Hace un año, el sector turístico de la ciudad de Valencia todavía sentía los coletazos de la dana. El turismo había bajado un 6,5% perjudicado por las visitas internacionales, que cayeron un 11,3%. Habían pasado poco más de tres meses y todavía estaba la falsa imagen de una ciudad destruida en el imaginario colectivo, un mal que siguió afectando en verano pero no solo se ha ido ya, sino que Valencia muestra ya un liderazgo en toda la Comunitat Valenciana.. «El año pasado no fue tan bueno, ten en cuenta que todavía estábamos con efecto dana un poco», afirma a LA RAZÓN Javier Valles, vicepresidente de la patronal hotelera autonómica Hosbec. «Este año habrá subido un 5% fácilmente», añade.. Los datos son de inicio muy positivos. El Ayuntamiento de Valencia informó de una ocupación media del 75% para los días de Semana Santa, pero Vallés asegura que esos números eran de «hace 15 días» y ahora se han incrementado.. Esta misma semana, Hosbec anunció sus datos de ocupación hotelera a nivel autonómico y Valencia se situaba como el destino más lleno, con un 86,9% de plazas hoteleras ocupadas, por delante incluso de Benidorm. «La climatología anima las reservas», asegura Vallés, quien afirma que las reservas pueden acabar rozando el 90% en el «cap i casal».. Durante esta festividad el Ayuntamiento de Valencia pone en valor las procesiones de la Semana Santa Marinera del barrio del Cabanyal, una celebración única que llena los poblados marítimos de música y devoción.. «Esta celebración, estrechamente vinculada al mar, recorre las calles y crea un ambiente lleno de historia y tradición que no se vive en ningún otro lugar», afirmaba la concejala de Turismo, Paula Llobet, quien lo hacía extensible a las tradiciones de estas fechas. «También es un buen momento para descubrir nuestros museos, los comercios locales y saborear la gastronomía valenciana, nuestros clásicos arroces, los platos de cuaresma y los dulces típicos de la Semana Santa, lo que convierte la visita a la ciudad en una experiencia cultural y culinaria completa», añadía la edil.. Durante este periodo vacacional acude un tipo de turista diferente. «Valencia es un destino muy internacional, pero Semana Santa en España se vive más. La tasa de ocupación del cliente internacional normalmente ronda el 70%, pero ahora se invierten los parámetros y hay un 60% de clientes nacionales», afirma el empresario hotelero.. Los datos de la Fundación Visit Valencia muestran que los dos primeros meses del año, los más «flojos» del sector, han sido buenos, con más de 763.000 pernoctaciones y 316.000 viajeros, la mitad de ellos internacionales.. Resistir la crisis. Destaca la subida de viajeros de Islandia, con un aumento del 62% con respecto al año anterior, así como el número de pernoctaciones de mexicanos, que han crecido un 127%. Entre ellos, suben otros países europeos menos comunes como República Checa, Hungría, Estonia o Eslovenia.. «Semana Santa siempre marca un poco el termómetro del verano e indiscutiblemente está siendo muy buena», afirma el empresario hotelero.. De momento no está afectando al turismo la subida de los precios de la energía y la inflación por la guerra en Irán: «Quizá sí que se está empezando a ver pequeños conatos porque las compañías aéreas y medios de transporte han empezado a subir los billetes».. El coste de la energía supone entre un 20% y un 30% para los hoteles, pero Vallés dice que por el momento no lo repercuten en el turista. «Hemos mantenido los precios con respecto al año pasado, hay que mantener el destino y favorecer para que sigan viniendo», dice el vicepresidente de Hosbec.. A pesar de la reducción de capacidad de gasto, el empresario asegura que «no hay ningún indicador que muestre que vaya a ser un mal verano». No solo eso, sino que indirectamente se pueden ver beneficiados con el conflicto, especialmente por turistas europeos. «La costa mediterránea se va a ver beneficiada porque mucho cliente nacional e internacional, especialmente de países cercanos a España, lo va a preferir por seguridad con respecto a otros destinos que sí pueden ser más complicados a la hora de la inestabilidad».. Y es que la experiencia de quien visita Valencia casi siempre es muy positiva por la variedad de oferta. Prueba de ello es el 4,7/5 de nota que ponen como valoración general del viaje, como recoge la Fundación Visit Valencia en sus datos.
