España cuenta con un total de 15 Ciudades Patrimonio de la Humanidad, y una de ellas está considerada como la más imponente del mundo por su rico patrimonio y por contar con algunos de los monumentos mejor conservados. De entre todos ellos destacan la muralla románica mejor conservada de Europa y la primera catedral gótica de nuestro país. En ella se encuentra un conjunto urbano donde iglesias románicas, palacios nobles. La muralla, sin embargo, es la gran protagonista: una obra que ha resistido guerras, cambios políticos y siglos de historia sin perder su esencia.. Una ciudad medieval es un núcleo urbano fortificado, característico de Europa entre los siglos V y XV, que funcionaba como centro económico, comercial y político con una sociedad organizada bajo el régimen feudal. Se distinguen por ser recintos compactos, amurallados, con calles irregulares y estrechas, y una plaza central que albergaba el mercado, el ayuntamiento y una iglesia o catedral.. Ávila. Pues la ciudad medieval más imponente del mundo está en España, y no es otra que Ávila, que se encuentra situada junto al curso del río Adaja y se trata de la capital de provincia más alta del país, a 1131 metros sobre el nivel del mar, en virtud de lo cual en su casco urbano son relativamente frecuentes las nevadas durante el invierno.. Los orígenes de Ávila se pierden en la noche de los tiempos, incluso se ha llegado a hablar de un origen legendario, pero ciñéndonos a la realidad el primer pueblo que se asentó en Ávila fueron los Vettones, una rama de los Celtas que pobló las actuales provincias de Ávila, Salamanca y parte de Portugal hacia el año 2500 a. C. Sus asentamientos son conocidos como castros, y en la actualidad se pueden visitar algunos cercanos a Ávila, como el de Las Cogotas, en Cardeñosa, el de Ulaca, en Solosancho, el de Castillejos, en Sanchorreja, o la Mesa de Miranda en Chamartín.. Durante el periodo de la romanización sí que se puede hablar de un asentamiento de población de cierta envergadura en Ávila. Así lo atestiguan elementos como el urbanismo de la ciudad antigua, donde se distingue claramente el antiguo foro, hoy plaza del Mercado Chico, o los restos de monumentos funerarios romanos que forman parte de la muralla y que proliferan especialmente en la zona del jardín de San Vicente, donde se encontraba la antigua necrópolis romana.. En el periodo de dominación romana hay que citar a algunos personajes relevantes, como son San Segundo y los santos hermanos mártires Vicente, Sabina y Cristeta. San Segundo es el patrón de la ciudad y su fiesta se celebra el día 2 de mayo en torno a la ermita que lleva su nombre, junto al río Adaja. Según la tradición fue el primer obispo de Ávila y uno de los siete varones apostólicos enviados por San Pedro para evangelizar la Península Ibérica.. Durante la invasión musulmana Ávila fue «tierra de nadie», un desierto estratégico que servía de frontera entre los árabes, asentados en el sur y los cristianos, replegados en el norte, desde donde iniciarán la Reconquista, ya en el siglo XI. El conde Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI de León y de Castilla será el encargado de repoblar las tierras del sur de la meseta. Para afianzar la seguridad en la zona se fortifica la ciudad construyendo la muralla.. A finales de la Edad Media, (siglo XV), Ávila va a comenzar a tener un protagonismo de primera fila en la Historia de España, de la mano de Isabel la Católica. Primeramente, durante las guerras civiles castellanas, Ávila fue la sede de los partidarios del infante Alfonso frente a Enrique IV y más tarde, siendo ya reina Isabel, Ávila se convertirá en el lugar de descanso eterno de su hijo el príncipe Don Juan, que fue enterrado en el Real Monasterio de Santo Tomás, una de las joyas del último gótico, conocido como estilo hispanoflamenco.. Pero sin duda la época de mayor apogeo de la ciudad de Ávila fue el siglo XVI, momento en el que se levantan los grandes palacios renacentistas, donde príncipes y reyes visitan la ciudad y cuando nace la figura más universal de todos los abulenses, Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida universalmente como Santa Teresa de Jesús.. Los siglos XVII y XVIII fueron nefastos para Ávila. El asentamiento de la Corte de forma definitiva en Madrid impulsó a la nobleza abulense a cerrar sus palacios y trasladarse a la capital del reino, quedando sus posesiones abulenses casi abandonadas. Ávila perdió gran parte de su población y durante estos dos siglos y gran parte del XIX vivió en verdadera decadencia.. Hay un hito a finales del siglo XIX que volvió a situar a Ávila en el mapa, se trata de la llegada del ferrocarril y por lo tanto la posibilidad de comunicarse más rápidamente con otras ciudades. El ferrocarril permitió que vinieran a Ávila numerosos viajeros, entre ellos pintores y literatos, atraídos por una ciudad que seguía viviendo como en el siglo XVI. Por eso, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX Ávila recibe la visita de grandes artistas como los pintores Ignacio