De todas las parejas del panorama nacional, si hay una que saca matrícula de honor en cuanto a estabilidad, es la formada por Pilar Rubio y Sergio Ramos. Con más de veinte años de relación a sus espaldas y cuatro hijos en común, han pasado por varias etapas conociéndose en sus diferentes facetas y haciendo siempre un gran trabajo en equipo. En este momento, con sus hijos mayores a punto de entrar en la adolescencia, se abre otra fase de retos y aprendizaje para la pareja.. Sin embargo, puede que sea en esas novedades que van apareciendo en el camino de todo matrimonio donde, precisamente, está la clave de su éxito. Por mucho que los rumores de crisis suenen cada cierto tiempo, lo cierto es que la pareja está muy bien asentada y no ha habido altibajos conocidos en su relación. Por no hablar de que, desde la perspectiva de la terapia de pareja, la ausencia de conflictos no define la estabilidad, sino la capacidad de adaptación a las eventualidades (algo que controlan a la perfección, como veremos).. Es más, en una de sus últimas apariciones públicas, la presentadora actualizaba a los medios sobre el estado actual de su matrimonio. Y es que hace unos días, Pilar Rubio lanzó una colaboración de ropa de baño con una firma de moda, y, recibiendo a la prensa, varios medios recogieron sus declaraciones respecto a la historia de amor con el futbolista.. «Creo que los años te dan una solidez, un saber hacer y una experiencia que se puede aplicar tanto a la vida como a nosotros mismos», expresó. «Vamos cambiando y evolucionando». Una afirmación muy reveladora si tenemos en cuenta que las crisis no surgen porque las personas cambien, sino porque la relación no sea capaz de actualizarse al ritmo de las novedades. De ahí que la clave esté siempre en renegociar acuerdos y permitirse redescubrirse conforme pasan los años.. Sin quedarse atrapados en la relación pasada, lo bonito (y de lo que se puede tomar notas) es cómo frente a esas variaciones, con su evolución, se siguen eligiendo. «Es el hombre del que yo estoy enamorada», expresó cuando se van a cumplir siete años de su matrimonio. Que también es una forma muy madura de ver el amor, ya que no es algo estático, sino una práctica activa que se ejercita en el día a día.. Antes de convertirse en una de las parejas más queridas y sólidas del país, sus caminos se cruzaron de la manera más casual en 2008, en un concierto de Andy y Lucas. Pilar Rubio acudió para hacer un reportaje en Sé lo que hicisteis y cruzó unas palabras con el futbolista, que fue uno de los invitados. Tras ese encuentro, Sergio se las ingenió para conseguir su número y escribirle.. Aunque, en aquel momento, nada más sucedió entre ellos. El amor tuvo que esperar hasta 2012 cuando coincidieron en la gala de la celebración de la Eurocopa y, al poco tiempo, empezaron a salir juntos. De hecho, también el fútbol ha ido formando parte de su historia de amor, puesto que reservaron su primer posado como pareja para la Gala del Balón de Oro de aquel mismo año.. Sergio Ramos y Pilar Rubio posando para la prensa el día de su bodaEuropa Press. Con una ilusión compartida por ser padres, en 2014 nació el primer hijo de la pareja, Sergio Jr., a quien seguiría la llegada de Marco en 2015 y Alejandro en marzo de 2018. Fue unos meses después de haber nacido su tercer hijo cuando Sergio le pidió matrimonio a Pilar y, en junio de 2019, celebraron aquella boda -con más de 400 invitados-, que dio la vuelta al mundo.. Si por aquel entonces ya eran una familia numerosa, en 2020 la familia creció un poco más con la llegada del pequeño Máximo Adriano, aunque fue algo que, como confesó la propia Pilar, no había llegado a imaginarse. Seguro que tampoco entraba en sus planes cuando estuvieron viviendo por separado durante el fichaje del futbolista por Rayados de Monterrey en México y sin embargo, fue otra fase que también superaron. Lejos del guion de vida perfecta, si algo les caracteriza es su capacidad de reescribirlo según este va cambiando.
