Cada crisis financiera tiene sus propios nombres. La Gran Depresión de 1929 de Estados Unidos se asocia a la desorbitada especulación bursátil de Wall Street en los años previos. En la Gran Recesión de 2008 descubrimos el impacto de las hipotecas basura (conocidas como subprime). Se trataba de préstamos hipotecarios que se concedieron a personas con menos garantías y en consecuencia con mayores riesgos que luego mezclados con otros productos se revendían como si fueran de máxima calidad. Engaño y codicia, de la mano.. Seguir leyendo
La mayor carencia de la unión bancaria es la ausencia del previsto sistema europeo de garantía de depósitos, clave para evitar fugas a otros países en momentos de pánico
Tribuna. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. La mayor carencia de la unión bancaria es la ausencia del previsto sistema europeo de garantía de depósitos, clave para evitar fugas a otros países en momentos de pánico. Despacho de un gestor de clientes en una sucursal del Banco Santander.EFE. Cada crisis financiera tiene sus propios nombres. La Gran Depresión de 1929 de Estados Unidos se asocia a la desorbitada especulación bursátil de Wall Street en los años previos. En la Gran Recesión de 2008 descubrimos el impacto de las hipotecas basura (conocidas como subprime). Se trataba de préstamos hipotecarios que se concedieron a personas con menos garantías y en consecuencia con mayores riesgos que luego mezclados con otros productos se revendían como si fueran de máxima calidad. Engaño y codicia, de la mano.. Desde hace meses el runrun en el mundo financiero es cada vez más intenso por los riesgos del crédito privado fuera de la banca. Son los préstamos concedidos por determinados fondos, a compañías muy endeudadas, que carecen de garantías para obtener un crédito bancario. Son operaciones de mayor riesgo, que ofrecen elevados rendimientos y que se encuentran fuera de la regulación tradicional. Los profesores Pedro Cuadros – Solas, Francisco Rodríguez – Fernández y Nuria Suárez, analizan el auge del sistema financiero no bancario (NBFI) en Banca en la sombra ¿la próxima crisis financiera? (Funcas). Estiman que el mercado de crédito privado ya ha adquirido una dimensión sistémica de unos tres billones de dólares (2,6 billones de euros) a escala global, de los que entre 1,8 y 2 billones de dólares corresponden a Norteamérica y entre 0,5 y 0,7 billones de dólares a Europa incluido el Reino Unido.. Los investigadores advierten de los riesgos de contagio de estas operaciones con la banca tradicional que financia estas actividades. Precisan que “la banca en la sombra europea ya rivaliza en tamaño con la banca tradicional en muchos mercados”. Su recomendación de “aumentar la transparencia y exigencia de información de los fondos de crédito privado y alternativos” es todo un indicador de la preocupación por lo poco que se sabe de los riesgos que se están acumulando en la estratosfera del mundo financiero.. Lo que si sabemos es que si estalla una nueva crisis financiera pillará a la Unión Europea sin haber terminado los deberes. La deficiencia principal es no haber logrado la Unión Bancaria acordada en 2012. Faltan completar dos pilares. Los recursos europeos disponibles ante una eventual quiebra bancaria ascienden a 148.000 millones de euros. Una cuantía que “puede ser insuficiente para una crisis de una cierta dimensión”, como indican el presidente del FROB, Álvaro López Barceló, y Amalia Cordero y Julia Gayo, directivos de la misma institución, en Diez años del Mecanismo Único de Resolución en Economistas, 190.. La mayor carencia de la Unión Bancaria es la ausencia del previsto Sistema Europeo de Garantía de Depósitos, fundamental para evitar fugas de depósitos bancarios a otros países en momentos de pánico. Un instrumento bloqueado por la oposición de Alemania principalmente. La misma resistencia existente a mutualizar deuda pública (eurobonos) o a aumentar el presupuesto europeo más allá del raquítico 1% del PIB. Los europeos indefensos ante un mundo financiero de riesgos desconocidos y unos nacionalismos que impiden aunar las fuerzas necesarias para afrontarlos.. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo. ¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?. Añadir usuarioContinuar leyendo aquí. Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.. ¿Por qué estás viendo esto?. Flecha. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.. ¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.. En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.. Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Economía. Banca. Depósitos bancarios. Hipotecas. Recesión económica. Crac 1929. Hipotecas basura. Eurobonos. Alemania. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Feed MRSS-S Noticias