Zuloaga, Eduardo Chicharro, José María López Mezquita, Diego Ribera o escritores de la talla de Azorín, Enrique Larreta o Miguel de Unamuno.. Poco a poco, durante el siglo XX Ávila ha dejado atrás su época de decadencia para ir creciendo, especialmente en número de población, superando en la actualidad los sesenta mil habitantes. Dispone de nuevas infraestructuras al servicio de todos y ha apostado por dar a conocer sus valores esenciales como es el rico patrimonio histórico artístico, por algo fue declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1985.. Atractivos monumentales. Ávila es patrimonio, y de entre todos sus atractivos destacan:. Muralla. Se trata de la muralla mejor conservada del mundo. Su construcción se inicia a finales del siglo XI a instancias del rey Alfonso VI de León, el cual encargó al conde Raimundo de Borgoña, marido de su hija la infanta doña Urraca, repoblar los territorios llamados «de nadie» y fortificar las ciudades de Ávila, Segovia y Salamanca. Casandro Romano y Florín de Pituenga se ocuparon de la dirección de las obras que, según la historiografía tradicional, duraron nueve años, de 1090 a 1099.. La muralla de Ávila constituye una de las mejores representaciones de arquitectura defensiva conservada íntegramente en el mundo. Con 2000 años de existencia ha pervivido a todos los avatares de la historia. Las excavaciones arqueológicas realizadas en la muralla ponen de manifiesto la construcción de la muralla en el siglo I dC., con el mismo trazado y superficie que la actual.. Todos los indicios permiten hablar de la continuidad de la muralla a lo largo de 2.000 años, en mejor o peor estado. Destacando su presencia en los momentos más convulsos de nuestra historia como puede ser la época tardoantigua o su momento más representativo, porque es el que nos ha llegado integro, que es la plena Edad Media.. Mandada reconstruir por Alfonso VI (1048-1109) tras la conquista de Toledo, tiene una nueva intervención con Alfonso VIII (1155-1214) que es la que ha llegado a nuestros días. Son momentos en los que la defensa era necesaria, pero también de gran esplendor de la ciudad.. En el siglo XVI las antiguas casonas que se encontraban junto a la muralla se transforman en los palacios que se adosan a ella, configurando un doble sistema defensivo, que además contribuyó al mantenimiento de la misma, ya que cada palacio cuidaba de su espacio de muralla.. Cimentada sobre roca, supone una potente cerca de mampostería granítica, macizada con piedra y mortero de cal. Tiene una forma de cuadrilátero irregular, casi de rectángulo, orientado longitudinalmente E-O. Se inicia su construcción por los frentes más vulnerables, el Este y el Oeste, por donde se carece de defensa natural.. El lienzo Este, al ser más difícil de defender por encontrarse en la parte amesetada del cerro en que se encuentra construida, es el más robusto y grandioso. Con muros de 3 metros de espesor y una media de 12 metros de altura, aproximadamente cada 20 m se dispone una torre, por lo general semicircular, que sobresale 8 metros, disponiendo este lienzo de las puertas mayores y más sólidas de todo el trazado, con influencias islámicas en su configuración.. La muralla tiene unas dimensiones de 33 hectáreas en su interior, 2.516 metros de longitud desde su origen. En origen tuvo 88 cubos o torreones, desapareciendo uno en el siglo XVI para construir la Capilla de San Segundo junto a la Catedral, por lo que en la actualidad cuenta con 87.. En el lienzo septentrional y el poniente las puertas pierden en majestuosidad, observándose en sus torres las huellas de los obreros mudéjares (empleo del ladrillo). El lienzo meridional, quizás por ser el más agreste, presenta torres de menor tamaño, tendiendo a circulares y más espaciadas en la zona más próxima al río. Destacable es observar en el lienzo Este la gran cantidad de materiales de cronología romana reutilizados (estelas, aras, cápsulas de cenizas, cupae, cornisas, verracos, columnas, …) y que procederían del desmantelamiento de una necrópolis altoimperial que se extendería por las inmediaciones.. En el siglo XVI siguió cumpliendo funciones de seguridad sanitaria y control económico, llevándose a cabo reformas encaminadas a su reparación, pero, desaparecido el peligro de enfrentamiento bélico, se decide desmontar algunas defensas complementarias (barbacana, foso, …), que, en realidad, se mostraban ineficaces ante la maquinaria militar de la época.. Las reparaciones y restauraciones realizadas con anterioridad a la declaración de Monumento Nacional (24 de marzo de 1884), se caracterizaron por su carácter puntual. Dos acontecimientos provocarán la continuidad de su función defensiva: la ocupación francesa (1809-1812) y las guerras carlistas (1833-1840).. A finales del siglo XIX algunos círculos intelectuales abogaron por la demolición de la muralla, tal y como se estaba haciendo en otras ciudades europeas al considerarse que eran un freno para el desarrollo urbano. El empeño del Ayuntamiento en su conservación se plasmó