La costa catalana lleva décadas demostrando que es mucho más que un destino turístico. Su combinación de clima, paisaje, privacidad y proximidad a Barcelona la ha convertido en un auténtico refugio para grandes fortunas y, muy especialmente, para futbolistas de primer nivel. Pocos lugares simbolizan mejor ese atractivo que Castelldefels, y dentro de él, el exclusivo barrio de Bellamar, una auténtica joya residencial que ha seducido a varias generaciones de estrellas.. El último en sumarse a esta lista es Pedri. El centrocampista del FC Barcelona ha decidido dar un paso importante en el terreno de las inversiones inmobiliarias y ha adquirido una gran parcela en esta codiciada zona. La operación, cerrada en 2024, incluye dos terrenos contiguos que suman 3.672 metros cuadrados y cuyo valor ronda el millón y medio de euros, según avanzó el portal Culemanía. En ellos apenas se levantaba una antigua construcción de 1959, con poco más de 285 metros cuadrados repartidos entre vivienda, almacén y aparcamiento, que será sustituida por una nueva residencia de alto nivel.. El proyecto ya está en marcha. La licencia de obras fue concedida a comienzos de 2025 y los trabajos arrancaron en mayo de ese mismo año, con un horizonte de finalización fijado en 2028. La futura vivienda será una mansión unifamiliar moderna, acompañada de una piscina de diseño, y todo apunta a que la inversión total superará ampliamente los cinco millones de euros, en línea con los estándares de lujo de la zona.. Pero más allá de la operación en sí, lo relevante es el contexto: Pedri no ha elegido Bellamar por casualidad. Este enclave, situado entre el mar Mediterráneo y el parque natural del Garraf, ofrece vistas privilegiadas, tranquilidad y una cercanía estratégica a Barcelona —a apenas veinte minutos— que lo convierte en uno de los lugares más codiciados de toda la costa catalana.. Además, Bellamar tiene una larga tradición como hogar de futbolistas. Allí han residido o pasado figuras como Lionel Messi, Luis Suárez o Ronaldinho, nombres que contribuyeron a consolidar la reputación de Castelldefels como epicentro residencial del barcelonismo. Con el tiempo, la lista se ha ampliado con jugadores como Neymar, Philippe Coutinho, Marc-André ter Stegen, Robert Lewandowski o incluso el exbaloncestista Marc Gasol.. La presencia de tantas estrellas no es casual. La zona reúne todos los ingredientes que buscan los deportistas de élite: discreción, seguridad, grandes propiedades y un entorno natural privilegiado. A ello se suma una cierta inercia social: los futbolistas tienden a instalarse donde ya viven otros compañeros, creando auténticas comunidades exclusivas.. En este contexto, la llegada de Pedri refuerza esa dinámica. Su futura vivienda estará situada muy cerca de la de Messi, en una de las zonas más elevadas del barrio, lo que refleja el nivel de exclusividad del enclave. Aunque la privacidad está garantizada por muros y vegetación, la proximidad simboliza ese relevo generacional dentro del universo culé, con nuevas figuras ocupando los espacios que durante años definieron otras leyendas.
El centrocampista adquiere una parcela de 3.672 m² en una de las zonas más cotizadas del litoral catalán
La costa catalana lleva décadas demostrando que es mucho más que un destino turístico. Su combinación de clima, paisaje, privacidad y proximidad a Barcelona la ha convertido en un auténtico refugio para grandes fortunas y, muy especialmente, para futbolistas de primer nivel. Pocos lugares simbolizan mejor ese atractivo que Castelldefels, y dentro de él, el exclusivo barrio de Bellamar, una auténtica joya residencial que ha seducido a varias generaciones de estrellas.. El último en sumarse a esta lista es Pedri. El centrocampista del FC Barcelona ha decidido dar un paso importante en el terreno de las inversiones inmobiliarias y ha adquirido una gran parcela en esta codiciada zona. La operación, cerrada en 2024, incluye dos terrenos contiguos que suman 3.672 metros cuadrados y cuyo valor ronda el millón y medio de euros, según avanzó el portal Culemanía. En ellos apenas se levantaba una antigua construcción de 1959, con poco más de 285 metros cuadrados repartidos entre vivienda, almacén y aparcamiento, que será sustituida por una nueva residencia de alto nivel.. El proyecto ya está en marcha. La licencia de obras fue concedida a comienzos de 2025 y los trabajos arrancaron en mayo de ese mismo año, con un horizonte de finalización fijado en 2028. La futura vivienda será una mansión unifamiliar moderna, acompañada de una piscina de diseño, y todo apunta a que la inversión total superará ampliamente los cinco millones de euros, en línea con los estándares de lujo de la zona.. Pero más allá de la operación en sí, lo relevante es el contexto: Pedri no ha elegido Bellamar por casualidad. Este enclave, situado entre el mar Mediterráneo y el parque natural del Garraf, ofrece vistas privilegiadas, tranquilidad y una cercanía estratégica a Barcelona —a apenas veinte minutos— que lo convierte en uno de los lugares más codiciados de toda la costa catalana.. Además, Bellamar tiene una larga tradición como hogar de futbolistas. Allí han residido o pasado figuras como Lionel Messi, Luis Suárez o Ronaldinho, nombres que contribuyeron a consolidar la reputación de Castelldefels como epicentro residencial del barcelonismo. Con el tiempo, la lista se ha ampliado con jugadores como Neymar, Philippe Coutinho, Marc-André ter Stegen, Robert Lewandowski o incluso el exbaloncestista Marc Gasol.. La presencia de tantas estrellas no es casual. La zona reúne todos los ingredientes que buscan los deportistas de élite: discreción, seguridad, grandes propiedades y un entorno natural privilegiado. A ello se suma una cierta inercia social: los futbolistas tienden a instalarse donde ya viven otros compañeros, creando auténticas comunidades exclusivas.. En este contexto, la llegada de Pedri refuerza esa dinámica. Su futura vivienda estará situada muy cerca de la de Messi, en una de las zonas más elevadas del barrio, lo que refleja el nivel de exclusividad del enclave. Aunque la privacidad está garantizada por muros y vegetación, la proximidad simboliza ese relevo generacional dentro del universo culé, con nuevas figuras ocupando los espacios que durante años definieron otras leyendas.
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