Desde que el pasado 15 de enero la Crew Dragon amerizó frente a la costa de San Diego, la información sobre la emergencia médica que provocó la primera evacuación en la historia de la Estación Espacial Internacional ha llegado con cuentagotas. El mes pasado, la NASA publicó un comunicado de Mike Fincke explicando que él fue el astronauta afectado que motivó el regreso de la misión Crew-11 antes de tiempo. Ahora, en declaraciones a Associated Press, ha explicado cuál fue el motivo. Uno que, además, plantea interrogantes sobre las estancias largas de astronautas en el espacio. Y es que Fincke perdió repentinamente la capacidad de hablar.. La NASA no ha encontrado todavía una explicación a este suceso, que duró unos veinte minutos, según el astronauta estadounidense. El pasado 7 de enero, tras preparar un paseo espacial que iba a tener lugar al día siguiente y mientras cenaba, Fincke se vio de repente que no podía hablar. ‘Fue totalmente inesperado. Fue increíblemente rápido’, ha señalado a AP.. No sintió ningún dolor mientras estuvo impedido y, una vez transcurrido el incidente, se sentía bien. Sus compañeros de tripulación actuaron de inmediato y solicitaron ayuda a los médicos de vuelo en tierra. ‘Mis compañeros de tripulación se dieron cuenta de que estaba en apuros. En cuestión de segundos, todos nos pusimos manos a la obra’, relata. En un primer momento, fue examinado con la máquina de ultrasonidos a bordo de la EEI y, desde entonces, se ha sometido a numerosos test. Fincke, de 59 años, señala que no ha vuelto a sentirse mal desde entonces y que nunca le había pasado algo así.. El astronauta asegura que no se trató de un episodio de ahogamiento y los médicos han descartado un ataque cardíaco, pero se baraja la posibilidad de que la repentina incapacidad para hablar esté relacionada con la ingravidez. Fincke acumula ya 549 días en el espacio y, cuando tuvo que regresar apresuradamente, llevaba cinco meses y medio en la Estación Espacial Internacional.. Afirma, en cualquier caso, que no puede dar más detalles acerca de este episodio porque la NASA no quiere que los astronautas piensen que su privacidad médica se puede ver afectada si algo les llega a suceder. La agencia espacial está revisando los historiales médicos de otros astronautas para determinar si alguno ha pasado por un incidente similar en el espacio, asegura Fincke.. El astronauta lamenta que el suceso supusiera cancelar el que iba a ser su décimo paseo espacial y que obligara a sus compañeros de la Crew-11 a regresar a tierra antes de tiempo. ‘Esto no fuiste tú. Esto fue el espacio. No defraudaste a nadie’, le respondieron sus colegas.
El incidente, ocurrido mientras cenaba en la Estación Espacial Internacional, obligó a adelantar el regreso de la misión Crew-11
Desde que el pasado 15 de enero la Crew Dragon amerizó frente a la costa de San Diego, la información sobre la emergencia médica que provocó la primera evacuación en la historia de la Estación Espacial Internacional ha llegado con cuentagotas. El mes pasado, la NASA publicó un comunicado de Mike Fincke explicando que él fue el astronauta afectado que motivó el regreso de la misión Crew-11 antes de tiempo. Ahora, en declaraciones a Associated Press, ha explicado cuál fue el motivo. Uno que, además, plantea interrogantes sobre las estancias largas de astronautas en el espacio. Y es que Fincke perdió repentinamente la capacidad de hablar.. La NASA no ha encontrado todavía una explicación a este suceso, que duró unos veinte minutos, según el astronauta estadounidense. El pasado 7 de enero, tras preparar un paseo espacial que iba a tener lugar al día siguiente y mientras cenaba, Fincke se vio de repente que no podía hablar. ‘Fue totalmente inesperado. Fue increíblemente rápido’, ha señalado a AP.. No sintió ningún dolor mientras estuvo impedido y, una vez transcurrido el incidente, se sentía bien. Sus compañeros de tripulación actuaron de inmediato y solicitaron ayuda a los médicos de vuelo en tierra. ‘Mis compañeros de tripulación se dieron cuenta de que estaba en apuros. En cuestión de segundos, todos nos pusimos manos a la obra’, relata. En un primer momento, fue examinado con la máquina de ultrasonidos a bordo de la EEI y, desde entonces, se ha sometido a numerosos test. Fincke, de 59 años, señala que no ha vuelto a sentirse mal desde entonces y que nunca le había pasado algo así.. El astronauta asegura que no se trató de un episodio de ahogamiento y los médicos han descartado un ataque cardíaco, pero se baraja la posibilidad de que la repentina incapacidad para hablar esté relacionada con la ingravidez. Fincke acumula ya 549 días en el espacio y, cuando tuvo que regresar apresuradamente, llevaba cinco meses y medio en la Estación Espacial Internacional.. Afirma, en cualquier caso, que no puede dar más detalles acerca de este episodio porque la NASA no quiere que los astronautas piensen que su privacidad médica se puede ver afectada si algo les llega a suceder. La agencia espacial está revisando los historiales médicos de otros astronautas para determinar si alguno ha pasado por un incidente similar en el espacio, asegura Fincke.. El astronauta lamenta que el suceso supusiera cancelar el que iba a ser su décimo paseo espacial y que obligara a sus compañeros de la Crew-11 a regresar a tierra antes de tiempo. ‘Esto no fuiste tú. Esto fue el espacio. No defraudaste a nadie’, le respondieron sus colegas.
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