Para Goyo Montero, ‘Goldberg’ era «un imposible». Afirma que siempre lo tuvo en mente, «siempre lo quiso hacer», pero «era una montaña mágica inaprehensible». Como bailarín, lo bailó «muchísimo» en la versión de Heinz Sperlich, en Berlín; y aun así, seguía siendo «increíble e intocable». No obstante, para superar esos miedos, el actual director del Staatsballet Hannover cambió las reglas: se sumergió en «una investigación sobre lo que pasa en el ser humano cuando duerme». Asume que, como artista, tiene el deber de «reinterpretar obras excepcionales para intentar adaptarlas a nuestras necesidades, a la sociedad y a lo que creemos que hace falta para contar nuestra historia».. De este modo presenta Montero (Premio Nacional de Danza en 2011) su llegada a España, al Centro Danza Matadero, por primera vez con una de sus coreografías, ‘Goldberg’, en la que la partitura de las ‘Variaciones Goldberg BWV 988′, de Johann Sebastian Bach –»mi compositor más cercano», confiesa–, se suma a la composición electrónica de Owen Belton.. Para un noble alemán. Aprovecha todo ese estudio previo para, a su vez, homenajear al porqué del nacimiento de la pieza original: «Fue compuesta para entretener durante su insomnio a un noble alemán y para un gran virtuoso del del piano. Pero también se quiere reflexionar sobre el sueño, sobre las pesadillas, sobre el estado REM del sueño… En este caso es la historia de una persona y qué pasa con ella cuando su cuerpo va a entrar en esos estados del sueño. Hice mucha investigación», explica el coreógrafo de una función donde cuestiona la escenografía tradicional a partir de un espacio multifuncional, en el que el vestuario explora «el doble cuerpo», con la imagen del propio bailarín solarizada sobre el tejido, «no hay uno igual».. Centro Danza Matadero señala a »Goldberg’ como «la obra maestra de Goyo Montero». «Una declaración de amor por la danza profundamente poética, pero a la vez poderosa y virtuosa», continúa el programa de mano sobre una obra con la que el director del ballet de Hannover se presenta al público de su ciudad natal su nueva compañía con 28 bailarines y con todas las entradas vendidas para hoy, mañana y pasado: «Un destello de imágenes, una oscilación entre la luz y la sombra. El ritmo y el movimiento se funden en un diario nocturno de sueños y pesadillas que se adentra en las profundidades de la conexión humana y revela momentos de ternura y vulnerabilidad, así como de agresividad, conflicto y miedo».. Las dificultades de la danza en España. Sobre el escenario de la Nave 11 no se verá una trama lineal, ni un único «héroe», sino una serie de contrapuntos formados a través de solos, dúos, tríos y piezas de conjunto. «El tema y las variaciones, la transformación y el retorno dan estructura a la secuencia de escenas. Al final, despertamos de un sueño, cambiados y conmovidos, y aún resonando con sus ecos», describe la sinopsis.. Montero (1975) ha desarrollado su carrera en Europa, principalmente en Alemania donde durante 17 años ha dirigido el Ballet de Nuremberg, un trabajo por el que recibió el Premio Nacional de Danza Alemán; y desde hace año y medio es el director del Staatsballet Hannover, aunque antes su recorrido como bailarín le ha llevado por distintas compañías como el English National Ballet o Ópera de Leipzig.. Ahora, el artista revela que nada le gustaría más que trabajar en España «dirigiendo una ópera o teatro», pero hace hincapié en las pocas herramientas estables para «programar y producir danza, a pesar de que tenemos una formación excepcional». Además, incide en que salir a trabajar fuera de España debería de ser «una elección, no una obligación, porque no puedes desarrollar tu carrera aquí».
El coreógrafo y director del Staatsballet Hannover visita su ciudad natal por primera vez con su obra maestra, ‘Goldberg’
Para Goyo Montero, ‘Goldberg’ era «un imposible». Afirma que siempre lo tuvo en mente, «siempre lo quiso hacer», pero «era una montaña mágica inaprehensible». Como bailarín, lo bailó «muchísimo» en la versión de Heinz Sperlich, en Berlín; y aun así, seguía siendo «increíble e intocable». No obstante, para superar esos miedos, el actual director del Staatsballet Hannover cambió las reglas: se sumergió en «una investigación sobre lo que pasa en el ser humano cuando duerme». Asume que, como artista, tiene el deber de «reinterpretar obras excepcionales para intentar adaptarlas a nuestras necesidades, a la sociedad y a lo que creemos que hace falta para contar nuestra historia».. De este modo presenta Montero (Premio Nacional de Danza en 2011) su llegada a España, al Centro Danza Matadero, por primera vez con una de sus coreografías, ‘Goldberg’, en la que la partitura de las ‘Variaciones Goldberg BWV 988′, de Johann Sebastian Bach –»mi compositor más cercano», confiesa–, se suma a la composición electrónica de Owen Belton.. Para un noble alemán. Aprovecha todo ese estudio previo para, a su vez, homenajear al porqué del nacimiento de la pieza original: «Fue compuesta para entretener durante su insomnio a un noble alemán y para un gran virtuoso del del piano. Pero también se quiere reflexionar sobre el sueño, sobre las pesadillas, sobre el estado REM del sueño… En este caso es la historia de una persona y qué pasa con ella cuando su cuerpo va a entrar en esos estados del sueño. Hice mucha investigación», explica el coreógrafo de una función donde cuestiona la escenografía tradicional a partir de un espacio multifuncional, en el que el vestuario explora «el doble cuerpo», con la imagen del propio bailarín solarizada sobre el tejido, «no hay uno igual».. Centro Danza Matadero señala a »Goldberg’ como «la obra maestra de Goyo Montero». «Una declaración de amor por la danza profundamente poética, pero a la vez poderosa y virtuosa», continúa el programa de mano sobre una obra con la que el director del ballet de Hannover se presenta al público de su ciudad natal su nueva compañía con 28 bailarines y con todas las entradas vendidas para hoy, mañana y pasado: «Un destello de imágenes, una oscilación entre la luz y la sombra. El ritmo y el movimiento se funden en un diario nocturno de sueños y pesadillas que se adentra en las profundidades de la conexión humana y revela momentos de ternura y vulnerabilidad, así como de agresividad, conflicto y miedo».. Las dificultades de la danza en España. Sobre el escenario de la Nave 11 no se verá una trama lineal, ni un único «héroe», sino una serie de contrapuntos formados a través de solos, dúos, tríos y piezas de conjunto. «El tema y las variaciones, la transformación y el retorno dan estructura a la secuencia de escenas. Al final, despertamos de un sueño, cambiados y conmovidos, y aún resonando con sus ecos», describe la sinopsis.. Montero (1975) ha desarrollado su carrera en Europa, principalmente en Alemania donde durante 17 años ha dirigido el Ballet de Nuremberg, un trabajo por el que recibió el Premio Nacional de Danza Alemán; y desde hace año y medio es el director del Staatsballet Hannover, aunque antes su recorrido como bailarín le ha llevado por distintas compañías como el English National Ballet o Ópera de Leipzig.. Ahora, el artista revela que nada le gustaría más que trabajar en España «dirigiendo una ópera o teatro», pero hace hincapié en las pocas herramientas estables para «programar y producir danza, a pesar de que tenemos una formación excepcional». Además, incide en que salir a trabajar fuera de España debería de ser «una elección, no una obligación, porque no puedes desarrollar tu carrera aquí».
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