidia y se encontró con San Pedro Regalado en el camino, logrando que el animal se humillara ante su bendición.. Fue canonizado por el papa Benedicto XIV en 1746 por sus acciones de caridad, su dedicación a los pobres y sus obras milagrosas, casi 300 años después de su muerte en el monasterio de La Aguilera (Burgos) el 30 de marzo de 1456, lugar donde aún se conservan sus restos, convirtiéndose a partir de ahí su sepulcro en un referente para la peregrinación y la búsqueda de milagros.. Se sabe poco de la familia de aquel niño que nació en la calle de la Costanilla (hoy de Platerías), en el espacio urbano donde habitaba en 1390 la población judía de aquel Valladolid. De apellido Regalado, huérfano muy pronto de padre, vivió en medio de aquella sencillez y al mismo tiempo, en medio de la marginación que despertaban los conversos, según se cuenta en la web de Historia Hispánica.. Podía tener entonces Pedro Regalado unos catorce años, cuando empezó a participar de aquel dinamismo reformista de la Iglesia del siglo XV tras el Cisma de Occidente. Dinamismo que se empezaba a plasmar en la fundación de los eremitorios entre los que se encontraba el más querido de todos para Villacreces, el fundado en 1404 junto a Aranda de Duero: La Aguilera.. Villacreces era un predicador demandado, además de un gran intelectual aunque, precisamente, la reforma no iba por los caminos de las letras. De esa manera, era requerido por el Convento de San Francisco, tan próximo al hogar familiar de Pedro Regalado. Le gustaba al reformador rodearse de niños y jovencitos como discípulos, entre los que se incluyeron los citados Lope de Salazar y Regalado, que pronto será denominado fray Pedro de Valladolid.. Se convirtió en el sucesor de Villacreces, a su muerte en 1422, y siguió luchando por mantener a los dichos eremitorios dentro de la reforma franciscana e impidiendo su inclusión en otros movimientos religiosos.. Durante su vida le atribuyeron algunos milagros, como la navegación sobre el río Duero sobre su capa del hábito o la mencionada faena cuando detuvo a un toro que se había escapado de Valladolid. Sus contemporáneos se cansaron de recoger los muchos milagros atribuidos a su intercesión, cuando atraía la devoción de los poderosos, cuando salía de su tumba para aliviar las necesidades de los suyos, es decir, de los pobres, o su reliquia sanaba al príncipe de Asturias, el futuro Felipe IV, vallisoletano como él.. Hay otro milagro que se atribuye a San Pedro Regalado que se encuentra recogido en su proceso de canonización. En él se describe que durante la madrugada de la fiesta de la Anunciación de la Virgen María, y mientras rezaba maitines en el convento de El Abrojo, el monje franciscano sintió añoranza de honrar a la madre de Dios en el Monasterio de La Aguilera, a ochenta kilómetros de donde se encontraba, y hasta allí consiguió transportarse. Y tras honrar a la Virgen María, regresó de vuelta.. Tanta fama tuvo el fraile, también después de su muerte, que incluso la Reina Isabel la Católica llegó a visitar su tumba en el Monasterio de La Aguilera.
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