en 1884 en la solicitud de declaración de Monumento Nacional y de conservación y restauración.. El Ayuntamiento después de la catalogación se la cedió al Estado, que envió A E. M. Repullés y Vargas para que hiciese un levantamiento completo de su estado y se procediese a su restauración. A partir de ese momento las intervenciones que se han llevado a cabo en ella han ido encaminadas a su conservación y conocimiento mediante acciones como la apertura del adarve a la visita pública.. En 1982 la parte antigua de la ciudad es declarada B.I.C, en la categoría de Conjunto Histórico, por Real Decreto 3940/1982, y en 1985 la UNESCO declaró a la ciudad antigua de Ávila y sus iglesias extramuros Patrimonio Mundial, siendo la muralla uno de los valores más destacados de la designación.. Visitable en buena parte de su trazado, y accesible a todos los ciudadanos, se puede entrar a ella por la Casa de las Carnicerías, la Puerta del Alcázar y la Puerta del Puente. Hay disponibilidad de audioguías en siete idiomas y una versión adaptada para niños.. Catedral de Ávila. La catedral de Ávila se proyecta como templo y fortaleza, siendo su ábside, conocido como cimorro y entestado en la muralla, el cubo más robusto del lienzo oriental. Considerada la primera catedral gótica de España, se erige sobre los restos de un primitivo edificio dedicado a El Salvador, siendo en el año 1172 cuando Alfonso VIII decide la ampliación de la fábrica anterior, encargando los trabajos al maestro de obras francés Fruchel.. Éste será el encargado de comenzar la consolidación del actual edificio, en estilo románico de transición al gótico, interviniendo en la realización del ábside o cimorro, construido en granito “caleño” sangrante, de la girola (que conserva los primitivos ventanales románicos), del primer cuerpo del crucero y del cimiento de los muros en piedra “caleña”. Tras su muerte, una segunda fase constructiva muestra el cambio de materiales con la utilización de sillares de granito, continuándose la obra en estilo gótico.. La construcción, de claro estilo borgoñón, se inscribe en planta de cruz latina formada por tres naves, crucero y cabecera semicircular de doble girola, con capillas entre sus contrafuertes, flanqueado a los pies por dos torres de planta cuadrada (la de la derecha inacabada y la izquierda rematada en merlones con saeteras) y cubiertas mediante bóveda de crucería, cuyos nervios descansan sobre semicolumnas adosadas a los pilares de separación de las naves, y refuerzo de arcos fajones apuntados. En la diferencia de altura de las naves se abre un doble cuerpo de ventanas formado por paños de vidrieras, las cuales resultaron dañadas en el terremoto de Lisboa del año 1755 y tuvieron que ser repuestas posteriormente.. Del siglo XIII son el primer cuerpo de las torres y las naves, y del Siglo XIV el segundo cuerpo de las torres, el claustro (rematado en el Siglo XVI), las bóvedas y los arbotantes. En la segunda mitad del Siglo XV la portada de acceso –puerta de los Apóstoles del S.XIII- fue desmontada y trasladada al muro norte; Juan Guas será el autor de la nueva portada occidental. En 1578, sobre el original tejado de piedra berroqueña, se levanta, previo alzamiento de los muros laterales en ladrillo, la actual cubierta. A finales del S.XVI- principios del siglo XVII se concluyen las obras, con la anexión de algunas capillas. Declarada Monumento Nacional en 1914.. Basílica de San Vicente. Extramuros, la basílica de San Vicente, construida en granito “caleño”, se levanta, muy condicionada por la orografía, en el lugar donde la tradición señala fueron martirizados y enterrados Vicente, Sabina y Cristeta. Es el gran modelo del románico en Ávila y sus cuidadas proporciones le convierten en un ejemplo único del románico hispano; receptor de las influencias foráneas y de la fábrica de la catedral, es al mismo tiempo difusor del estilo en la ciudad.. Su planta es de cruz latina con tres naves de seis tramos y un brazo de crucero, presentando la singularidad de contar con un triforio gótico sobre las naves laterales. La esbelta cabecera triabsidiada se levanta sobre una cripta funeraria de carácter litúrgico.. Su construcción se inicia hacia 1120, ejecutándose la caja general, hasta alcanzar la puerta Oeste; hacia mediados de la centuria (1150-1170), se alzaron las torres y el nártex de entrada, cerrándose las naves laterales con bóvedas de cuarto de cañón deprimido y bóvedas nervadas para la central, que ya anuncian el gótico. A mediados del Siglo XIII se cubre el cimborrio con bóveda ochavada.. Los capiteles historiados de la capilla mayor, el cenotafio de los santos (obra de Fruchel de mediados del Siglo XII), en el que se relata la detención, condena y martirio de los santos Vicente, Cristeta y Sabina, la portada occidental y la cornisa meridional, constituyen lo mejor de la escultura románica del templo y de la ciudad.. La galería porticada, adosada al mediodía, se construye en el Siglo XV. San Vicente será el primer edificio español restaurado de acuerdo a criterios