De todas las parejas del panorama nacional, si hay una que saca matrícula de honor en cuanto a estabilidad, es la formada por Pilar Rubio y Sergio Ramos. Con más de veinte años de relación a sus espaldas y cuatro hijos en común, han pasado por varias etapas conociéndose en sus diferentes facetas y haciendo siempre un gran trabajo en equipo. En este momento, con sus hijos mayores a punto de entrar en la adolescencia, se abre otra fase de retos y aprendizaje para la pareja.. Sin embargo, puede que sea en esas novedades que van apareciendo en el camino de todo matrimonio donde, precisamente, está la clave de su éxito. Por mucho que los rumores de crisis suenen cada cierto tiempo, lo cierto es que la pareja está muy bien asentada y no ha habido altibajos conocidos en su relación. Por no hablar de que, desde la perspectiva de la terapia de pareja, la ausencia de conflictos no define la estabilidad, sino la capacidad de adaptación a las eventualidades (algo que controlan a la perfección, como veremos).. Es más, en una de sus últimas apariciones públicas, la presentadora actualizaba a los medios sobre el estado actual de su matrimonio. Y es que hace unos días, Pilar Rubio lanzó una colaboración de ropa de baño con una firma de moda, y, recibiendo a la prensa, varios medios recogieron sus declaraciones respecto a la historia de amor con el futbolista.. «Creo que los años te dan una solidez, un saber hacer y una experiencia que se puede aplicar tanto a la vida como a nosotros mismos», expresó. «Vamos cambiando y evolucionando». Una afirmación muy reveladora si tenemos en cuenta que las crisis no surgen porque las personas cambien, sino porque la relación no sea capaz de actualizarse al ritmo de las novedades. De ahí que la clave esté siempre en renegociar acuerdos y permitirse redescubrirse conforme pasan los años.. Sin quedarse atrapados en la relación pasada, lo bonito (y de lo que se puede tomar notas) es cómo frente a esas variaciones, con su evolución, se siguen eligiendo. «Es el hombre del que yo estoy enamorada», expresó cuando se van a cumplir siete años de su matrimonio. Que también es una forma muy madura de ver el amor, ya que no es algo estático, sino una práctica activa que se ejercita en el día a día.. La relación a prueba de todo. Antes de convertirse en una de las parejas más queridas y sólidas del país, sus caminos se cruzaron de la manera más casual en 2008, en un concierto de Andy y Lucas. Pilar Rubio acudió para hacer un reportaje en Sé lo que hicisteis y cruzó unas palabras con el futbolista, que fue uno de los invitados. Tras ese encuentro, Sergio se las ingenió para conseguir su número y escribirle.. Aunque, en aquel momento, nada más sucedió entre ellos. El amor tuvo que esperar hasta 2012 cuando coincidieron en la gala de la celebración de la Eurocopa y, al poco tiempo, empezaron a salir juntos. De hecho, también el fútbol ha ido formando parte de su historia de amor, puesto que reservaron su primer posado como pareja para la Gala del Balón de Oro de aquel mismo año.. Con una ilusión compartida por ser padres, en 2014 nació el primer hijo de la pareja, Sergio Jr., a quien seguiría la llegada de Marco en 2015 y Alejandro en marzo de 2018. Fue unos meses después de haber nacido su tercer hijo cuando Sergio le pidió matrimonio a Pilar y, en junio de 2019, celebraron aquella boda -con más de 400 invitados-, que dio la vuelta al mundo.. Si por aquel entonces ya eran una familia numerosa, en 2020 la familia creció un poco más con la llegada del pequeño Máximo Adriano, aunque fue algo que, como confesó la propia Pilar, no había llegado a imaginarse. Seguro que tampoco entraba en sus planes cuando estuvieron viviendo por separado durante el fichaje del futbolista por Rayados de Monterrey en México y sin embargo, fue otra fase que también superaron. Lejos del guion de vida perfecta, si algo les caracteriza es su capacidad de reescribirlo según este va cambiando.
