El Govern de la Generalitat ha reactivado la negociación de los presupuestos de 2026 con ERC tras el paréntesis de Semana Santa, en una nueva fase centrada ya en “partidas presupuestarias concretas” y con el objetivo de aprobar las cuentas antes del verano. Así lo ha confirmado la consellera de Territorio y portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, que ha apelado a la discreción para facilitar un acuerdo.. “Hemos empezado a trabajar en el ámbito presupuestario específicamente y en partidas presupuestarias concretas”, ha señalado Paneque en rueda de prensa tras el Consell Executiu. La portavoz ha insistido en que las conversaciones deben mantenerse en un plano discreto y ha evitado detallar tanto la metodología como el calendario de reuniones, más allá de confirmar que el horizonte es tener los presupuestos antes de junio o, en todo caso, dentro del actual periodo de sesiones, que finaliza en julio.. Este nuevo escenario llega después de que el Govern y ERC pactaran retirar el proyecto de cuentas que el ejecutivo había aprobado sin el respaldo de los republicanos. Ese acuerdo “in extremis” permitió a ambas partes darse más tiempo para negociar y redefinir el marco de diálogo: el Govern asumía la retirada de los presupuestos y ERC, por su parte, dejaba de situar la recaudación del IRPF como una condición imprescindible para iniciar las conversaciones.. Aun así, la cuestión del «autogobierno» sigue marcando el pulso entre ambas partes. Paneque ha reiterado el compromiso del ejecutivo con los acuerdos de investidura y ha subrayado que cuestiones como la gestión de Rodalies, el consorcio de inversiones o la gobernanza aeroportuaria —con la voluntad de que Cataluña gane peso en El Prat— continúan sobre la mesa, aunque con calendarios distintos. “No dejamos de lado otras cuestiones que tienen calendarios diferentes”, ha afirmado, remarcando que la negociación presupuestaria se circunscribe a las competencias de la Generalitat, mientras que los posibles traspasos del Estado se abordan en paralelo.. El Govern defiende así separar ambos planos, pero ERC mantiene su exigencia de vincular las cuentas a avances en soberanía. La portavoz parlamentaria de los republicanos, Ester Capella, ha insistido en que el apoyo a los presupuestos debe ir acompañado de “avances en soberanía”, aunque sin concretar cuáles. El partido de Oriol Junqueras sigue reclamando la capacidad de recaudar el IRPF y, en caso de que no sea viable, emplaza al Ejecutivo a presentar una alternativa “igual o mejor”. Por ahora, según fuentes republicanas, no existe ninguna propuesta formal del Govern en este ámbito.. En este contexto, ambas partes han puesto en marcha grupos de trabajo sectoriales que ya han comenzado a reunirse para abordar cuestiones como vivienda o infraestructuras. Estos equipos, con presencia de perfiles técnicos, permiten entrar por primera vez en el detalle de las cifras y las propuestas, en una negociación que ahora combina el debate económico con las demandas políticas derivadas del acuerdo de investidura.. Pese a las diferencias, el diálogo sigue en marcha y desde el Govern se califica de “fluido”. Paneque ha subrayado que el acuerdo alcanzado con ERC para ganar tiempo se circunscribe a “lo que podemos hacer desde Cataluña”, insistiendo en que ese es el marco firmado entre ambas partes. Desde ERC, en cambio, sostienen que no se puede limitar el debate a las partidas presupuestarias y recuerdan que su apoyo dependerá también de los avances en autogobierno. “Nosotros no nos levantamos nunca de la mesa, negociamos permanentemente”, ha asegurado Capella.. Los comuns advierten. Mientras se desarrolla esta negociación, el ejecutivo también afronta la presión de los Comuns, que condicionan su eventual apoyo a los presupuestos a cambios en el plan de incentivos a los centros de atención primaria (CAP). La formación que lidera Jéssica Albiach denuncia que se estaría vinculando parte de la financiación a la reducción de las bajas laborales, algo que consideran contrario al acuerdo alcanzado.. El portavoz de los Comuns en el Parlament, David Cid, ha advertido de que no respaldarán las cuentas si no se garantiza que las bajas médicas se determinen exclusivamente por criterios clínicos. Según ha afirmado, informaciones trasladadas por profesionales apuntan a que un 3% de la financiación estaría condicionado a acortar las incapacidades temporales en ámbitos como la salud mental o las patologías osteomusculares. “Enviamos un mensaje muy claro: tienen tiempo, pero esto se tiene que revertir”, ha señalado.. El Govern niega esta interpretación. Paneque ha defendido que los recursos destinados a los CAP buscan reducir demoras, mejorar diagnósticos y acelerar rehabilitaciones, y ha insistido en que “el criterio siempre es clínico” y que las bajas médicas “se harán siempre con criterios médicos”.