historicistas, donde Hernández Callejo, Vicente Miranda y, sobre todo, Repullés y Vargas intervinieron desde mediados del Siglo XIX hasta el primer cuarto del Siglo XX. En la cripta se encuentra la imagen de la virgen de la Soterraña (Siglo XV), venerada por Santa Teresa de Jesús. Declarada Monumento Nacional en 1923.. Los Cuatro Postes. En la margen izquierda del río Adaja, dominando la ciudad desde Poniente, se erige el humilladero (pequeña ermita a las afueras de la población) de San Sebastián, popularmente conocido como Los Cuatro Postes. Y es que el conjunto está constituido por cuatro monolíticas columnas dóricas unidas por un arquitrabe, que ostenta el escudo de la ciudad; en el centro una cruz granítica.. Se construye en 1566, habiendo autores que defienden que se levantó donde en época romana se erigiría un pequeño templo. También hay quienes afirman que se construyó para rememorar el lugar en que Francisco de Cepeda, tío de Teresa de Jesús, encontró a la santa y a su hermano Rodrigo cuando estos huyeron para sufrir martirio en tierra de moros. El lugar constituye un mirador único sobre la ciudad amurallada, especialmente al atardecer, cuando el día da paso a la noche y la muralla queda iluminada artificialmente.. Basílica de Santa Teresa. La iglesia, levantada sobre la casa natal de Teresa de Cepeda y Ahumada, forma conjunto con el convento carmelitano. Por debajo, la gran cripta abovedada de enterramientos, actual museo teresiano y única dentro de la arquitectura religiosa española. Dirigidas las obras por el arquitecto carmelita Fray Alonso de San José, se inician en 1629, inaugurándose el 15 de octubre de 1636.. En el más puro estilo Barroco Carmelitano, la iglesia tiene planta de cruz latina con nave central y capillas laterales, cuatro por banda. Con el Altar mayor al NO, no sigue la orientación litúrgica establecida, alteración que responde al hecho de hacer coincidir el presbiterio con los aposentos donde nacería Teresa de Jesús. En el brazo derecho del crucero se abre el acceso a la capilla de Santa Teresa, coincidente con estancias de la residencia paterna, y, enfrente, la “huertecilla donde la Santa hacía sus ermitas”.. La fachada, planteada a manera de retablo, se organiza en tres cuerpos, destacando la imagen de la Santa, en mármol, y los escudos de los Cepeda y Ahumada, la Orden de los Carmelitas descalzos, el del Conde Duque de Olivares, el de Intendencia y el de Doctora de la Iglesia. En el interior, notorio es el conjunto escultórico, obra de Gregorio Fernández (Siglo XVII) y de su taller. En la misma plaza, se encuentra la Sala de las Reliquias y una pequeña tienda de recuerdos. En 1886, iglesia y convento son declarados Monumento Histórico.. Ayuntamiento y Plaza del Mercado Chico. Presidiendo la plaza del Mercado Chico, la historia de la Casa Consistorial irá unida a este espacio público. La plaza comenzará a formarse en los albores de la Repoblación de Ávila, a finales del SigloXI, fechas por las que también nace la Plaza del Mercado Grande, siendo, junto con la Plaza de San Vicente, los centros neurálgicos de la ciudad.. Se remonta el Ayuntamiento a los Reyes Católicos cuando, preocupados porque el Concejo carecía de un lugar para celebrar reuniones (lo venían haciendo a la puerta de la iglesia de San Juan, también integrada en la plaza), ordenan la construcción de un consistorio. En la Edad Media la plaza estaría porticada, con pilares de ladrillo y dinteles, sustituidos en 1518 por otros de piedra. El estado de la plaza y consistorio es ruinoso a mediados del Siglo XVIII, hecho que obligará al Concejo a iniciar un proyecto para mejorar su aspecto y conformar una plaza regular con soportales.. Entre 1839 y 1845 se construye el actual edificio del consistorio, que será modificado y ampliado entre 1862 y 1868. De estilo Isabelino y ejecutada en sillería de granito, la fachada, con una composición geométrica, se divide en tres cuerpos horizontales: soportales con pillares de sillería de base cuadrangular donde apoyan los arcos de medio punto; cuerpo intermedio, dividido en tres calles verticales, en cada una de las cuales se abre una puerta a una balconada; cuerpo superior coronado en torres laterales gemelas.. Puerta del Alcázar. La Puerta del Alcázar se encuentra en la calle San Segundo y pertenece a la Muralla urbana de Ávila, en la ciudad, capital provincial, del mismo nombre. Fue la primera en construirse, junto con la de San Vicente, y conserva su ejecución románica. Su nombre proviene del alcázar que hubo tras ella hasta 1927, cuando se destruyó para levantar el edificio de los Reyes Católicos.. La pequeña abertura cubierta por un arco semicircular está flanqueada por dos enormes torreones de más de 20 metros de altura unidos en su parte superior por un puente de arco de medio punto, para sorprender desde lo alto y por la retaguardia a cualquier atacante. Su aspecto actual procede de la reconstrucción realizada en 1596 por Felipe II.
La capital cuenta con la muralla románica mejor conservada de Europa y la primera catedral gótica de nuestro país
