La tasa turística en Cataluña se encareció este martes, 1 de abril, con una subida que en el caso de Barcelona se traduce en un aumento inmediato hasta los 12 euros por persona y noche en los establecimientos de mayor categoría. La reforma, aprobada por el Parlament el pasado febrero, introduce un incremento progresivo en el conjunto del territorio, pero sitúa a la capital catalana como el principal exponente de la nueva política fiscal sobre el turismo.. El cambio normativo afecta al Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET) y establece una subida escalonada hasta 2027. Desde ahora y hasta el 31 de marzo del próximo año, la tarifa máxima autonómica se fija en 4,5 euros por noche, mientras que a partir de entonces podrá alcanzar los 6 euros, el doble que hasta ahora. A esta cantidad se suman los recargos municipales, cuya regulación también se flexibiliza.. La nueva ley permite a los ayuntamientos aplicar incrementos propios de hasta 4 euros adicionales e introducir variaciones en función de la ubicación del establecimiento o de la época del año, con el objetivo de favorecer la desestacionalización del turismo. Este margen de maniobra amplía la capacidad de los municipios para intervenir en la gestión del flujo de visitantes.. Barcelona, sin embargo, es el caso más significativo. La ciudad combina el aumento de la tasa autonómica con un recargo municipal que también se incrementa, lo que provoca que el impuesto prácticamente se duplique de un día para otro. Así, alojarse en un hotel de cinco estrellas pasa a implicar un pago de hasta 12 euros por persona y noche, frente a los 7,5 euros que se abonaban hasta ahora.. El impacto se extiende al resto de modalidades de alojamiento. Los hoteles de cuatro estrellas alcanzan los 8,4 euros por noche, los pisos turísticos pueden situarse en torno a los 9,5 euros y el resto de establecimientos parten de unos 7 euros. En el caso de los cruceros, la tasa puede llegar a los 11 euros para estancias inferiores a 12 horas y a los 9 euros para las superiores.. Más allá de Barcelona, la subida será más gradual. Los hoteles de cinco estrellas y los cámpings de lujo pagarán hasta 4,5 euros por noche durante el próximo año y hasta 6 euros a partir de abril de 2027. Los hoteles de cuatro estrellas se situarán en 1,8 euros inicialmente y en 2,4 euros después, mientras que los pisos turísticos pasarán de 1,75 a 2,5 euros en ese mismo periodo. Por su parte, los albergues de juventud, hasta ahora exentos, empezaron a tributar con 0,8 euros por noche.. Reforma. La reforma introduce también un cambio en el destino de los ingresos. El 25% de la recaudación se destinará a políticas de vivienda, mientras que el 75% restante se integrará en el Fondo para el Fomento del Turismo. Este reparto refleja un giro en la función del impuesto, que pasa de centrarse exclusivamente en la promoción turística a incorporar objetivos sociales vinculados a la presión del mercado residencial.. En el caso de Barcelona, además, el Ayuntamiento gestionará íntegramente el recargo municipal y una parte de la recaudación autonómica, con la intención de revertir los efectos de la actividad turística en la ciudad. En este sentido, el alcalde, Jaume Collboni, ha defendido que los recursos deben “redundar en el retorno positivo que ha de tener la actividad turística en Barcelona”. Entre las medidas anunciadas figura, por ejemplo, la climatización de una treintena de escuelas públicas a lo largo de 2026.. El endurecimiento de la tasa sitúa a Barcelona en la parte alta de las ciudades europeas con mayor presión fiscal sobre las pernoctaciones turísticas, en línea con una tendencia creciente en destinos urbanos que buscan equilibrar el impacto del turismo masivo con la sostenibilidad económica y social del territorio.
Barcelona concentra el mayor impacto de la subida al combinar el aumento con el recargo municipal, mientras el resto del territorio aplicará el incremento gradualmente
La tasa turística en Cataluña se encareció este martes, 1 de abril, con una subida que en el caso de Barcelona se traduce en un aumento inmediato hasta los 12 euros por persona y noche en los establecimientos de mayor categoría. La reforma, aprobada por el Parlament el pasado febrero, introduce un incremento progresivo en el conjunto del territorio, pero sitúa a la capital catalana como el principal exponente de la nueva política fiscal sobre el turismo.. El cambio normativo afecta al Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET) y establece una subida escalonada hasta 2027. Desde ahora y hasta el 31 de marzo del próximo año, la tarifa máxima autonómica se fija en 4,5 euros por noche, mientras que a partir de entonces podrá alcanzar los 6 euros, el doble que hasta ahora. A esta cantidad se suman los recargos municipales, cuya regulación también se flexibiliza.. La nueva ley permite a los ayuntamientos aplicar incrementos propios de hasta 4 euros adicionales e introducir variaciones en función de la ubicación del establecimiento o de la época del año, con el objetivo de favorecer la desestacionalización del turismo. Este margen de maniobra amplía la capacidad de los municipios para intervenir en la gestión del flujo de visitantes.. Barcelona, sin embargo, es el caso más significativo. La ciudad combina el aumento de la tasa autonómica con un recargo municipal que también se incrementa, lo que provoca que el impuesto prácticamente se duplique de un día para otro. Así, alojarse en un hotel de cinco estrellas pasa a implicar un pago de hasta 12 euros por persona y noche, frente a los 7,5 euros que se abonaban hasta ahora.. El impacto se extiende al resto de modalidades de alojamiento. Los hoteles de cuatro estrellas alcanzan los 8,4 euros por noche, los pisos turísticos pueden situarse en torno a los 9,5 euros y el resto de establecimientos parten de unos 7 euros. En el caso de los cruceros, la tasa puede llegar a los 11 euros para estancias inferiores a 12 horas y a los 9 euros para las superiores.. Más allá de Barcelona, la subida será más gradual. Los hoteles de cinco estrellas y los cámpings de lujo pagarán hasta 4,5 euros por noche durante el próximo año y hasta 6 euros a partir de abril de 2027. Los hoteles de cuatro estrellas se situarán en 1,8 euros inicialmente y en 2,4 euros después, mientras que los pisos turísticos pasarán de 1,75 a 2,5 euros en ese mismo periodo. Por su parte, los albergues de juventud, hasta ahora exentos, empezaron a tributar con 0,8 euros por noche.. Reforma. La reforma introduce también un cambio en el destino de los ingresos. El 25% de la recaudación se destinará a políticas de vivienda, mientras que el 75% restante se integrará en el Fondo para el Fomento del Turismo. Este reparto refleja un giro en la función del impuesto, que pasa de centrarse exclusivamente en la promoción turística a incorporar objetivos sociales vinculados a la presión del mercado residencial.. En el caso de Barcelona, además, el Ayuntamiento gestionará íntegramente el recargo municipal y una parte de la recaudación autonómica, con la intención de revertir los efectos de la actividad turística en la ciudad. En este sentido, el alcalde, Jaume Collboni, ha defendido que los recursos deben “redundar en el retorno positivo que ha de tener la actividad turística en Barcelona”. Entre las medidas anunciadas figura, por ejemplo, la climatización de una treintena de escuelas públicas a lo largo de 2026.. El endurecimiento de la tasa sitúa a Barcelona en la parte alta de las ciudades europeas con mayor presión fiscal sobre las pernoctaciones turísticas, en línea con una tendencia creciente en destinos urbanos que buscan equilibrar el impacto del turismo masivo con la sostenibilidad económica y social del territorio.
Noticias de Cataluña en La Razón
