La exconcursante de La isla de las tentaciones Claudia Chacón se ha convertido en uno de los personajes fundamentales de la presente edición de Supervivientes. Lo ha hecho por la mala convivencia que tiene con la mayoría de sus compañeros y su punto de conflictividad.. Eso hace que cuando hay recompensas grupales donde existe la posibilidad de repartir, la dejen fuera. Eso pasó en la última prueba cuando el resto de compañeros dejaron sin comer tarta (la dinámica del reto exigía descartar a dos) a Claudia y Maica.. La reacción de Claudia fue regresar a la playa y esconder una lata de comida de la dotación del grupo, con la intención de demostrar «lo que es ser mala compañera de verdad». Su enfado aumentó cuando sus compañeros decidieron no renunciar a los pocos peces que tenían para que se los comieran solo Claudia y Maica y los repartieron como siempre.. Pero eso no fue lo peor. La cuestión es que de madrugada Claudia se despertó y aprovechando la quietud y la noche se coló en la caseta técnica, donde el equipo de Supervivientes (como cámaras, sonidistas o redactores) tienen sus efectos personales, material de grabación… y su propia comida para pasar la jornada.. De allí sacó un bote de crema de chocolate, que inmediatamente fue detectado por uno de los cámaras, que le pidió que lo devolviese. Lejos de hacerlo, Claudia reaccionó corriendo a otro lado de la playa. Y a pesar de que un inspector del programa le advirtió que estaba «todo grabado» ella comenzó a comerse la crema.. «Si ya he incumplido las normas por lo menos voy a comérmelo, por la tarta de mis compañeros», decía ella para justificarse.. Ya en la gala era Ion Aramendi quien le pedía explicaciones. «Sé que mi comportamiento está mal, pero tenía una ansiedad que me moría. Me merezco el castigo, pero lo he hecho porque nunca como de las recompensas. Veo que se comen una tarta mis compañeros, nos han castigado porque ellos han robado. Se me fue la olla. Me desperté por la noche y me metí en la caseta y encontré este bote de crema de cacao, lo hice por no comerme las latas de mis compañeros, no soy capaz. A lo mejor hubiera tenido menos ansiedad si mis compañeros hubieran repartido los peces», decía ella, que añadía: «Que me venga el castigo que me tenga que venir».. Y el castigo llegó y era inédito, pues hasta ahora se habían visto nominaciones disciplinarias, ponerse un antifaz, ser desterrado… Ion Aramendi se lo revelaba: «Tus actos no van a quedar impunes. Por todo esto, la sanción va a ser especialmente contundente. Desde este momento y hasta el final del programa te quedas sin tu parte correspondiente de comida en la dotación de playa, la pierdes al completo hasta el final del concurso. A partir de ahora dependerás única y exclusivamente de la generosidad de tus compañeros, de que ellos quieran compartir contigo su comida o no. Confiamos en no tener que volver a llamarte la atención porque tu comportamiento ha distado mucho de ser un ejemplo», decía el presentador. Cabe recordar que los concursantes tienen, dependiendo de la playa, una pequeña cantidad asignada de arroz y lentejas por persona y día.. Por supuesto, Claudia también puede conseguir su propia comida pescando, recolectando cocos o cangrejos, pero esas habilidades no han sido el punto fuerte de la concursante, por lo que la ex de La isla de las tentaciones parece abocada al hambre.. El castigo no conformó a nadie, pues los compañeros de Claudia consideraron que eso acabaría por afectarles y pone sobre ellos la responsabilidad de dar de comer a su compañera. «¿Cómo vas a dejar a una persona sin comer?», decía por ejemplo Alba Paul.
La histórica sanción de ‘Supervivientes’ a Claudia por su robo de comida al equipo del programa la aboca al hambre absoluta
20MINUTOS.ES – Televisión
La exconcursante de La isla de las tentaciones Claudia Chacón se ha convertido en uno de los personajes fundamentales de la presente edición de Supervivientes. Lo ha hecho por la mala convivencia que tiene con la mayoría de sus compañeros y su punto de conflictividad.. Eso hace que cuando hay recompensas grupales donde existe la posibilidad de repartir, la dejen fuera. Eso pasó en la última prueba cuando el resto de compañeros dejaron sin comer tarta (la dinámica del reto exigía descartar a dos) a Claudia y Maica.. La reacción de Claudia fue regresar a la playa y esconder una lata de comida de la dotación del grupo, con la intención de demostrar «lo que es ser mala compañera de verdad». Su enfado aumentó cuando sus compañeros decidieron no renunciar a los pocos peces que tenían para que se los comieran solo Claudia y Maica y los repartieron como siempre.. Pero eso no fue lo peor. La cuestión es que de madrugada Claudia se despertó y aprovechando la quietud y la noche se coló en la caseta técnica, donde el equipo de Supervivientes (como cámaras, sonidistas o redactores) tienen sus efectos personales, material de grabación… y su propia comida para pasar la jornada.. De allí sacó un bote de crema de chocolate, que inmediatamente fue detectado por uno de los cámaras, que le pidió que lo devolviese. Lejos de hacerlo, Claudia reaccionó corriendo a otro lado de la playa. Y a pesar de que un inspector del programa le advirtió que estaba «todo grabado» ella comenzó a comerse la crema.. «Si ya he incumplido las normas por lo menos voy a comérmelo, por la tarta de mis compañeros», decía ella para justificarse.. Ya en la gala era Ion Aramendi quien le pedía explicaciones. «Sé que mi comportamiento está mal, pero tenía una ansiedad que me moría. Me merezco el castigo, pero lo he hecho porque nunca como de las recompensas. Veo que se comen una tarta mis compañeros, nos han castigado porque ellos han robado. Se me fue la olla. Me desperté por la noche y me metí en la caseta y encontré este bote de crema de cacao, lo hice por no comerme las latas de mis compañeros, no soy capaz. A lo mejor hubiera tenido menos ansiedad si mis compañeros hubieran repartido los peces», decía ella, que añadía: «Que me venga el castigo que me tenga que venir».. Y el castigo llegó y era inédito, pues hasta ahora se habían visto nominaciones disciplinarias, ponerse un antifaz, ser desterrado… Ion Aramendi se lo revelaba: «Tus actos no van a quedar impunes. Por todo esto, la sanción va a ser especialmente contundente. Desde este momento y hasta el final del programa te quedas sin tu parte correspondiente de comida en la dotación de playa, la pierdes al completo hasta el final del concurso. A partir de ahora dependerás única y exclusivamente de la generosidad de tus compañeros, de que ellos quieran compartir contigo su comida o no. Confiamos en no tener que volver a llamarte la atención porque tu comportamiento ha distado mucho de ser un ejemplo», decía el presentador. Cabe recordar que los concursantes tienen, dependiendo de la playa, una pequeña cantidad asignada de arroz y lentejas por persona y día.. Por supuesto, Claudia también puede conseguir su propia comida pescando, recolectando cocos o cangrejos, pero esas habilidades no han sido el punto fuerte de la concursante, por lo que la ex de La isla de las tentaciones parece abocada al hambre.. El castigo no conformó a nadie, pues los compañeros de Claudia consideraron que eso acabaría por afectarles y pone sobre ellos la responsabilidad de dar de comer a su compañera. «¿Cómo vas a dejar a una persona sin comer?», decía por ejemplo Alba Paul.