España cuenta con un total de 15 Ciudades Patrimonio de la Humanidad, y una de ellas está considerada como la más imponente del mundo por su rico patrimonio y por contar con algunos de los monumentos mejor conservados. De entre todos ellos destacan la muralla románica mejor conservada de Europa y la primera catedral gótica de nuestro país. En ella se encuentra un conjunto urbano donde iglesias románicas, palacios nobles. La muralla, sin embargo, es la gran protagonista: una obra que ha resistido guerras, cambios políticos y siglos de historia sin perder su esencia.. Una ciudad medieval es un núcleo urbano fortificado, característico de Europa entre los siglos V y XV, que funcionaba como centro económico, comercial y político con una sociedad organizada bajo el régimen feudal. Se distinguen por ser recintos compactos, amurallados, con calles irregulares y estrechas, y una plaza central que albergaba el mercado, el ayuntamiento y una iglesia o catedral.. Ávila. Pues la ciudad medieval más imponente del mundo está en España, y no es otra que Ávila, que se encuentra situada junto al curso del río Adaja y se trata de la capital de provincia más alta del país, a 1131 metros sobre el nivel del mar, en virtud de lo cual en su casco urbano son relativamente frecuentes las nevadas durante el invierno.. Los orígenes de Ávila se pierden en la noche de los tiempos, incluso se ha llegado a hablar de un origen legendario, pero ciñéndonos a la realidad el primer pueblo que se asentó en Ávila fueron los Vettones, una rama de los Celtas que pobló las actuales provincias de Ávila, Salamanca y parte de Portugal hacia el año 2500 a. C. Sus asentamientos son conocidos como castros, y en la actualidad se pueden visitar algunos cercanos a Ávila, como el de Las Cogotas, en Cardeñosa, el de Ulaca, en Solosancho, el de Castillejos, en Sanchorreja, o la Mesa de Miranda en Chamartín.. Durante el periodo de la romanización sí que se puede hablar de un asentamiento de población de cierta envergadura en Ávila. Así lo atestiguan elementos como el urbanismo de la ciudad antigua, donde se distingue claramente el antiguo foro, hoy plaza del Mercado Chico, o los restos de monumentos funerarios romanos que forman parte de la muralla y que proliferan especialmente en la zona del jardín de San Vicente, donde se encontraba la antigua necrópolis romana.. En el periodo de dominación romana hay que citar a algunos personajes relevantes, como son San Segundo y los santos hermanos mártires Vicente, Sabina y Cristeta. San Segundo es el patrón de la ciudad y su fiesta se celebra el día 2 de mayo en torno a la ermita que lleva su nombre, junto al río Adaja. Según la tradición fue el primer obispo de Ávila y uno de los siete varones apostólicos enviados por San Pedro para evangelizar la Península Ibérica.. Durante la invasión musulmana Ávila fue «tierra de nadie», un desierto estratégico que servía de frontera entre los árabes, asentados en el sur y los cristianos, replegados en el norte, desde donde iniciarán la Reconquista, ya en el siglo XI. El conde Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI de León y de Castilla será el encargado de repoblar las tierras del sur de la meseta. Para afianzar la seguridad en la zona se fortifica la ciudad construyendo la muralla.. A finales de la Edad Media, (siglo XV), Ávila va a comenzar a tener un protagonismo de primera fila en la Historia de España, de la mano de Isabel la Católica. Primeramente, durante las guerras civiles castellanas, Ávila fue la sede de los partidarios del infante Alfonso frente a Enrique IV y más tarde, siendo ya reina Isabel, Ávila se convertirá en el lugar de descanso eterno de su hijo el príncipe Don Juan, que fue enterrado en el Real Monasterio de Santo Tomás, una de las joyas del último gótico, conocido como estilo hispanoflamenco.. Pero sin duda la época de mayor apogeo de la ciudad de Ávila fue el siglo XVI, momento en el que se levantan los grandes palacios renacentistas, donde príncipes y reyes visitan la ciudad y cuando nace la figura más universal de todos los abulenses, Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida universalmente como Santa Teresa de Jesús.. Los siglos XVII y XVIII fueron nefastos para Ávila. El asentamiento de la Corte de forma definitiva en Madrid impulsó a la nobleza abulense a cerrar sus palacios y trasladarse a la capital del reino, quedando sus posesiones abulenses casi abandonadas. Ávila perdió gran parte de su población y durante estos dos siglos y gran parte del XIX vivió en verdadera decadencia.. Hay un hito a finales del siglo XIX que volvió a situar a Ávila en el mapa, se trata de la llegada del ferrocarril y por lo tanto la posibilidad de comunicarse más rápidamente con otras ciudades. El ferrocarril permitió que vinieran a Ávila numerosos viajeros, entre ellos pintores y literatos, atraídos por una ciudad que seguía viviendo como en el siglo XVI. Por eso, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX Ávila recibe la visita de grandes