La capital se ha recuperado del todo de la dana y lidera los datos de ocupación hotelera con un 86,9% de plazas reservadas
Hace un año, el sector turístico de la ciudad de Valencia todavía sentía los coletazos de la dana. El turismo había bajado un 6,5% perjudicado por las visitas internacionales, que cayeron un 11,3%. Habían pasado poco más de tres meses y todavía estaba la falsa imagen de una ciudad destruida en el imaginario colectivo, un mal que siguió afectando en verano pero no solo se ha ido ya, sino que Valencia muestra ya un liderazgo en toda la Comunitat Valenciana.. «El año pasado no fue tan bueno, ten en cuenta que todavía estábamos con efecto dana un poco», afirma a LA RAZÓN Javier Valles, vicepresidente de la patronal hotelera autonómica Hosbec. «Este año habrá subido un 5% fácilmente», añade.. Los datos son de inicio muy positivos. El Ayuntamiento de Valencia informó de una ocupación media del 75% para los días de Semana Santa, pero Vallés asegura que esos números eran de «hace 15 días» y ahora se han incrementado.. Esta misma semana, Hosbec anunció sus datos de ocupación hotelera a nivel autonómico y Valencia se situaba como el destino más lleno, con un 86,9% de plazas hoteleras ocupadas, por delante incluso de Benidorm. «La climatología anima las reservas», asegura Vallés, quien afirma que las reservas pueden acabar rozando el 90% en el «cap i casal».. Durante esta festividad el Ayuntamiento de Valencia pone en valor las procesiones de la Semana Santa Marinera del barrio del Cabanyal, una celebración única que llena los poblados marítimos de música y devoción.. «Esta celebración, estrechamente vinculada al mar, recorre las calles y crea un ambiente lleno de historia y tradición que no se vive en ningún otro lugar», afirmaba la concejala de Turismo, Paula Llobet, quien lo hacía extensible a las tradiciones de estas fechas. «También es un buen momento para descubrir nuestros museos, los comercios locales y saborear la gastronomía valenciana, nuestros clásicos arroces, los platos de cuaresma y los dulces típicos de la Semana Santa, lo que convierte la visita a la ciudad en una experiencia cultural y culinaria completa», añadía la edil.. Durante este periodo vacacional acude un tipo de turista diferente. «Valencia es un destino muy internacional, pero Semana Santa en España se vive más. La tasa de ocupación del cliente internacional normalmente ronda el 70%, pero ahora se invierten los parámetros y hay un 60% de clientes nacionales», afirma el empresario hotelero.. Los datos de la Fundación Visit Valencia muestran que los dos primeros meses del año, los más «flojos» del sector, han sido buenos, con más de 763.000 pernoctaciones y 316.000 viajeros, la mitad de ellos internacionales.. Resistir la crisis. Destaca la subida de viajeros de Islandia, con un aumento del 62% con respecto al año anterior, así como el número de pernoctaciones de mexicanos, que han crecido un 127%. Entre ellos, suben otros países europeos menos comunes como República Checa, Hungría, Estonia o Eslovenia.. «Semana Santa siempre marca un poco el termómetro del verano e indiscutiblemente está siendo muy buena», afirma el empresario hotelero.. De momento no está afectando al turismo la subida de los precios de la energía y la inflación por la guerra en Irán: «Quizá sí que se está empezando a ver pequeños conatos porque las compañías aéreas y medios de transporte han empezado a subir los billetes».. El coste de la energía supone entre un 20% y un 30% para los hoteles, pero Vallés dice que por el momento no lo repercuten en el turista. «Hemos mantenido los precios con respecto al año pasado, hay que mantener el destino y favorecer para que sigan viniendo», dice el vicepresidente de Hosbec.. A pesar de la reducción de capacidad de gasto, el empresario asegura que «no hay ningún indicador que muestre que vaya a ser un mal verano». No solo eso, sino que indirectamente se pueden ver beneficiados con el conflicto, especialmente por turistas europeos. «La costa mediterránea se va a ver beneficiada porque mucho cliente nacional e internacional, especialmente de países cercanos a España, lo va a preferir por seguridad con respecto a otros destinos que sí pueden ser más complicados a la hora de la inestabilidad».. Y es que la experiencia de quien visita Valencia casi siempre es muy positiva por la variedad de oferta. Prueba de ello es el 4,7/5 de nota que ponen como valoración general del viaje, como recoge la Fundación Visit Valencia en sus datos.
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