El IRPF deja de ser una línea roja, pero sigue presente en el trasfondo del diálogo
El Govern de la Generalitat ha reactivado la negociación de los presupuestos de 2026 con ERC tras el paréntesis de Semana Santa, en una nueva fase centrada ya en “partidas presupuestarias concretas” y con el objetivo de aprobar las cuentas antes del verano. Así lo ha confirmado la consellera de Territorio y portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, que ha apelado a la discreción para facilitar un acuerdo.. “Hemos empezado a trabajar en el ámbito presupuestario específicamente y en partidas presupuestarias concretas”, ha señalado Paneque en rueda de prensa tras el Consell Executiu. La portavoz ha insistido en que las conversaciones deben mantenerse en un plano discreto y ha evitado detallar tanto la metodología como el calendario de reuniones, más allá de confirmar que el horizonte es tener los presupuestos antes de junio o, en todo caso, dentro del actual periodo de sesiones, que finaliza en julio.. Este nuevo escenario llega después de que el Govern y ERC pactaran retirar el proyecto de cuentas que el ejecutivo había aprobado sin el respaldo de los republicanos. Ese acuerdo “in extremis” permitió a ambas partes darse más tiempo para negociar y redefinir el marco de diálogo: el Govern asumía la retirada de los presupuestos y ERC, por su parte, dejaba de situar la recaudación del IRPF como una condición imprescindible para iniciar las conversaciones.. Aun así, la cuestión del «autogobierno» sigue marcando el pulso entre ambas partes. Paneque ha reiterado el compromiso del ejecutivo con los acuerdos de investidura y ha subrayado que cuestiones como la gestión de Rodalies, el consorcio de inversiones o la gobernanza aeroportuaria —con la voluntad de que Cataluña gane peso en El Prat— continúan sobre la mesa, aunque con calendarios distintos. “No dejamos de lado otras cuestiones que tienen calendarios diferentes”, ha afirmado, remarcando que la negociación presupuestaria se circunscribe a las competencias de la Generalitat, mientras que los posibles traspasos del Estado se abordan en paralelo.. El Govern defiende así separar ambos planos, pero ERC mantiene su exigencia de vincular las cuentas a avances en soberanía. La portavoz parlamentaria de los republicanos, Ester Capella, ha insistido en que el apoyo a los presupuestos debe ir acompañado de “avances en soberanía”, aunque sin concretar cuáles. El partido de Oriol Junqueras sigue reclamando la capacidad de recaudar el IRPF y, en caso de que no sea viable, emplaza al Ejecutivo a presentar una alternativa “igual o mejor”. Por ahora, según fuentes republicanas, no existe ninguna propuesta formal del Govern en este ámbito.. En este contexto, ambas partes han puesto en marcha grupos de trabajo sectoriales que ya han comenzado a reunirse para abordar cuestiones como vivienda o infraestructuras. Estos equipos, con presencia de perfiles técnicos, permiten entrar por primera vez en el detalle de las cifras y las propuestas, en una negociación que ahora combina el debate económico con las demandas políticas derivadas del acuerdo de investidura.. Pese a las diferencias, el diálogo sigue en marcha y desde el Govern se califica de “fluido”. Paneque ha subrayado que el acuerdo alcanzado con ERC para ganar tiempo se circunscribe a “lo que podemos hacer desde Cataluña”, insistiendo en que ese es el marco firmado entre ambas partes. Desde ERC, en cambio, sostienen que no se puede limitar el debate a las partidas presupuestarias y recuerdan que su apoyo dependerá también de los avances en autogobierno. “Nosotros no nos levantamos nunca de la mesa, negociamos permanentemente”, ha asegurado Capella.. Los comuns advierten. Mientras se desarrolla esta negociación, el ejecutivo también afronta la presión de los Comuns, que condicionan su eventual apoyo a los presupuestos a cambios en el plan de incentivos a los centros de atención primaria (CAP). La formación que lidera Jéssica Albiach denuncia que se estaría vinculando parte de la financiación a la reducción de las bajas laborales, algo que consideran contrario al acuerdo alcanzado.. El portavoz de los Comuns en el Parlament, David Cid, ha advertido de que no respaldarán las cuentas si no se garantiza que las bajas médicas se determinen exclusivamente por criterios clínicos. Según ha afirmado, informaciones trasladadas por profesionales apuntan a que un 3% de la financiación estaría condicionado a acortar las incapacidades temporales en ámbitos como la salud mental o las patologías osteomusculares. “Enviamos un mensaje muy claro: tienen tiempo, pero esto se tiene que revertir”, ha señalado.. El Govern niega esta interpretación. Paneque ha defendido que los recursos destinados a los CAP buscan reducir demoras, mejorar diagnósticos y acelerar rehabilitaciones, y ha insistido en que “el criterio siempre es clínico” y que las bajas médicas “se harán siempre con criterios médicos”.
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