artistas como los pintores Ignacio Zuloaga, Eduardo Chicharro, José María López Mezquita, Diego Ribera o escritores de la talla de Azorín, Enrique Larreta o Miguel de Unamuno.. Poco a poco, durante el siglo XX Ávila ha dejado atrás su época de decadencia para ir creciendo, especialmente en número de población, superando en la actualidad los sesenta mil habitantes. Dispone de nuevas infraestructuras al servicio de todos y ha apostado por dar a conocer sus valores esenciales como es el rico patrimonio histórico artístico, por algo fue declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1985.. Atractivos monumentales. Ávila es patrimonio, y de entre todos sus atractivos destacan:. Muralla. Se trata de la muralla mejor conservada del mundo. Su construcción se inicia a finales del siglo XI a instancias del rey Alfonso VI de León, el cual encargó al conde Raimundo de Borgoña, marido de su hija la infanta doña Urraca, repoblar los territorios llamados «de nadie» y fortificar las ciudades de Ávila, Segovia y Salamanca. Casandro Romano y Florín de Pituenga se ocuparon de la dirección de las obras que, según la historiografía tradicional, duraron nueve años, de 1090 a 1099.. La muralla de Ávila constituye una de las mejores representaciones de arquitectura defensiva conservada íntegramente en el mundo. Con 2000 años de existencia ha pervivido a todos los avatares de la historia. Las excavaciones arqueológicas realizadas en la muralla ponen de manifiesto la construcción de la muralla en el siglo I dC., con el mismo trazado y superficie que la actual.. Todos los indicios permiten hablar de la continuidad de la muralla a lo largo de 2.000 años, en mejor o peor estado. Destacando su presencia en los momentos más convulsos de nuestra historia como puede ser la época tardoantigua o su momento más representativo, porque es el que nos ha llegado integro, que es la plena Edad Media.. Mandada reconstruir por Alfonso VI (1048-1109) tras la conquista de Toledo, tiene una nueva intervención con Alfonso VIII (1155-1214) que es la que ha llegado a nuestros días. Son momentos en los que la defensa era necesaria, pero también de gran esplendor de la ciudad.. En el siglo XVI las antiguas casonas que se encontraban junto a la muralla se transforman en los palacios que se adosan a ella, configurando un doble sistema defensivo, que además contribuyó al mantenimiento de la misma, ya que cada palacio cuidaba de su espacio de muralla.. Cimentada sobre roca, supone una potente cerca de mampostería granítica, macizada con piedra y mortero de cal. Tiene una forma de cuadrilátero irregular, casi de rectángulo, orientado longitudinalmente E-O. Se inicia su construcción por los frentes más vulnerables, el Este y el Oeste, por donde se carece de defensa natural.. El lienzo Este, al ser más difícil de defender por encontrarse en la parte amesetada del cerro en que se encuentra construida, es el más robusto y grandioso. Con muros de 3 metros de espesor y una media de 12 metros de altura, aproximadamente cada 20 m se dispone una torre, por lo general semicircular, que sobresale 8 metros, disponiendo este lienzo de las puertas mayores y más sólidas de todo el trazado, con influencias islámicas en su configuración.. La muralla tiene unas dimensiones de 33 hectáreas en su interior, 2.516 metros de longitud desde su origen. En origen tuvo 88 cubos o torreones, desapareciendo uno en el siglo XVI para construir la Capilla de San Segundo junto a la Catedral, por lo que en la actualidad cuenta con 87.. En el lienzo septentrional y el poniente las puertas pierden en majestuosidad, observándose en sus torres las huellas de los obreros mudéjares (empleo del ladrillo). El lienzo meridional, quizás por ser el más agreste, presenta torres de menor tamaño, tendiendo a circulares y más espaciadas en la zona más próxima al río. Destacable es observar en el lienzo Este la gran cantidad de materiales de cronología romana reutilizados (estelas, aras, cápsulas de cenizas, cupae, cornisas, verracos, columnas, …) y que procederían del desmantelamiento de una necrópolis altoimperial que se extendería por las inmediaciones.. En el siglo XVI siguió cumpliendo funciones de seguridad sanitaria y control económico, llevándose a cabo reformas encaminadas a su reparación, pero, desaparecido el peligro de enfrentamiento bélico, se decide desmontar algunas defensas complementarias (barbacana, foso, …), que, en realidad, se mostraban ineficaces ante la maquinaria militar de la época.. Las reparaciones y restauraciones realizadas con anterioridad a la declaración de Monumento Nacional (24 de marzo de 1884), se caracterizaron por su carácter puntual. Dos acontecimientos provocarán la continuidad de su función defensiva: la ocupación francesa (1809-1812) y las guerras carlistas (1833-1840).. A finales del siglo XIX algunos círculos intelectuales abogaron por la demolición de la muralla, tal y como se estaba haciendo en otras ciudades europeas al considerarse que eran un freno para el desarrollo urbano. El empeño del Ayuntamiento