Apple ha publicado una importante corrección de seguridad en las actualizaciones iOS 26.4.2 y iPadOS 26.4.2 para iPhone e iPad, respectivamente, lanzadas este martes. Ambas incluyen un parche para una vulnerabilidad identificada como CVE-2026-28950, que permitía al FBI extraer mensajes del iPhone de un sospechoso, incluso después de que se hubieran eliminado dentro de la aplicación.. Aunque Apple no ha hecho referencia a ningún caso concreto de explotación de este ‘bug’ o fallo, la corrección llega después de que 404 Media publicara un artículo, a principios de este mes, detallando cómo el FBI logró recuperar mensajes cifrados y eliminados de Signal de un iPhone.. Se trataba del teléfono de una sospechosa en el llamado caso Prairieland, en el que un grupo de personas atacó el centro de detención de inmigración Prairieland, en Alvarado, Texas, la noche del 4 de julio de 2025, y un policía resultó herido de bala. La investigación también sostiene que parte de la coordinación se hizo mediante grupos de Signal. Los acusados, entre ellos Lynette Sharp, la persona cuyo teléfono fue analizado, fueron imputados por presuntas actividades vinculadas a los autodenominados ‘Antifa’.. El FBI consiguió acceder a los mensajes sin romper el cifrado de extremo a extremo característico de Signal ni encontrar una forma de explotar la propia aplicación. En su lugar, aprovechó un fallo en la base de datos interna de notificaciones push de iOS.. Cuando la usuaria recibía un mensaje de Signal, su iPhone generaba una notificación en la pantalla de bloqueo con una vista previa del texto. Aunque la usuaria había configurado los mensajes para que ‘desaparecieran’ dentro de Signal y más tarde desinstaló por completo la aplicación, esas vistas previas permanecían en el dispositivo.. El texto quedaba guardado en una caché del sistema, lo que permitía a las herramientas forenses extraer esos datos directamente del dispositivo. Este método, obviamente, tiene la importante limitación de que solo puede recuperar mensajes entrantes, no salientes.. Antes de esta nueva actualización de Apple, la única forma de protegerse frente a este tipo de extracción de datos era cambiar la configuración de las notificaciones. Se podía entrar en Signal y configurar las notificaciones para que mostrasen ‘Sin nombre ni contenido’, o modificar ese ajuste de forma general en iOS.. Apple, en su página de soporte, describe la actualización como una corrección de un problema por el que ‘las notificaciones marcadas para su eliminación podían conservarse inesperadamente en el dispositivo’. No menciona específicamente a Signal, sino que habla de la vulnerabilidad como un fallo que afecta a las notificaciones en general. La compañía señala que ‘se abordó un problema de registro con una mejora en la redacción de datos’.. SecurityWeek cita a un responsable de Jamf, empresa que desarrolla software para la gestión de dispositivos móviles y ordenadores de Apple, diciendo que la exposición alcanzaba a ‘cualquier app que muestre contenido en push notifications’.. ‘Agradecemos a Apple su rápida actuación y su comprensión de la importancia de este tipo de cuestiones. Se necesita un ecosistema para preservar el derecho humano fundamental a la comunicación privada’, ha afirmado Signal en X.. La actualización está disponible para iPhone 11 y posteriores, iPad Pro de 12,9 pulgadas de 3.ª generación y posteriores, iPad Pro de 11 pulgadas de 1.ª generación y posteriores, iPad Air de 3.ª generación y posteriores, iPad de 8.ª generación y posteriores, y iPad mini de 5.ª generación y posteriores.
La vulnerabilidad, corregida en iOS 26.4.2 y iPadOS 26.4.2, retenía en el sistema vistas previas de mensajes entrantes incluso después de borrar la aplicación
Apple ha publicado una importante corrección de seguridad en las actualizaciones iOS 26.4.2 y iPadOS 26.4.2 para iPhone e iPad, respectivamente, lanzadas este martes. Ambas incluyen un parche para una vulnerabilidad identificada como CVE-2026-28950, que permitía al FBI extraer mensajes del iPhone de un sospechoso, incluso después de que se hubieran eliminado dentro de la aplicación.. Aunque Apple no ha hecho referencia a ningún caso concreto de explotación de este ‘bug’ o fallo, la corrección llega después de que 404 Media publicara un artículo, a principios de este mes, detallando cómo el FBI logró recuperar mensajes cifrados y eliminados de Signal de un iPhone.. Se trataba del teléfono de una sospechosa en el llamado caso Prairieland, en el que un grupo de personas atacó el centro de detención de inmigración Prairieland, en Alvarado, Texas, la noche del 4 de julio de 2025, y un policía resultó herido de bala. La investigación también sostiene que parte de la coordinación se hizo mediante grupos de Signal. Los acusados, entre ellos Lynette Sharp, la persona cuyo teléfono fue analizado, fueron imputados por presuntas actividades vinculadas a los autodenominados ‘Antifa’.. El FBI consiguió acceder a los mensajes sin romper el cifrado de extremo a extremo característico de Signal ni encontrar una forma de explotar la propia aplicación. En su lugar, aprovechó un fallo en la base de datos interna de notificaciones push de iOS.. Cuando la usuaria recibía un mensaje de Signal, su iPhone generaba una notificación en la pantalla de bloqueo con una vista previa del texto. Aunque la usuaria había configurado los mensajes para que ‘desaparecieran’ dentro de Signal y más tarde desinstaló por completo la aplicación, esas vistas previas permanecían en el dispositivo.. El texto quedaba guardado en una caché del sistema, lo que permitía a las herramientas forenses extraer esos datos directamente del dispositivo. Este método, obviamente, tiene la importante limitación de que solo puede recuperar mensajes entrantes, no salientes.. Antes de esta nueva actualización de Apple, la única forma de protegerse frente a este tipo de extracción de datos era cambiar la configuración de las notificaciones. Se podía entrar en Signal y configurar las notificaciones para que mostrasen ‘Sin nombre ni contenido’, o modificar ese ajuste de forma general en iOS.. Apple, en su página de soporte, describe la actualización como una corrección de un problema por el que ‘las notificaciones marcadas para su eliminación podían conservarse inesperadamente en el dispositivo’. No menciona específicamente a Signal, sino que habla de la vulnerabilidad como un fallo que afecta a las notificaciones en general. La compañía señala que ‘se abordó un problema de registro con una mejora en la redacción de datos’.. SecurityWeek cita a un responsable de Jamf, empresa que desarrolla software para la gestión de dispositivos móviles y ordenadores de Apple, diciendo que la exposición alcanzaba a ‘cualquier app que muestre contenido en push notifications’.. ‘Agradecemos a Apple su rápida actuación y su comprensión de la importancia de este tipo de cuestiones. Se necesita un ecosistema para preservar el derecho humano fundamental a la comunicación privada’, ha afirmado Signal en X.. La actualización está disponible para iPhone 11 y posteriores, iPad Pro de 12,9 pulgadas de 3.ª generación y posteriores, iPad Pro de 11 pulgadas de 1.ª generación y posteriores, iPad Air de 3.ª generación y posteriores, iPad de 8.ª generación y posteriores, y iPad mini de 5.ª generación y posteriores.
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