El truco se ha viralizado en plataformas como TikTok o YouTube con la promesa de amplificar la cobertura wifi sin gastar dinero.. La idea que lo sostiene es sencilla: el aluminio es un metal conductor con capacidad para reflejar las ondas electromagnéticas y, por tanto, podría redirigir la señal hacia las zonas de la casa donde más se necesita.. Esta noción encontró respaldo en 2018, cuando un equipo de la Universidad de Dartmouth (Estados Unidos) publicó el estudio «Personalización de la cobertura inalámbrica en interiores mediante reflectores fabricados en 3D».. Los investigadores demostraron que, en condiciones controladas y utilizando piezas diseñadas con precisión milimétrica, era posible mejorar la señal en áreas concretas y reducirla en otras para aumentar la seguridad de la red.. Sin embargo, el contexto de aquel experimento poco tiene que ver con la práctica doméstica que ha popularizado internet.. «El papel de aluminio hace que las señales reboten, con lo cual podrías empeorar aún más tu conexión en caso de rodear las antenas con aluminio», advierten desde el portal especializado Computer Hoy, que subraya que el material de uso casero no refleja las condiciones del estudio original.. El peligro silencioso del sobrecalentamiento. Más allá de la dudosa mejora de la conexión, el mayor riesgo que entraña esta práctica es de naturaleza térmica.. Los routers son dispositivos electrónicos que operan de forma continua y generan calor, que debe ser evacuado a través de las rejillas de ventilación integradas en su carcasa. Al envolver el aparato (o incluso solo sus antenas) con papel de aluminio, que actúa como un potente aislante, se obstruye el flujo de aire y la temperatura interna puede dispararse hasta niveles críticos.. «Si cubres el dispositivo, obstruyes el flujo de aire y provocas que la temperatura interna se dispare», explica otro artículo de Computer Hoy, que recuerda que el calor excesivo acorta la vida útil de los componentes electrónicos y, en escenarios extremos, puede llegar a «quemar» el equipo de forma irreversible.. La conclusión de los especialistas es unánime: aunque la física que inspira el truco es real, su ejecución casera suele ser contraproducente.. Para quienes buscan mejorar la cobertura en casa sin poner en peligro el dispositivo,se recomienda optar por soluciones seguras como los repetidores wifi o los sistemas de malla, cuya eficacia está probada y no conlleva riesgos para el hardware.
Un remedio casero difundido masivamente en redes sociales asegura que envolver las antenas del router con papel de aluminio potencia la señal wifi, aunque los expertos alertan de que una aplicación incorrecta puede dañar irreversiblemente el equipo por sobrecalentamiento
El truco se ha viralizado en plataformas como TikTok o YouTube con la promesa de amplificar la cobertura wifi sin gastar dinero.. La idea que lo sostiene es sencilla: el aluminio es un metal conductor con capacidad para reflejar las ondas electromagnéticas y, por tanto, podría redirigir la señal hacia las zonas de la casa donde más se necesita.. Esta noción encontró respaldo en 2018, cuando un equipo de la Universidad de Dartmouth (Estados Unidos) publicó el estudio «Personalización de la cobertura inalámbrica en interiores mediante reflectores fabricados en 3D».. Los investigadores demostraron que, en condiciones controladas y utilizando piezas diseñadas con precisión milimétrica, era posible mejorar la señal en áreas concretas y reducirla en otras para aumentar la seguridad de la red.. Sin embargo, el contexto de aquel experimento poco tiene que ver con la práctica doméstica que ha popularizado internet.. «El papel de aluminio hace que las señales reboten, con lo cual podrías empeorar aún más tu conexión en caso de rodear las antenas con aluminio», advierten desde el portal especializado Computer Hoy, que subraya que el material de uso casero no refleja las condiciones del estudio original.. Más allá de la dudosa mejora de la conexión, el mayor riesgo que entraña esta práctica es de naturaleza térmica.. Los routers son dispositivos electrónicos que operan de forma continua y generan calor, que debe ser evacuado a través de las rejillas de ventilación integradas en su carcasa. Al envolver el aparato (o incluso solo sus antenas) con papel de aluminio, que actúa como un potente aislante, se obstruye el flujo de aire y la temperatura interna puede dispararse hasta niveles críticos.. «Si cubres el dispositivo, obstruyes el flujo de aire y provocas que la temperatura interna se dispare», explica otro artículo de Computer Hoy, que recuerda que el calor excesivo acorta la vida útil de los componentes electrónicos y, en escenarios extremos, puede llegar a «quemar» el equipo de forma irreversible.. La conclusión de los especialistas es unánime: aunque la física que inspira el truco es real, su ejecución casera suele ser contraproducente.. Para quienes buscan mejorar la cobertura en casa sin poner en peligro el dispositivo,se recomienda optar por soluciones seguras como los repetidores wifi o los sistemas de malla, cuya eficacia está probada y no conlleva riesgos para el hardware.
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