en su conservación se plasmó en 1884 en la solicitud de declaración de Monumento Nacional y de conservación y restauración.. El Ayuntamiento después de la catalogación se la cedió al Estado, que envió A E. M. Repullés y Vargas para que hiciese un levantamiento completo de su estado y se procediese a su restauración. A partir de ese momento las intervenciones que se han llevado a cabo en ella han ido encaminadas a su conservación y conocimiento mediante acciones como la apertura del adarve a la visita pública.. En 1982 la parte antigua de la ciudad es declarada B.I.C, en la categoría de Conjunto Histórico, por Real Decreto 3940/1982, y en 1985 la UNESCO declaró a la ciudad antigua de Ávila y sus iglesias extramuros Patrimonio Mundial, siendo la muralla uno de los valores más destacados de la designación.. Visitable en buena parte de su trazado, y accesible a todos los ciudadanos, se puede entrar a ella por la Casa de las Carnicerías, la Puerta del Alcázar y la Puerta del Puente. Hay disponibilidad de audioguías en siete idiomas y una versión adaptada para niños.. Catedral de Ávila. La catedral de Ávila se proyecta como templo y fortaleza, siendo su ábside, conocido como cimorro y entestado en la muralla, el cubo más robusto del lienzo oriental. Considerada la primera catedral gótica de España, se erige sobre los restos de un primitivo edificio dedicado a El Salvador, siendo en el año 1172 cuando Alfonso VIII decide la ampliación de la fábrica anterior, encargando los trabajos al maestro de obras francés Fruchel.. Éste será el encargado de comenzar la consolidación del actual edificio, en estilo románico de transición al gótico, interviniendo en la realización del ábside o cimorro, construido en granito “caleño” sangrante, de la girola (que conserva los primitivos ventanales románicos), del primer cuerpo del crucero y del cimiento de los muros en piedra “caleña”. Tras su muerte, una segunda fase constructiva muestra el cambio de materiales con la utilización de sillares de granito, continuándose la obra en estilo gótico.. La construcción, de claro estilo borgoñón, se inscribe en planta de cruz latina formada por tres naves, crucero y cabecera semicircular de doble girola, con capillas entre sus contrafuertes, flanqueado a los pies por dos torres de planta cuadrada (la de la derecha inacabada y la izquierda rematada en merlones con saeteras) y cubiertas mediante bóveda de crucería, cuyos nervios descansan sobre semicolumnas adosadas a los pilares de separación de las naves, y refuerzo de arcos fajones apuntados. En la diferencia de altura de las naves se abre un doble cuerpo de ventanas formado por paños de vidrieras, las cuales resultaron dañadas en el terremoto de Lisboa del año 1755 y tuvieron que ser repuestas posteriormente.. Del siglo XIII son el primer cuerpo de las torres y las naves, y del Siglo XIV el segundo cuerpo de las torres, el claustro (rematado en el Siglo XVI), las bóvedas y los arbotantes. En la segunda mitad del Siglo XV la portada de acceso –puerta de los Apóstoles del S.XIII- fue desmontada y trasladada al muro norte; Juan Guas será el autor de la nueva portada occidental. En 1578, sobre el original tejado de piedra berroqueña, se levanta, previo alzamiento de los muros laterales en ladrillo, la actual cubierta. A finales del S.XVI- principios del siglo XVII se concluyen las obras, con la anexión de algunas capillas. Declarada Monumento Nacional en 1914.. Basílica de San Vicente. Extramuros, la basílica de San Vicente, construida en granito “caleño”, se levanta, muy condicionada por la orografía, en el lugar donde la tradición señala fueron martirizados y enterrados Vicente, Sabina y Cristeta. Es el gran modelo del románico en Ávila y sus cuidadas proporciones le convierten en un ejemplo único del románico hispano; receptor de las influencias foráneas y de la fábrica de la catedral, es al mismo tiempo difusor del estilo en la ciudad.. Su planta es de cruz latina con tres naves de seis tramos y un brazo de crucero, presentando la singularidad de contar con un triforio gótico sobre las naves laterales. La esbelta cabecera triabsidiada se levanta sobre una cripta funeraria de carácter litúrgico.. Su construcción se inicia hacia 1120, ejecutándose la caja general, hasta alcanzar la puerta Oeste; hacia mediados de la centuria (1150-1170), se alzaron las torres y el nártex de entrada, cerrándose las naves laterales con bóvedas de cuarto de cañón deprimido y bóvedas nervadas para la central, que ya anuncian el gótico. A mediados del Siglo XIII se cubre el cimborrio con bóveda ochavada.. Los capiteles historiados de la capilla mayor, el cenotafio de los santos (obra de Fruchel de mediados del Siglo XII), en el que se relata la detención, condena y martirio de los santos Vicente, Cristeta y Sabina, la portada occidental y la cornisa meridional, constituyen lo mejor de la escultura románica del templo y de la ciudad.. La galería porticada, adosada al mediodía, se construye en el Siglo XV. San Vicente será el primer edificio español restaurado de acuerdo a criterios historicistas, donde Hernández Callejo, Vicente Miranda y, sobre todo, Repullés y Vargas intervinieron desde mediados del Siglo XIX hasta el primer cuarto del Siglo XX. En la cripta se encuentra la imagen de la virgen de la Soterraña (Siglo XV), venerada por Santa Teresa de Jesús. Declarada Monumento Nacional en 1923.. Los Cuatro Postes. En la margen izquierda del río Adaja, dominando la ciudad desde Poniente, se erige el humilladero (pequeña ermita a las afueras de la población) de San Sebastián, popularmente conocido como Los Cuatro Postes. Y es que el conjunto está constituido por cuatro monolíticas columnas dóricas unidas por un arquitrabe, que ostenta el escudo de la ciudad; en el centro una cruz granítica.. Se construye en 1566, habiendo autores que defienden que se levantó donde en época romana se erigiría un pequeño templo. También hay quienes afirman que se construyó para rememorar el lugar en que Francisco de Cepeda, tío de Teresa de Jesús, encontró a la santa y a su hermano Rodrigo cuando estos huyeron para sufrir martirio en tierra de moros. El lugar constituye un mirador único sobre la ciudad amurallada, especialmente al atardecer, cuando el día da paso a la noche y la muralla queda iluminada artificialmente.. Basílica de Santa Teresa. La iglesia, levantada sobre la casa natal de Teresa de Cepeda y Ahumada, forma conjunto con el convento carmelitano. Por debajo, la gran cripta abovedada de enterramientos, actual museo teresiano y única dentro de la arquitectura religiosa española. Dirigidas las obras por el arquitecto carmelita Fray Alonso de San José, se inician en 1629, inaugurándose el 15 de octubre de 1636.. En el más puro estilo Barroco Carmelitano, la iglesia tiene planta de cruz latina con nave central y capillas laterales, cuatro por banda. Con el Altar mayor al NO, no sigue la orientación litúrgica establecida, alteración que responde al hecho de hacer coincidir el presbiterio con los aposentos donde nacería Teresa de Jesús. En el brazo derecho del crucero se abre el acceso a la capilla de Santa Teresa, coincidente con estancias de la residencia paterna, y, enfrente, la “huertecilla donde la Santa hacía sus ermitas”.. La fachada, planteada a manera de retablo, se organiza en tres cuerpos, destacando la imagen de la Santa, en mármol, y los escudos de los Cepeda y Ahumada, la Orden de los Carmelitas descalzos, el del Conde Duque de Olivares, el de Intendencia y el de Doctora de la Iglesia. En el interior, notorio es el conjunto escultórico, obra de Gregorio Fernández (Siglo XVII) y de su taller. En la misma plaza, se encuentra la Sala de las Reliquias y una pequeña tienda de recuerdos. En 1886, iglesia y convento son declarados Monumento Histórico.. Ayuntamiento y Plaza del Mercado Chico. Presidiendo la plaza del Mercado Chico, la historia de la Casa Consistorial irá unida a este espacio público. La plaza comenzará a formarse en los albores de la Repoblación de Ávila, a finales del SigloXI, fechas por las que también nace la Plaza del Mercado Grande, siendo, junto con la Plaza de San Vicente, los centros neurálgicos de la ciudad.. Se remonta el Ayuntamiento a los Reyes Católicos cuando, preocupados porque el Concejo carecía de un lugar para celebrar reuniones (lo venían haciendo a la puerta de la iglesia de San Juan, también integrada en la plaza), ordenan la construcción de un consistorio. En la Edad Media la plaza estaría porticada, con pilares de ladrillo y dinteles, sustituidos en 1518 por otros de piedra. El estado de la plaza y consistorio es ruinoso a mediados del Siglo XVIII, hecho que obligará al Concejo a iniciar un proyecto para mejorar su aspecto y conformar una plaza regular con soportales.. Entre 1839 y 1845 se construye el actual edificio del consistorio, que será modificado y ampliado entre 1862 y 1868. De estilo Isabelino y ejecutada en sillería de granito, la fachada, con una composición geométrica, se divide en tres cuerpos horizontales: soportales con pillares de sillería de base cuadrangular donde apoyan los arcos de medio punto; cuerpo intermedio, dividido en tres calles verticales, en cada una de las cuales se abre una puerta a una balconada; cuerpo superior coronado en torres laterales gemelas.. Puerta del Alcázar. La Puerta del Alcázar se encuentra en la calle San Segundo y pertenece a la Muralla urbana de Ávila, en la ciudad, capital provincial, del mismo nombre. Fue la primera en construirse, junto con la de San Vicente, y conserva su ejecución románica. Su nombre proviene del alcázar que hubo tras ella hasta 1927, cuando se destruyó para levantar el edificio de los Reyes Católicos.. La pequeña abertura cubierta por un arco semicircular está flanqueada por dos enormes torreones de más de 20 metros de altura unidos en su parte superior por un puente de arco de medio punto, para sorprender desde lo alto y por la retaguardia a cualquier atacante. Su aspecto actual procede de la reconstrucción realizada en 1596 por Felipe II.
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